# Quemar para no arder: el papel del ganadero en la prevención de los grandes incendios > Gestionar el fuego en invierno para sobrevivir al verano: así funciona la prevención que nadie ve --- Consulta la previsión del tiempo en tu localización exactaSuscríbete a nuestra Newsletter semanal [Home](https://www.plataformatierra.es/)/[Actualidad](https://www.plataformatierra.es/actualidad) 09 April 2026 6 min # Quemar para no arder: el papel del ganadero en la prevención de los grandes incendios Gestionar el fuego en invierno para sobrevivir al verano: así funciona la prevención que nadie ve Desarrollo Rural Sostenibilidad ![Quema controlada.](https://static.plataformatierra.es/strapi-uploads/assets/web_quema_controlada_0f67ff81b2.jpg) Guardar Compartir --- **Cada primavera, las imágenes de humo en la cornisa cantábrica disparan las alarmas. Galicia, Asturias, Cantabria… El relato se repite: columnas negras, retenes de bomberos y la sensación generalizada de que algo ha fallado. Pero esa lectura, aunque comprensible, merece una revisión profunda. Porque no todos los fuegos de marzo son lo que parecen, y no todos los incendios tienen el mismo origen ni el mismo significado.** Buena parte de los que se registran en el norte de España en esta época del año son quemas ligadas a la actividad ganadera: una práctica ancestral con la que los ganaderos limpian el monte, renuevan los pastos y, en el proceso, reducen la cantidad de biomasa vegetal que podría alimentar un incendio mucho más devastador cuando llegue el verano. No son accidentes, aunque en ocasiones se descontrolen. Son, en muchos casos, **la única gestión real que reciben esos montes**. ## **Un país que arde cada vez más** Los datos son elocuentes. En 2025 se quemaron casi 355.000 hectáreas en España, con 63 grandes incendios —aquellos que superan las 500 hectáreas—, la cifra más elevada desde 2015. No es un año atípico: de media, España pierde entre 100.000 y 120.000 hectáreas cada año por el fuego, aunque con grandes oscilaciones. En 2022, especialmente severo, la cifra superó las 310.000 hectáreas, lo que representó el 39% del total quemado en toda la Unión Europea.  Detrás de esas cifras hay factores que se retroalimentan. El fuerte despoblamiento rural, el envejecimiento del campo y el abandono de las técnicas agrícolas tradicionales, unidos a la ausencia de políticas forestales que gestionen el territorio y a las condiciones climáticas extremas, han convertido el paisaje en un escenario especialmente vulnerable. El monte crece sin gestión, acumula combustible año tras año, y cuando el fuego llega en condiciones adversas, **no hay quien lo pare**. Galicia es la región más afectada: en ella se ha quemado casi un tercio del total de hectáreas arrasadas históricamente en España. Asturias y Cantabria también son especialmente vulnerables, en gran medida por la gestión del suelo y la estructura del paisaje. Precisamente las comunidades donde las quemas ganaderas de primavera son más habituales y, paradójicamente, más necesarias. ![](https://static.plataformatierra.es/strapi-uploads/assets/web_pastoreo_8e6f86fb42.jpg) La reducción del pastoreo en la última década, clave en la propagación de los incendios [Leer el artículo](https://www.plataformatierra.es/actualidad/reduccion-pastoreo-ultima-decada-clave-propagacion-incendios) ## **El ganadero como gestor del monte** **Víctor Resco de Dios**, catedrático de Ingeniería Forestal en la Universidad de Lleida e investigador en Agrotecnio, lleva años planteando algo que todavía resulta incómodo para buena parte de la opinión pública: no todos los incendios son una catástrofe. Hay fuegos que forman parte del funcionamiento natural de los ecosistemas y que, bien gestionados, actúan como **una vacuna contra los grandes desastres del verano**. Su propuesta pasa por dos vías complementarias. La primera: sustituir las quemas tradicionales por quemas prescritas, intervenciones planificadas bajo supervisión técnica que permiten controlar el comportamiento del fuego, mejorar la calidad de los pastos y evitar efectos indeseados como la erosión. La segunda, más novedosa: el llamado pastoreo de incendios, que consiste en gestionar ciertos fuegos como si fueran ganado que "_pasta_", dejando que consuman el exceso de biomasa del monte en condiciones controladas, en lugar de apagarlos de forma inmediata. Este enfoque ya se aplica en algunos territorios. En el valle de Arán, cuando las condiciones meteorológicas lo permiten, determinados incendios no se extinguen de inmediato: se gestionan, se dejan avanzar de forma controlada y se aprovechan para reducir la carga de combustible. Un cambio de paradigma que requiere conocimiento, protocolos y **confianza en la ciencia forestal**. ## **El coste del abandono** Prohibir las quemas o penalizar a quienes las realizan puede parecer una respuesta sensata ante las imágenes de primavera. Pero en la práctica tiene el efecto contrario. Si los ganaderos dejan de gestionar el monte, la vegetación sigue creciendo, la biomasa se acumula y el riesgo de un gran incendio en verano aumenta. El denominado éxodo rural y la 'España vacía' favorecen el abandono de las actividades tradicionales, lo que en muchos casos supone una mayor acumulación y continuidad del combustible y, por tanto, un incremento del peligro de incendios.  El problema es estructural. [**En España, solo el 22,2% de la superficie forestal cuenta con planes de ordenación**](https://es.greenpeace.org/es/noticias/que-es-la-gestion-forestal-sostenible-por-que-es-clave-para-la-prevencion-de-incendios-de-alta-intensidad/), según datos de 2021. El monte, sencillamente, no está gestionado. Y en ese vacío, las quemas ganaderas de invierno y primavera son, muchas veces, lo único que hay. ¡No te pierdas nada! Artículos, cursos, informes, libros... Suscríbete a nuestro newsletter Suscribirse ## **Cambiar la mirada** Lo que propone Resco de Dios no es solo una cuestión técnica, sino cultural. Hace falta cambiar la forma en que la sociedad percibe el fuego de primavera: no como una amenaza en sí misma, sino como una herramienta que, bien usada, protege el monte del verdadero enemigo: el gran incendio de agosto, el que arrasa miles de hectáreas en horas y no hay manera de detener. Para que ese cambio sea posible hacen falta tres cosas. Más investigación sobre las condiciones en que los incendios pueden gestionarse de forma segura. Más y mejores protocolos de quemas prescritas integrados en los planes regionales de prevención. Y una administración que facilite —en lugar de complicar— el trabajo de los ganaderos que, con su actividad cotidiana, están haciendo la labor de prevención que el monte necesita. Quemar a tiempo, con criterio y bajo supervisión, puede ser la diferencia entre un monte sano en septiembre y un paisaje de cenizas. La pregunta no es si podemos permitirnos asumir ese riesgo. Es si podemos permitirnos no hacerlo. [License![Licencia Creative Commons Atribución 4.0 Internacional. Se permite la reproducción total o parcial del contenido siempre que se cite la fuente original.](https://i.creativecommons.org/l/by/4.0/88x31.png)](https://creativecommons.org/licenses/by/4.0/) Esta obra está bajo una [Licencia Creative Commons Atribución 4.0 Internacional. Se permite la reproducción total o parcial del contenido siempre que se cite la fuente original.](https://creativecommons.org/licenses/by/4.0/) --- Guardar Compartir --- --- Source: https://www.plataformatierra.es/actualidad/quemar-no-arder-papel-ganadero-prevencion-incendios