# La posición de las mujeres en el sistema alimentario > La mujer en la cadena alimentaria en España: datos, desigualdades y retos. Descubre su papel clave y qué cambios son necesarios --- Consulta la previsión del tiempo en tu localización exactaSuscríbete a nuestra Newsletter semanal ![Gradient Background](/img/headerGradient.svg) [Las Píldoras de la PAC](https://www.plataformatierra.es/comunidad/las-pildoras-de-la-pac) [![blog author](https://static.plataformatierra.es/strapi-uploads/assets/tomas_garcia_azcarate_221cb14892.jpg) Tomás García AzcárateEconomista especializado en PAC y mercados agroalimentarios](https://www.plataformatierra.es/autor/tomas-garcia-azcarate) 05 May 2026 9 min # La posición de las mujeres en el sistema alimentario Cadena de Valor Desarrollo Rural Economía Agroalimentaria ![Web la posición de las mujeres en el sistema alimentario](https://static.plataformatierra.es/strapi-uploads/assets/web_La_posicion_de_las_mujeres_en_el_sistema_alimentario_3ed4c6b2d9.jpg) Guardar Compartir --- [_Alicia Langreo Navarro_](https://www.plataformatierra.es/autor/alicia-langreo-navarro) _y Tomás García Azcárate_ La revista Distribución y Consumo ha dedicado un [número monográfico el 184](https://www.mercasa.es/distribucion-y-consumo/184/), a la mujer en la cadena alimentaria: contribuciones, desigualdades y retos de futuro. Constituye un intento de comprender la complejidad de las relaciones de género en uno de los sistemas económicos y sociales más estratégicos. A lo largo de sus artículos, el monográfico abarca la producción primaria, la industria, la distribución, el consumo y el ámbito doméstico, poniendo de relieve tanto la centralidad del trabajo femenino como las [persistentes desigualdades](https://www.plataformatierra.es/actualidad/cocampo-envejecimiento-relevo-agricultura-genero-mujer-pac) que lo atraviesan. El monográfico se abre con un capítulo de carácter introductorio y analítico que hemos escrito los dos autores de esta entradilla. Hemos intentado **situar a las mujeres dentro del sistema alimentario en su conjunto**. A partir de datos estadísticos y fuentes institucionales, se muestra que la participación femenina es transversal a todas las fases de la cadena, pero profundamente desigual. Los conceptos en los que se centra el análisis son los niveles de actividad y ocupación, la posición profesional y las tareas realizadas según género. **En 2024 en España había 2.510.035 ocupados** (EPA) **en el sistema alimentario** (agricultura y pesca, industria y comercialización mayorista y minorista), el 11,5% del total, la mayor parte pertenecían al comercio, seguido por el sector primario. Es un colectivo muy masculinizado en el que **las mujeres sólo suponen el 30 %**, siendo el sector primario el que cuenta con menor proporción de mujeres. El sistema alimentario cuenta con una serie de servicios imprescindibles para su funcionamiento: asesorías, consultorías técnicas, medioamientales y económicas, gestorías, laboratorios, I+D, etc, en esas actividades hay un número muy significativo de mujeres que no figuran como ocupadas en el sistema alimentario, pero a las que hay que tener en cuenta cuando se evalúa la aportación femenina. En el análisis más detallado del sector agrario se ha trabajado con los datos de 2021 para poder comparar las cifras de la EPA y el Censo Agrario. En ese año **la población activa del sector primario ascendía a 908.200 personas, de las que el 25,86 % eran mujeres:** - 26,8 % en agricultura, ganadería y caza - 12 % en forestal - 15,7 % en pesca Cabe destaca que en agricultura además de ser mucho más baja la participación de mujeres, el paro entre estas era muy superior, el 24,6 % frente al 16,1 % en hombres. **Las mujeres ocupadas en agricultura no llegaban a las 190.000**; de éstas casi el 52 % era asalariadas, el 30 % empresarias sin asalariados, el 5,7 % empresarias con asalariados y el 5,3 % ayudas familiares > El paro en la agricultura correspondiente a mujeres supone el 24,6 % frente al 16,1 % en hombres El contraste con los hombres destaca la menor participación entre éstos de empresarios sin asalariados y de ayudas familiares. Es importante la presencia de asalariados, que suman más que los trabajadores familiares, el enorme peso de empresarios sin asalariados y la escasa relevancia de las ayudas familiares. Este último dato pone en cuestión la propia esencia de la explotación familiar como la hemos entendido hasta ahora. La EPA destaca la muy superior participación de las mujeres en tareas administrativas, contables dirección y gerencia frente a su ausencia como operador de maquinaria o personal cualificado agrícola y ganadero. Esta brecha de género es mayor entre las asalariadas, que hacen trabajos de administración o descalificados, estos últimos con un alto componente temporal, mientras las mujeres vinculadas a la explotación desarrollan más tipo de tareas. Según Censo Agrario poco más del 51 % del volumen de trabajo realizado en las explotaciones es aportado por los miembros de la familiar y el resto es asalariado (casi 44,5 %) y subcontratado (4,42 %). Al igual que la EPA, el Censo muestra la importancia de la salarización del sector. **El Censo Agrario da la cifra de 110.000 mujeres contratadas directamente en la explotación**, de éstas más de la mitad trabajan menos del equivalente al 0,25 de una Unidad Anual de Trabajo (UTA) y menos del 20 % trabajan el equivalente e 1 UTA. Hay casi 1.140.000 personas, miembros de las familias titulares que trabajan en ellas en calidad de titular, ayuda familiar y miembros de cooperativas, de éstas, del orden del 30 %, 345.000, son mujeres. Contrasta este dato con el de la EPA, que da 277.000 (73.000 mujeres, el 26 %) ocupados en agricultura en calidad de empresarios y ayudas familiares; esta diferencia se debe a la escasa dedicación de los trabajadores familiares, 0,40 UTA en hombres y 0,34 en mujeres. El esfuerzo de [las políticas agrarias](https://www.plataformatierra.es/formacion/sesion-i-el-futuro-de-las-politicas-agrarias-y-alimentarias) para mejorar la posición de las mujeres en el sector se ha centrado en aumentar el número de titulares de explotación, lo que sin duda es un buen objetivo, pero hay que recordar que el aumento de titulares apenas se está traduciendo en un aumento de la ocupación de las mujeres en el sector. La mayoría de las explotaciones con titular y jefe de explotación mujer tienen una dimensión económica muy pequeña, más del 70 % (60 % en hombres) tienen un producto estándar inferior a los 15.000 Euros. Estas cifras no permiten una dedicación exclusiva a la explotación. En contraste, el número de titulares jefas de explotación en los estratos de mayor dimensión es muy bajo. En buena medida las cifras de la participación de las mujeres en el sector agrario se explican por la brecha de género en tareas desarrolladas dentro de las explotaciones agrarias. **Las mujeres apenas manejan la maquinaria agrícola**, de ahí que su participación sea mínima en los trabajos mecanizados de la agricultura, que cada vez son más. ![](https://static.plataformatierra.es/strapi-uploads/assets/web_tractor_efe_sep_24_48c9c4e55a.jpg) La venta de tractores nuevos sube un 16 % [Leer el artículo](https://www.plataformatierra.es/actualidad/venta-tractores-nuevos-sube-16-2024) Por otro lado, la mayor parte de los trabajos manuales, con excepción del manejo de flores, semilleros, frutos rojos y poco más, se han masculinizado, además de estar cada vez más en manos de inmigrantes. Dentro de la ganadería se encuentran más mujeres en tareas vinculadas a la cría y lactancia. **Las mujeres vinculadas por lazos familiares con la explotación desarrollan más tipos de tareas**. En general las mujeres desarrollan tareas administrativas y auxiliares de la gestión. La situación de las mujeres en la explotación agraria se traslada a las cooperativas, donde el porcentaje de socias está en torno al 28 %, en coherencia con su participación como titulares de explotación. Esta participación se hunde al pasar a los órganos de representación, sólo el 3 % en Consejos Rectores y el 1,3 % en la Presidencia; la presencia femenina es mayor en la dirección de las cooperativas (3,90 %); cabe señalar la significativa presencia de mujeres en puestos técnicos y comerciales. **La posición de las mujeres en el sector pesquero está marcada por la profunda brecha de género** en la distribución de tareas en esta actividad, fundamentalmente porque las mujeres no se embarcan, acometiendo a cambio las tareas administrativas y buena parte de las que se hacen en tierra. En el año 2020 las mujeres representaban: - El 5,79 % en pesca extractiva - El 65,2 % en marisqueo - El 84,35 % del conjunto de rederos - El 28,5 % en acuicultura marina - El 18,6 % en acuicultura continental - Y el 63,45 % en la industria transformadora **Dentro de la pesca extractiva la presencia femenina es mayor en la pesca de bajura**. La participación de las mujeres es el 38,4 % de la población activa en industria alimentaria y el 28,32 % en la industria de bebidas, variando notablemente de una rama de actividad a otra. ![](https://static.plataformatierra.es/strapi-uploads/assets/web_pescadora_EFE_Marta_Perez_f5cef393d9.jpg) Las mujeres se convierten en referentes para el futuro de la pesca [Leer el artículo](http://plataformatierra.es/actualidad/mujeres-convierten-referentes-para-futuro-pesca) El procesado y conservación de pescados, con más del 60 % es la rama más feminizada, seguida por el procesado y conservación de frutas y hortalizas, la fabricación de productos de panadería y pastas alimentarias y la fabricación de productos lácteos, todas ellas en torno al 45 %. La presencia de mujeres es mayor en productos más artesanales. Como en otros sectores económicos, las tareas administrativas y de contabilidad son desarrolladas sobre todo por mujeres en todas las ramas industriales, participando también significativamente en las áreas de ventas, comercialización, comunicación, control de calidad, etc. **Es interesante la alta participación en los departamentos de I+D, con cerca del 50 %**. Se ha encontrado que en empresas de alimentación con facturaciones superiores a 3 millones de Euros la presencia de mujeres en la cúpula empresarial está en torno al 14 %, con grandes diferencias según subsectores. La participación de las mujeres en el conjunto del comercio mayorista y minorista se acerca al 50 %. Dentro del comercio mayorista las diferencias son enormes según subsectores, mientras apenas hay mujeres en el comercio de cereales (menos del 10 %), en frutas y hortalizas suponen el 75 %. Las mujeres suponen el 65 % de los ocupados en la distribución minorista, cifra que está subiendo; la presencia de mujeres en los puestos directivos está entre el 40 % y el 50 %. Como curiosidad queremos señalar la importante presencia de mujeres en estudios relacionados con el sistema alimentario, por ejemplo, la mayoría de los estudiantes matriculados en facultades de veterinaria y la mayoría de personas colegiadas son mujeres y en la rama agrícola agronómica hay un 34 % de mujeres. En las industrias proveedoras de insumos agrícolas, maquinaria y tecnología, la participación femenina es menor, situándose en torno al 25-30 %. Las mujeres suelen ocupar puestos administrativos, de calidad o relacionados con la sostenibilidad y la innovación, mientras que los hombres predominan en áreas técnicas y comerciales. ## Desigualdades estructurales y retos pendientes Nuestro artículo intenta poner de relieve diversas desigualdades estructurales que atraviesa todo el sistema alimentario. Entre ellas destacan la **segregación ocupacional**, la escasa presencia femenina en la titularidad de explotaciones y en los órganos de toma de decisiones, así como la mayor precariedad asociada a la estacionalidad y a los contratos temporales. A pesar de la existencia de políticas de igualdad y de los compromisos internacionales en materia de género, los avances siguen siendo lentos y desiguales. Concluimos que las mujeres son una pieza clave en el funcionamiento del sistema alimentario español y contribuyen de manera decisiva a su sostenibilidad económica y social. Sin embargo, su trabajo continúa siendo, en muchos casos, invisible o insuficientemente reconocido. Reducir las brechas de género en empleo, liderazgo y acceso a recursos no solo es una cuestión de justicia social, sino también una condición necesaria para garantizar un sistema alimentario más resiliente, equitativo y sostenible en el futuro. [License![Licencia Creative Commons Atribución 4.0 Internacional. Se permite la reproducción total o parcial del contenido siempre que se cite la fuente original.](https://i.creativecommons.org/l/by/4.0/88x31.png)](https://creativecommons.org/licenses/by/4.0/) Esta obra está bajo una [Licencia Creative Commons Atribución 4.0 Internacional. Se permite la reproducción total o parcial del contenido siempre que se cite la fuente original.](https://creativecommons.org/licenses/by/4.0/) --- Guardar Compartir --- Descarga de responsabilidad: Plataforma Tierra se exime de cualquier tipo de responsabilidad derivada del contenido publicado en el presente espacio web por sus respectivos autores. 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