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El impacto del COVID-19 en los cereales: trigo, maíz y cebada

A nivel internacional, los últimos cuatro meses se han caracterizado por una subida generalizada de los precios resultado de la demanda sostenida de China

Cosechadora de trigo


A nivel internacional, los últimos cuatro meses se han caracterizado por una subida generalizada de los precios resultado de la demanda sostenida de China, las adversidades climáticas y la firmeza de los futuros. Solo a principios de noviembre se observa un ligero freno en la escalada de las cotizaciones. En esta línea, en España los precios siguen la tendencia internacional y se mantienen superiores al año pasado.

Carga de trigo en un barco Buque de carga de trigo en Portland a lo largo del río Columbia. Oregón, Estados Unidos.

Evolución de las cotizaciones internacionales de cereales

A pesar de la cosecha récord de cereales a nivel mundial en la campaña 2019/2020, con un total de 2.185 millones de toneladas (un incremento del 2,1% respecto a la campaña anterior), desde finales del mes de agosto la evolución al alza en las cotizaciones ha dominado los mercados internacionales de los principales cereales (trigo, cebada y maíz). Solo al inicio de noviembre se muestran signos de agotamiento y se han mantenido los precios. Esta tendencia también la recoge el índice de precios de los cereales que publica la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO). Este índice señala un incremento del 16,5% este mes de octubre respecto al mismo mes del año pasado. Son varios los factores que explican esta escalada en los precios:

  • El primero, el aumento generalizado de la demanda mundial ante el escenario de incertidumbre causado por el impacto del covid. Destaca sobre todo el crecimiento de las importaciones chinas. Según el último informe del USDA , en el caso del trigo, la demanda del país asiático en la campaña 2020/2021 se espera que alcance los 8 millones de toneladas, lo que supone un incremento del 48% en las importaciones respecto a la campaña anterior, siendo el mayor volumen importado desde 1995/1996.
  • El segundo, la reducción de la cosecha en zonas productoras relevantes. Como sucedió en el sur de China por las inundaciones y el desbordamiento del lago Poyang en la provincia de Jiangxi a mediados de julio, así como por el impacto de la sequía en Europa (principalmente en Ucrania y Francia) y en el hemisferio Sur (en Brasil y Argentina).
  • El tercero, la retención de cosechas desde el inicio de la campaña por parte de los productores de origen y la compra sostenida por parte de los fondos de inversión. Esto mantiene la firmeza de los precios de futuros y podría indicar que las subidas responden a movimientos especulativos, donde se mantienen altas las expectativas de que no supere la oferta los niveles de demanda.

Evolución de las cotizaciones en España

En línea con el escenario internacional, según reflejan los precios más representativos a nivel nacional recogidos en el informe semanal que elabora el Ministerio de Agricultura , desde septiembre los precios del trigo, la cebada y el maíz acumularon ocho semanas con subidas generalizadas hasta la primera semana de noviembre donde han comenzado a debilitarse sin grandes caídas.

El precio del trigo blando desde inicios de septiembre fue ascendiendo hasta cerrar el mes de noviembre a 206,7€/t. En el caso de los precios del maíz alcanzaron su máximo anual la última semana de noviembre con 206,8€/t. También se mantiene el precio de la cebada, principalmente por la demanda nacional para piensos compuestos, hasta situarse en 180,9 €/t a finales de noviembre.

Evolución de la producción y las importaciones – Por el lado de la oferta

En España, la demanda de cereales tanto para alimentación humana como animal es más elevada que la oferta interna, por lo que las importaciones juegan un papel muy importante. Sin embargo, tras los volúmenes récord de la cosecha nacional 2019/2020 se espera reducir el nivel de las importaciones, como reflejan las siguientes gráficas:

Evolución del consumo – Por el lado de la demanda

El impacto del covid y la pérdida de buena parte del canal HORECA se ha compensado con el aumento del consumo dentro de los hogares, por lo que a corto plazo no parece que haya mermado la demanda interna de cereales. Asimismo, también se mantiene el ritmo de demanda para alimentación animal.

¿Qué podemos esperar a medio plazo?

Siendo España un país importador de cereales la evolución al alza de los precios internos dependerá de la continuidad en la subida del mercado internacional. Las dudas sobre los precios internacionales se irán despejando a medida que se confirmen en los próximos meses las estimaciones en las zonas productoras (si se confirman producciones a la baja se podría mantener la tendencia alcista). También el efecto covid mantiene la incertidumbre global y sigue trasladando inquietud en los mercados por la posible falta de alimentos. Todos los países tratan de evitar escenarios de inseguridad alimentaria. Por ello, es probable que se produzcan moderados altibajos en los precios (conservando buenos resultados) mientras la inseguridad generada por el covid se mantenga. Y una vez se resuelva la situación de alerta sanitaria es probable que se relajen las políticas de compra de los países.

En resumen, como la subida de precios en parte es especulativa, ante estimaciones de buenas cosechas y/o descenso de la inestabilidad por covid podría producirse una bajada generalizada en los precios y habría que definir de nuevo las tendencias.


11 diciembre 2020

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