11 March 2026
17 min
La UE fija un recorte obligatorio del 90 % de emisiones de CO₂ para 2040
¿Qué significa esto para el campo y la industria alimentaria? Claves de la nueva ley climática de la UE

La Unión Europea da un paso decisivo en su hoja de ruta climática. El Consejo de la UE ha adoptado de forma definitiva la revisión de la Ley Europea de Clima, que establece que los estados miembros deberán reducir colectivamente sus emisiones de gases de efecto invernadero en un 90 % para el año 2040, tomando como referencia los niveles de 1990.
La norma ya cuenta con el respaldo del Parlamento Europeo y completa así el proceso legislativo ordinario de la UE. El objetivo se sitúa como un escalón intermedio entre el recorte del 55 % comprometido para 2030 —ya recogido en la Ley Europea de Clima vigente— y la neutralidad climática que la UE aspira a alcanzar a mediados de siglo.
Créditos internacionales y flexibilidad a partir de 2036
Una de las novedades más relevantes del texto aprobado es la posibilidad de que los países miembros utilicen créditos de reducción de emisiones de terceros países para cumplir parte del objetivo. En concreto, desde 2036 podrán emplearse créditos internacionales para cubrir hasta cinco puntos porcentuales de la reducción exigida, lo que implica que al menos el 85 % del esfuerzo deberá materializarse dentro del territorio de la UE.
El Consejo ha subrayado que dichos créditos deberán estar vinculados a actividades creíbles de reducción de gases de efecto invernadero en países socios y ajustarse a los compromisos del Acuerdo de París.
ETS2: el comercio de emisiones para transporte y edificación se retrasa hasta 2028
El texto aprobado también recoge el aplazamiento de la entrada en vigor del nuevo régimen de comercio de derechos de emisión ETS2, que afecta al transporte rodado y a la climatización de edificios. Su implementación queda pospuesta un año, hasta 2028, una concesión que busca aliviar la presión sobre sectores económicos y hogares en plena transición energética.
Seguimiento bienal y posible revisión del objetivo
La revisión aprobada contempla que la Comisión Europea evalúe cada dos años los avances hacia el objetivo de 2040, incorporando los datos científicos más recientes, los avances tecnológicos y la situación de la competitividad industrial europea. También deberá analizar la evolución de los precios energéticos y su impacto tanto en empresas como en familias
A partir de esas evaluaciones, el Ejecutivo comunitario podrá proponer modificaciones legislativas, lo que incluye la posibilidad de revisar el propio objetivo del 90 % o adoptar medidas adicionales para reforzar la competitividad, la prosperidad y la cohesión social.
El siguiente paso: diseñar las políticas sectoriales post-2030
Con el objetivo legal ya fijado, la Comisión Europea tiene ahora el encargo de diseñar las políticas concretas que permitan alcanzar ese recorte de emisiones a partir de 2030. Para ello, el Ejecutivo comunitario ya ha puesto en marcha dos consultas públicas en las que podrán participar ciudadanos, empresas y organizaciones del sector agroalimentario.
El sector agrario, como emisor y también como sumidero potencial de carbono, tendrá un papel central en el debate sobre cómo distribuir el esfuerzo de descarbonización entre los distintos sectores económicos europeos.

