18 February 2026
5 min
La peste porcina africana avanza en Cataluña, donde se salta el perímetro inicial
El nuevo caso de un jabalí hallado muerto en el término municipal de Sant Feliu de Llobregat obliga a ampliar el área de alto riesgo e incrementa la preocupación por la transmisión en estados silvestres del suroeste de la provincia de Barcelona

La peste porcina africana (PPA) continúa siendo una de las principales amenazas sanitarias para el sector ganadero y el medio natural en España, con nuevos casos detectados en Cataluña que marcan una fase crítica en la gestión del brote.
La aparición de la enfermedad fuera de los focos iniciales en jabalíes eleva las alarmas, y las autoridades intensifican las medidas de contención para frenar su avance en la comunidad catalana
Expansión del brote: nuevo caso en Sant Feliu de Llobregat
Recientemente, se ha registrado un caso positivo de peste porcina africana en un jabalí hallado muerto en el término municipal de Sant Feliu de Llobregat, lo que representa uno de los primeros hallazgos fuera del radio inicial de contención cerca de Collserola. Esta detección ha impulsado la ampliación del área de alto riesgo e incrementa la preocupación por la transmisión en estados silvestres del suroeste de la provincia de Barcelona.
Este salto epidemiológico se produce tras la confirmación de positivos en otros municipios del área metropolitana de Barcelona, como Molins de Rei y El Papiol, así como en zonas naturales donde los jabalíes actúan como reservorio principal del virus.
Zonas de riesgo y medidas de control
Las autoridades sanitarias han delimitado varias zonas de riesgo para contener la peste porcina en Cataluña:
- Radio inicial de 6 km alrededor del foco primario, con máximas restricciones medioambientales y prohibición de acceso al bosque.
- Corona secundaria de hasta 20 km, donde se han relajado ciertos accesos, pero persisten medidas de higiene y control para evitar movimientos inadvertidos de animales susceptibles.
- Inclusión de nuevos municipios dentro de la zona de alto riesgo como respuesta a los recientes casos.
Las labores se centran en la eliminación de cadáveres, búsqueda activa en el entorno rural y el control de la población de jabalíes mediante capturas y batidas coordinadas, ya que la reducción de estos animales es una pieza clave para frenar la propagación.
Impactos en la ganadería y comercio
Aunque hasta ahora no se ha confirmado ningún caso de PPA en granjas porcinas catalanas, la presencia del virus en fauna silvestre representa un riesgo latente para las explotaciones domésticas. Los controles de bioseguridad en granjas y el seguimiento epidemiológico se han intensificado para mantener la sanidad animal y proteger al sector porcino, fundamental en la economía agraria española. Históricamente, la detención de la peste porcina africana fue uno de los logros sanitarios de España en 1994, y su reaparición después de décadas genera especial preocupación en las asociaciones ganaderas y las autoridades regulatorias.
Cooperación internacional y sostenibilidad de las exportaciones
La presencia continuada de la PPA en Cataluña tiene implicaciones que trascienden las fronteras regionales y nacionales. Como principal productor porcino de la Unión Europea, España enfrenta retos en el mantenimiento de su estatus sanitario y el acceso a mercados internacionales para sus productos cárnicos.
La coordinación con la Unión Europea, a través de sistemas de zonificación y certificación sanitaria, busca mitigar las restricciones comerciales derivadas de brotes epidémicos y aplicar protocolos que favorezcan la recuperación del estatus libre de la enfermedad.
Conclusión: La peste porcina africana, un desafío sanitario y medioambiental
La detección de casos de peste porcina africana en Cataluña, incluyendo la expansión a nuevos municipios como Sant Feliu de Llobregat, representa un punto de inflexión en la gestión de esta enfermedad en España.
El brote sigue siendo controlado principalmente en población silvestre de jabalíes, con políticas activas de contención y una estrecha vigilancia epidemiológica que involucra a instituciones regionales, estatales y europeas. La evolución de la situación exigirá adaptaciones constantes de las medidas sanitarias, junto con una comunicación clara hacia el sector ganadero, los gestores del medio natural y la sociedad en general para minimizar los impactos socioeconómicos y ambientales.

