23 February 2026
7 min
Las bebidas energéticas: un mercado en expansión que acelera un debate político y sanitario ya inevitable
Un producto en plena ebullición que divide a expertos, legisladores y consumidores

El mercado español de bebidas energéticas vive un momento de crecimiento sostenido y, a la vez, de creciente controversia pública. A medida que sus ventas baten récords, distintas comunidades autónomas han decidido legislar por su cuenta para limitar el acceso de los menores a estos productos, desatando un debate nacional sobre salud pública, hábitos juveniles y unidad de mercado.
Un sector multimillonario que no deja de crecer
La consultora Circana describe un escenario muy claro: las bebidas energéticas se han consolidado como uno de los segmentos más dinámicos del mercado de refrescos, con un crecimiento del 38,7 % en valor en los últimos cuatro ejercicios, hasta rozar los 300 millones de euros en 2025.
Durante el último año, los consumidores españoles adquirieron 105 millones de litros, un incremento del 13,7 % respecto al ejercicio anterior, acompañado de un gasto total de 298,4 millones de euros, un 15 % más que el año previo. Pese a ese dinamismo del consumo, los precios apenas han subido: solo un 1,2 %, una cifra muy inferior al incremento del 3 % del conjunto de la cesta de la compra y al 6,1 % del promedio de bebidas no alcohólicas según el IPC del INE.
Este crecimiento convierte a las bebidas energéticas en un actor económico relevante, presente sobre todo en grandes supermercados —donde se concentra casi la mitad de las ventas— mientras que el canal online apenas supone un 2,3 % del total.

Un consumo concentrado en jóvenes y rodeado de preocupación social
Uno de cada cuatro españoles consume bebidas energéticas, con una frecuencia media de 2,1 ocasiones por semana, según el barómetro elaborado por Aecoc Shopperview para la Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición (AESAN). Este mismo estudio aporta un dato contundente: el 91 % de los encuestados cree que debe prohibirse la venta de estas bebidas a menores de 16 años, y el 54 % extendería la prohibición hasta los 18 años.
La advertencia no es nueva. AESAN recuerda que estas bebidas pueden aportar 32 mg o más de cafeína por cada 100 ml, lo que equivale a unos tres cafés para un envase estándar, una cantidad excesiva para adolescentes y asociada a trastornos del sueño, alteraciones cardiovasculares y efectos psicológicos en consumos elevados.
El 91 % de los encuestados por AESAN cree que debe prohibirse la venta de estas bebidas a menores de 16 años
Galicia y Asturias marcan el rumbo legislativo
La escalada de consumo entre menores —hasta 30.000 potenciales consumidores solo en Asturias entre 12 y 16 años— ha acelerado la respuesta legislativa autonómica.
Galicia, pionera en España
Galicia se ha convertido en la primera comunidad autónoma en aprobar una ley que prohíbe la venta y el consumo de bebidas energéticas a menores, equiparándolas al alcohol en su tratamiento regulatorio. La norma forma parte de la nueva Ley de protección de la salud de las personas menores y prevención de las conductas adictivas, aprobada en diciembre de 2025.
Además del veto, la comunidad exige que las bebidas energéticas se coloquen separadas del resto de refrescos en los puntos de venta y refuerza medidas paralelas contra otras conductas adictivas, desde los vapeadores hasta el juego en línea.
Asturias sigue el camino gallego
En octubre de 2025, el Gobierno del Principado aprobó un proyecto de ley para prohibir la venta, suministro y consumo de bebidas energéticas a menores de 16 años, incluyendo la obligación de instalar sistemas de verificación de edad en máquinas expendedoras. Las sanciones previstas oscilan desde apercibimientos hasta multas de 100.000 euros en los casos más graves, equiparándose a las normas del tabaco y el alcohol.
El Ejecutivo asturiano justifica esta regulación en un “grave problema de salud pública”, tras constatar el aumento del consumo entre adolescentes, especialmente antes del horario escolar, según sus datos internos.
El pulso entre regulación y mercado: unidad comercial en riesgo
Las nuevas leyes autonómicas han generado preocupación entre las patronales Asedas y Anged, que alertan de un riesgo claro: la ruptura de la unidad de mercado si cada comunidad establece normas distintas. La advertencia llega en un momento en que la demanda se dispara de forma desigual:
- Extremadura registró un espectacular aumento del 56,6 % del gasto en 2025,
- seguida de Asturias (56 %) y Galicia (20,5 %).
En cambio, territorios como Aragón prácticamente se mantuvieron estables, y la Comunitat Valenciana registró un incremento modesto del 9,7 %, muy por debajo de la media nacional.
Innovación, nuevos hábitos y el cambio cultural detrás del boom
El auge de las bebidas energéticas no se explica solo por el marketing. Cambios profundos en los hábitos de ocio de las nuevas generaciones han reducido el consumo de alcohol en Europa —con un descenso del 6 % en locales de restauración según Circana— mientras que las energéticas han crecido un 9 % en consumiciones en restaurantes y bares, siendo el segmento de mayor expansión entre las bebidas funcionales.
Este vacío lo están ocupando productos que combinan cafeína natural, vitaminas del grupo B o fórmulas 100 % vegetales con ingredientes como la guayusa. La industria ha entendido que la batalla ya no está en competir con refrescos tradicionales, sino en ofrecer alternativas 'funcionales' que encajen con estilos de vida sin alcohol y estéticos, pensados incluso para las redes sociales.
¿Hacia una regulación estatal?
El consenso social y la presión autonómica empujan a que el Gobierno central aborde de manera homogénea esta cuestión. El Ministerio de Derechos Sociales y Consumo ya ha anunciado su intención de regular la publicidad de alimentos insanos dirigidos a menores —incluidas las bebidas energéticas— ante un escenario en el que los menores reciben hasta 30 impactos publicitarios diarios en distintos canales.
La pregunta ahora no es si habrá regulación nacional, sino cuándo y con qué alcance, en un sector que amenaza con fragmentarse mientras bate récords de ventas.

