# España da un paso firme contra las enfermedades que nacen en el campo y llegan a las personas > Un nuevo comité coordinará a los tres ministerios implicados en la gestión de zoonosis, con la detección precoz veterinaria como eje central --- Consulta la previsión del tiempo en tu localización exactaSuscríbete a nuestra Newsletter semanal [Home](https://www.plataformatierra.es/)/[Actualidad](https://www.plataformatierra.es/actualidad) 13 April 2026 8 min # España da un paso firme contra las enfermedades que nacen en el campo y llegan a las personas Un nuevo comité coordinará a los tres ministerios implicados en la gestión de zoonosis, con la detección precoz veterinaria como eje central Sanidad Animal Desarrollo Rural ![Hombre observa ganado pastando en campo con árboles y colinas al fondo.](https://static.plataformatierra.es/strapi-uploads/assets/web_sanidad_animal_abril2026_2fd7e3b7bf.jpg) Guardar Compartir --- **El Gobierno ha creado un órgano de coordinación entre Sanidad, Agricultura y Medio Ambiente para gestionar los riesgos de enfermedades que saltan de los animales a las personas. No es solo burocracia: es reconocer, por fin de forma institucional, que la salud humana y la salud del campo son la misma conversación.** Hay un dato que los epidemiólogos llevan repitiendo desde hace décadas y que la COVID-19 convirtió en asunto de portada: **más del 60 % de las enfermedades infecciosas emergentes en humanos tienen origen animal**. El SARS, la gripe aviar, el ébola, la viruela del mono, la brucelosis, la fiebre Q, la leishmania.. La lista es larga y su denominador común es que ninguna de ellas nació ni se propagó respetando las fronteras entre especies —ni, por supuesto, las fronteras administrativas entre ministerios. Hasta ahora, esas fronteras administrativas eran precisamente parte del problema. En España, como en la mayoría de los países, la salud humana la gestionaba un departamento, la sanidad animal otro, y el medio ambiente un tercero. Cada uno con sus sistemas de alerta, sus protocolos, su lenguaje técnico y, a veces, su propia percepción del riesgo. Coordinarlos cuando aparecía una amenaza dependía en buena parte de la voluntad de las personas, no de una arquitectura institucional diseñada para ello. Eso empieza a cambiar. ## **Tres ministerios, un solo enfoque** El 7 de abril de 2026 —Día Mundial de la Salud, no es casual la fecha— los Ministerios de Sanidad, de Agricultura, Pesca y Alimentación, y de Transición Ecológica y el Reto Demográfico firmaron un acuerdo de colaboración para gestionar de forma conjunta los riesgos asociados a las zoonosis. El mecanismo concreto: un **Comité de Gestión de Riesgos Zoonósicos** que actuará como órgano permanente de coordinación entre los tres sectores. La novedad está en lo que implica estructuralmente: por primera vez, las tres patas que sostienen el enfoque One Health —**salud pública, sanidad animal y salud ambiental**— tendrán un espacio institucionalizado de trabajo conjunto, con representantes de las Direcciones Generales de los tres ministerios y capacidad para incorporar a administraciones autonómicas y expertos externos cuando la situación lo requiera. Las funciones del comité son tan concretas como necesarias: compartir información estratégica entre administraciones, coordinar actuaciones ante alertas sanitarias, impulsar planes conjuntos de prevención, vigilancia y control, y proponer mejoras normativas. También se contempla específicamente la mejora del **sistema de alerta sanitaria veterinaria** para optimizar la detección precoz de riesgos zoonósicos —uno de los eslabones más débiles de la cadena actual. ## **'One Health': de concepto a política pública** El término 'Una sola salud' lleva años circulando en los foros científicos y en los documentos de la OMS, la FAO y la OMSA. La idea es tan sencilla como incómoda para las estructuras de gobernanza tradicionales: no puedes proteger la salud humana sin cuidar la salud animal, y no puedes cuidar ninguna de las dos sin atender al estado del ecosistema que las rodea. Son sistemas interconectados y gestionarlos en silos **no solo es ineficiente: es peligroso**. La pandemia de COVID-19 aceleró el reconocimiento político de este enfoque. La Unión Europea lo incorporó explícitamente en su estrategia de construcción de la Unión Europea de la Salud y en el reglamento de amenazas transfronterizas graves para la salud. A nivel global, la Alianza Cuatripartita —OMS, OMSA, FAO y PNUMA— lleva años intentando traducir ese enfoque en mecanismos de gobernanza concretos. España, con este acuerdo, da un paso en esa misma dirección a escala nacional. Lo relevante no es solo que se haya firmado un documento. Lo relevante es que detrás del documento hay una lógica que el sector agropecuario lleva tiempo reclamando sin siempre saber cómo articularlo: que las decisiones sobre sanidad animal no pueden tomarse de espaldas a sus implicaciones para la salud pública, y que las exigencias sanitarias al campo deben entenderse en el contexto más amplio de la gestión de riesgos compartidos. ![](https://static.plataformatierra.es/strapi-uploads/assets/web_imagen_peste_porcina_Espana_6a47cf0277.jpg) 2025, año para olvidar en la sanidad animal española [Leer el artículo](https://www.plataformatierra.es/actualidad/2025-ano-para-olvidar-en-la-sanidad-animal-espanola) ## **Lo que esto significa para el campo** Para el sector agropecuario, la creación de este comité tiene implicaciones prácticas que conviene no subestimar. La primera es la detección precoz. Muchas zoonosis se detectan primero en la cabaña ganadera o en la fauna silvestre antes de que lleguen a afectar a humanos. Mejorar el sistema de vigilancia veterinaria y conectarlo en tiempo real con los sistemas de alerta de salud pública es, literalmente, ganar tiempo en la respuesta a brotes. Y ganar tiempo en una epidemia puede significar la diferencia entre un conato y una crisis. La segunda es la **seguridad jurídica y operativa**. Cuando aparece un brote con potencial zoonósico —fiebre Q en ovino, influenza aviar, brucelosis en rumiantes—, los ganaderos se ven frecuentemente atrapados en una zona de incertidumbre donde las instrucciones de un ministerio pueden no coincidir con las de otro o con las de la consejería autonómica correspondiente. Un comité con capacidad de coordinación intersectorial debería contribuir a reducir esa confusión y, con ella, los daños económicos y reputacionales que generan los brotes mal gestionados. La tercera es más estructural: la **legitimidad del sector como actor en la gestión de riesgos sanitarios**. Durante demasiado tiempo, el campo ha sido visto principalmente como fuente de riesgos en materia de zoonosis —el lugar donde los patógenos dan el salto— y raramente como parte activa de la solución. El enfoque [**'One Health'**](https://www.mapa.gob.es/es/prensa/ultimas-noticias/detalle_noticias/el-gobierno-crea-un-comit--para-gestionar-los-riesgos-de-enfermedades-transmisibles-entre-animales-y-humanos/347629be-0622-44dd-9820-c3c027240ff0) cambia esa narrativa: el ganadero, el veterinario de campo, el técnico de sanidad animal son **piezas clave de un sistema de vigilancia que no puede funcionar sin ellos**. ## **Un paso necesario, pero solo el primero** El acuerdo tiene sus límites, y conviene nombrarlos. Un comité interministerial no resuelve por sí solo los problemas de coordinación entre la Administración General del Estado y las comunidades autónomas, que en España son las que tienen competencias directas en sanidad animal y salud pública.  La eficacia real del mecanismo **dependerá de cómo se articule con los servicios veterinarios autonómicos** y de si logra dotarse de los recursos técnicos y humanos necesarios para funcionar de forma continua y no solo en situaciones de emergencia. También está la cuestión de la **participación del sector**. Un comité compuesto exclusivamente por representantes de la Administración corre el riesgo de diseñar respuestas desde el despacho que luego resultan difíciles de implementar en la explotación. La incorporación de organizaciones agrarias, cooperativas, colegios veterinarios y asociaciones de ganaderos al trabajo del comité —aunque sea en calidad consultiva— sería una apuesta de mayor calado y, probablemente, de mayor utilidad práctica. Dicho esto, el paso que se ha dado es significativo. Reconocer institucionalmente que la salud del campo y la salud de las personas son parte de la misma ecuación no es un gesto simbólico: es el punto de partida para construir una respuesta a la altura de los riesgos que nos esperan. El cambio climático, la intensificación de los contactos entre fauna silvestre y doméstica, la globalización de las cadenas alimentarias... todos son factores que apuntan en la misma dirección. Las próximas grandes amenazas sanitarias nacerán, casi con toda probabilidad, en la interfaz entre animales, humanos y ecosistemas. España acaba de crear la estructura para gestionarlas mejor. ¡No te pierdas nada! Artículos, cursos, informes, libros... Suscríbete a nuestro newsletter Suscribirse [License![Licencia Creative Commons Atribución 4.0 Internacional. Se permite la reproducción total o parcial del contenido siempre que se cite la fuente original.](https://i.creativecommons.org/l/by/4.0/88x31.png)](https://creativecommons.org/licenses/by/4.0/) Esta obra está bajo una [Licencia Creative Commons Atribución 4.0 Internacional. Se permite la reproducción total o parcial del contenido siempre que se cite la fuente original.](https://creativecommons.org/licenses/by/4.0/) --- Guardar Compartir --- --- Source: https://www.plataformatierra.es/actualidad/espana-paso-firme-contraenfermedades-campo-personas-zoonosis