# Cuando todo arde. Gestionar el monte: necesario, posible, rentable. Una cuestión de Estado > Quince ideas de la última publicación de la colección Mediterráneo Económico de Cajamar: 'El sector forestal y la gestión del monte en España' --- Consulta la previsión del tiempo en tu localización exactaSuscríbete a nuestra Newsletter semanal [Home](https://www.plataformatierra.es/)/[Actualidad](https://www.plataformatierra.es/actualidad) 27 July 2026 13 min # Cuando todo arde. Gestionar el monte: necesario, posible, rentable. Una cuestión de Estado Quince ideas de la última publicación de la colección Mediterráneo Económico de Cajamar: 'El sector forestal y la gestión del monte en España' Cambio Climático Desarrollo Rural ![Incendio forestal masivo con humo denso devora bosque, mientras campos verdes resisten.](https://static.plataformatierra.es/strapi-uploads/assets/web_incendio_foestal_julio26_c47f67b4ca.jpg) Guardar Compartir --- Un verano más nuestra atención se centra con horror en los incendios forestales. Hace menos de dos semanas presentábamos la publicación [**'El sector forestal y la gestión del monte en España (Mediterráneo Económico, 41)'**](https://www.plataformatierra.es/actualidad/publicacion-cajamar-advierte-incendios-alta-intensidad-mayor-capacidad-propagacion), con el fin de poner en el centro de atención a los montes y al sector forestal, tratando de dar la respuesta más completa posible al recurrente lamento de que es necesario invertir más en prevención que en extinción. Para ello, hemos reunido a **quince autores** —ingenieros forestales, juristas, investigadores del CSIC, responsables de certificación y asociaciones de propietarios y empresas— en torno a una idea central: el sector forestal español no puede seguir tratándose como un asunto residual dentro de la política agraria. El monográfico defiende que **la gestión activa del monte es necesaria**, que es posible, que puede ser rentable en las condiciones adecuadas, y que su ausencia no es un problema técnico menor, sino una cuestión de Estado que exige continuidad y coordinación entre administraciones y propietarios. **¿Puede permitirse España seguir ignorando su monte?** Es la pregunta que figura en la contraportada del número. Las consecuencias de no hacerlo ya se ven cada verano. Entre 2016 y 2025, España sufrió una media de 11.000 incendios y 115.500 hectáreas quemadas al año; 2025 disparó el dato hasta 354.747 hectáreas. Los incendios no solo destruyen ecosistemas y viviendas: liberan carbono. Según el Servicio de Monitoreo de la Atmósfera de Copernicus (CAMS), los incendios de 2025 emitieron cerca de 19 millones de toneladas de CO₂ equivalente, la cifra más alta en los 23 años de esta serie y cuatro veces la media de años anteriores.  Puesta en contexto, esa cantidad equivale a más de un tercio de todo el CO₂ que el conjunto de usos del suelo y silvicultura españoles logran retirar de la atmósfera en un año normal y es casi idéntica al recorte anual de emisiones (en torno al 7 % del total, sobre una cifra de 270 millones de toneladas en 2025) que el país necesitaría lograr cada año hasta 2030 para cumplir el objetivo climático fijado ante la Comisión Europea. Dicho de otro modo: en un solo verano se puede quemar el equivalente a todo un año de esfuerzo de descarbonización nacional. [![Imagen de un libro con un fondo de un bosque y un enlace de descarga.](https://static.plataformatierra.es/strapi-uploads/assets/Med_Econ_41_banner_descarga_e931d67e15.jpg)](https://www.plataformatierra.es/innovacion/sector-forestal-gestion-monte-espana) ## **Es necesaria** ### 1\. **España tiene mucho monte, creciente, pero muy poco gestionado**.  El 55,8 % del territorio español es forestal —28 millones de hectáreas, la tercera superficie de la UE—, y genera cada año casi 45 millones de m³ de madera y biomasa. Pero solo se aprovecha el 39 % de ese crecimiento anual, y menos del 20 % de la superficie forestal cuenta con un instrumento de gestión aprobado: cuatro de cada cinco hectáreas de monte no tienen ningún plan que ordene sus recursos. _(Medrano Ceña, Molina Ibáñez, González Soriano et al., «España, un país forestal que no aprovecha sus montes»; Noriega Bravo, «Gestión forestal sostenible, certificación y servicios ecosistémicos»)_ ### 2\. **Tener más bosque no es lo mismo que tener un bosque sano**.  La superficie forestal española crece a un ritmo del 2,2 % anual en las últimas tres décadas, frente al 0,51 % de media en la UE, en buena parte por el abandono de cultivos y pastos que la vegetación coloniza sin ningún criterio. Es la paradoja del monte español: nunca tuvo tanta masa forestal, y nunca fue tan vulnerable, porque ese crecimiento desordenado supera lo que el suelo y el clima pueden sostener, con más competencia por el agua, más riesgo de plaga y más combustible acumulado. _(Ortuño Pérez, «Situación y evolución del sector forestal en España (2000-2025)»; Noriega Bravo, «Gestión forestal sostenible, certificación y servicios ecosistémicos»)_ ### 3\. **Sin gestión, el monte no se conserva: se degrada** Décadas de política centrada casi exclusivamente en apagar incendios rápido, sin actuar sobre el combustible acumulado entre un fuego y el siguiente, han producido lo que los expertos llaman la «paradoja de la extinción»: cuanto más eficaz es la extinción de los incendios pequeños, mayor es la acumulación de combustible y, con ella, la probabilidad de que aparezca el incendio grande que ningún medio puede parar. Entre 2006 y 2025, el número de siniestros en España desciende, pero la superficie quemada aumenta. _(Guijarro Guzmán, «La gestión de los incendios forestales»)_ ![](https://static.plataformatierra.es/strapi-uploads/assets/web_presentacion_de_la_publicacion_El_sector_forestal_9380057392.jpg) Una publicación de Cajamar advierte de que habrá más incendios de alta intensidad con mayor capacidad de propagación [Leer el artículo](https://www.plataformatierra.es/actualidad/publicacion-cajamar-advierte-incendios-alta-intensidad-mayor-capacidad-propagacion) ## **Un mismo país, muchos bosques, millones de propietarios** ### 4\. **España no tiene un monte: tiene muchos, y cada uno exige una gestión distinta** El territorio ibérico se reparte entre la región mediterránea, dominada por la sequía estival y donde el agua es el factor que estructura todo el sistema de gestión, y la franja atlántica, de clima húmedo y templado, donde robledales, hayedos, castañares y abedulares se organizan en pisos bioclimáticos según la altitud. No hay una receta única para «el monte español», porque el monte español no es uno solo, sino un mosaico de climas, suelos y especies que exige modelos de selvicultura diferenciados en cada territorio. _(Botey Serra, «El monte mediterráneo. Una visión pluridisciplinar»; Garrote Haigermoser, «El bosque atlántico, el bosque de la niebla, del mar y de la montaña»)_ ### **5\. Y ese mosaico de bosques está repartido entre más de dos millones de propietarios que, en su mayoría, ya no viven donde está su monte** El 72 % de la superficie forestal española es privada —20,1 millones de hectáreas, frente a 7,7 millones públicas—, y la inmensa mayoría de esa propiedad privada está en manos de particulares, muy fragmentada y con escaso relevo generacional. El caso de Soria lo ilustra: existen 117.656 titulares de fincas rústicas, un 150 % más que la población mayor de edad de la provincia, y el 91 % de las parcelas catastrales privadas tiene menos de una hectárea. Gestionar un territorio así no es solo un reto técnico; es un reto de localización, organización y confianza con millones de propietarios dispersos. _(Medrano Ceña, Molina Ibáñez, González Soriano et al., «España, un país forestal que no aprovecha sus montes»)_ ## **Es posible** ### **6\. Existe una figura y una metodología para activar la propiedad: el selvicultor activo**  El monográfico distingue entre titularidad pasiva y gestión profesional: el selvicultor activo es quien planifica, invierte y gestiona de forma continuada, dispone de un instrumento de ordenación aprobado y se integra en la cadena de valor. Convertir a un propietario en selvicultor activo no depende de un cambio en la titularidad, sino de un entorno habilitante: asistencia técnica, estabilidad normativa, fiscalidad adecuada y estructuras asociativas. _(Gómez Agrela, «De propietario forestal a selvicultor activo»)_ ### **7\. Hay un método probado para revertir el abandono, y ya se ha ensayado en España** El proyecto RECONECTA, desarrollado en Cuenca, Soria y Teruel entre 2024 y 2025, actuó sobre los obstáculos concretos que bloquean la gestión —desconocimiento de los propietarios, falta de titulación, minifundismo, propiedad colectiva sin gobernanza— con soluciones específicas para cada uno: localización de titulares, apoyo a la actualización de títulos, agrupación de parcelas y modernización de los órganos de gobierno de los montes de socios. En dos años, identificó una realidad que afecta a 82.281 hectáreas y 22.308 personas, y demostró que, cuando se les ofrece un cauce claro, los propietarios responden. _(Medrano Ceña, Molina Ibáñez, González Soriano et al., «España, un país forestal que no aprovecha sus montes»)_ ### **8\. El asociacionismo convierte la fragmentación en escala operativa** Frente al minifundio que acabamos de describir, agrupar propietarios permite alcanzar unidades de gestión viables, y los sistemas de certificación se han diseñado para acompañar ese proceso: PEFC ofrece certificación individual, de grupo o regional, precisamente para que la escala no sea una barrera. El caso de la Agrupación de Productores de Chopo de Granada MARJAL, nacida de una necesidad compartida entre propietarios, ilustra cómo una estructura colectiva bien gobernada puede pasar del discurso a la acción. _(Gómez Agrela, «De propietario forestal a selvicultor activo»; Noriega Bravo, «Gestión forestal sostenible, certificación y servicios ecosistémicos»)_ ## **Puede ser rentable** ### **9\. La actividad selvícola de base, hoy, apenas es rentable por sí sola** Las simulaciones de tasas internas de retorno para distintas especies y niveles de mecanización en Galicia muestran rendimientos muy por debajo del 7 % que cualquier inversor exigiría, sin contar subvenciones ni venta de servicios ecosistémicos. Los plazos entre la plantación y la corta final son tan largos, y los precios de la madera han evolucionado tan por debajo del IPC, que el margen para mejorar esa rentabilidad por la vía de los precios es limitado. Decir que gestionar el monte «es rentable» sin matices sería inexacto: hoy, para el propietario individual, casi nunca lo es sin apoyo público. _(Rodríguez, «La sostenibilidad de la actividad selvícola desde una perspectiva socioeconómica»)_ ### **10\. Pero la rentabilidad aparece cuando se cambia de escala y de modelo** El propio Daniel Rodríguez propone deducciones fiscales capaces de generar un efecto apalancamiento: por cada euro público, cuatro o cinco euros privados adicionales movilizados. Y esa lógica ya funciona en la práctica: el proyecto RECONECTA generó un retorno de 2,51 euros de riqueza por cada euro invertido por la Fundación Biodiversidad, y de 4,43 euros cuando la dinamización la lidera la propia organización de propietarios. La superficie certificada por PEFC en España supera ya los tres millones de hectáreas, con casi 200.000 hectáreas nuevas certificadas solo en 2025. La rentabilidad no está en la parcela aislada: está en la escala, la organización y el acceso a mercado. _(Rodríguez, «La sostenibilidad de la actividad selvícola desde una perspectiva socioeconómica»; Medrano Ceña et al., «España, un país forestal que no aprovecha sus montes»; Noriega Bravo, «Gestión forestal sostenible, certificación y servicios ecosistémicos»)_ ### **11\. La bioeconomía forestal multiplica el valor del recurso más allá de la madera en rollo** España produce el 30 % del corcho mundial, es el primer productor de resina y genera el 60 % de la trufa negra del planeta —un negocio de más de 100 millones de euros anuales solo en Teruel y Soria—. La madera de ingeniería (CLT) crece a un ritmo del 15 % anual a escala mundial, y el consumo de biomasa forestal en España alcanzó los 48,1 TWh en 2022. Integrar estos productos en cadenas de valor —construcción, química verde, cosmética, energía— es, según el monográfico, la vía para que el bosque deje de ser un recurso extractivo y se convierta en infraestructura económica. _(Avilés Palacios, «El despertar del gigante verde: bioeconomía forestal como motor del siglo XXI»)_ ### **12\. Los servicios que el monte presta gratis valen más que lo que produce y vende** Según el Plan Forestal Español, el valor recreativo de los montes españoles asciende a 646 millones de euros anuales y su valor ambiental a 1.220 millones; la captura de carbono de los bosques españoles se sitúa entre 658 y 752 millones de euros anuales a precios internacionales. En conjunto, estas externalidades superan el valor económico de los productos que se extraen directamente del monte. Mientras esos servicios no se paguen a quien los genera, faltará el incentivo económico más obvio para gestionar. _(Ortuño Pérez, «Situación y evolución del sector forestal en España (2000-2025)»)_ ## **Es una cuestión de Estado** ### **13\. La ley asigna la responsabilidad de la prevención a la Administración, no al propietario, pero esa responsabilidad se está trasladando sin la financiación que la propia ley exige** El artículo 43 de la Ley de Montes es explícito: la organización de la defensa contra incendios corresponde a las administraciones públicas «cualquiera que sea la titularidad de los montes». El propietario tiene un deber de colaboración, condicionado por ley a recibir ayuda técnica y económica; varias normas autonómicas recientes le imponen obras de prevención sin garantizar esa financiación. Y no es la primera vez que el marco jurídico recorta el margen de gestión del propietario: otro capítulo del monográfico recorre cómo, desde el siglo XVIII, sucesivas normas —pensadas para fines tan distintos como abastecer de madera a la Marina, desamortizar tierras o proteger espacios naturales— fueron limitando, cada una a su manera, la capacidad de decisión de quien gestionaba el monte sobre el terreno. _(Salbanyà Benet, «La propiedad privada de los montes frente a los incendios forestales»; Alcanda Vergara, «Desnaturalización de los fundamentos jurídicos de las políticas forestales españolas»)_ ## **14\. El dinero público que se invierte en el monte sigue priorizando la extinción frente a la prevención** España cuenta con casi 2.000 empresas de servicios forestales y cerca de 25.000 personas afiliadas a la Seguridad Social en actividades forestales, a las que se suman más de 5.000 autónomos: son quienes ejecutan sobre el terreno la repoblación, los tratamientos selvícolas, los cortafuegos y la prevención. Sin embargo, de los aproximadamente 1.200 millones de euros que se invierten cada año en actuaciones forestales, la mayor parte se destina a la extinción de incendios, mientras que los tratamientos selvícolas y las vías forestales apenas alcanzan el 10 % de esa inversión. A esto se añade que buena parte de la ejecución se ha desplazado hacia medios propios de la Administración, en detrimento de la licitación pública competitiva, lo que limita la capacidad de crecimiento e innovación de estas empresas. _(Duralde y López de Sancho, «Las empresas forestales garantes de la gestión forestal»; Ortuño Pérez, «Situación y evolución del sector forestal en España (2000-2025)»)_ ### **15\. Sin una narrativa social compartida, la gestión forestal pierde legitimidad política** Durante décadas se ha instalado un relato del bosque como espacio natural estático en el que cualquier intervención humana se percibe como agresión, mientras la cobertura mediática del sector sigue siendo casi exclusivamente reactiva, centrada en la crisis de los incendios. Esa brecha entre la realidad forestal y la percepción social no es un detalle de comunicación: condiciona qué políticas forestales resultan aceptables y sostenibles en el tiempo. Construir un relato compartido —que explique que el monte es un sistema vivo, resultado de la interacción entre naturaleza y actividad humana, y que gestionarlo es compatible con conservarlo— es, según el monográfico, tan necesario como la propia gestión técnica. _(Muñoz, «Comunicación forestal: una oportunidad estratégica»)_ ## **Sin gestión, España seguirá ardiendo** Solo 521 de los incendios registrados entre 2016 y 2025 superaron las 500 hectáreas —apenas el 0,24 % del total—, y sin embargo concentraron más del 80 % de la superficie quemada. Y 2026 no ha traído tregua: a fecha de esta publicación, con la campaña de incendios todavía en curso, las estimaciones provisionales de Copernicus/EFFIS sitúan la superficie quemada en España por encima de las 130.000 hectáreas, de nuevo a la cabeza de la Unión Europea. Los datos no muestran más incendios, sino incendios distintos: los que antes lográbamos controlar con los medios disponibles y los que hoy, con el monte cargado de combustible sin gestionar, ya no. _(Guijarro Guzmán, «La gestión de los incendios forestales»; dato provisional de 2026: Copernicus/EFFIS, fuera del monográfico)_ > Las estimaciones provisionales de Copernicus/EFFIS sitúan la superficie quemada en España por encima de las 130.000 hectáreas El monográfico lo resume en sus conclusiones: **la falta de gestión no es un problema forestal menor, es una combinación de causas estructurales** —fragmentación de la propiedad, despoblación rural, ausencia de reconocimiento económico de los servicios del monte, cortoplacismo político— que exige una respuesta a la misma escala: sostenida en el tiempo, coordinada entre administraciones y propietarios. La gestión forestal debe ser considera una cuestión de Estado. _(Cámara Obregón y Carreño Sandoval, «Conclusiones»)_ [License![Licencia Creative Commons Atribución 4.0 Internacional. Se permite la reproducción total o parcial del contenido siempre que se cite la fuente original.](https://i.creativecommons.org/l/by/4.0/88x31.png)](https://creativecommons.org/licenses/by/4.0/) Esta obra está bajo una [Licencia Creative Commons Atribución 4.0 Internacional. Se permite la reproducción total o parcial del contenido siempre que se cite la fuente original.](https://creativecommons.org/licenses/by/4.0/) --- Guardar Compartir --- --- Source: https://www.plataformatierra.es/actualidad/cuando-todo-arde-gestionar-monte-rentable-cuestion-estado