# Del alperujo al hidrógeno verde: así rentabiliza el olivar español sus propios coproductos > Cada campaña, el olivar genera millones de toneladas de alperujo, hueso y orujillo. Energía, bioactivos e hidrógeno verde empiezan a darles una segunda vida --- Consulta la previsión del tiempo en tu localización exactaSuscríbete a nuestra Newsletter semanal [Home](https://www.plataformatierra.es/)/[Innovación](https://www.plataformatierra.es/innovacion)/Transferencia 01 September 2026 22 min # Del alperujo al hidrógeno verde: así rentabiliza el olivar español sus propios coproductos Cada campaña, el olivar genera millones de toneladas de alperujo, hueso y orujillo. Energía, bioactivos e hidrógeno verde empiezan a darles una segunda vida Manejo de Cultivos Mejora de Cultivos y Herramientas ![Ramas de olivo cargadas de aceitunas verdes aún sin madurar, en una plantación con calles de tierra entre los árboles](https://static.plataformatierra.es/strapi-uploads/assets/web_olivar_coproductos_1_90ecd00671.jpg) Guardar Compartir --- El olivar ocupa un lugar singular en la agricultura española. Ningún otro cultivo combina en la misma medida peso económico, arraigo territorial y proyección internacional. España continúa siendo, con amplia diferencia, el primer productor mundial de aceite de oliva, y provincias como Jaén son reconocidas internacionalmente como el principal núcleo productor del planeta. Según el [Aforo Nacional de Cosecha](https://www.mapa.gob.es/dam/mapa/contenido/agricultura/temas/producciones-agricolas/frutas-y-hortalizas/aceite-de-oliva-y-aceituna-de-mesa/balances/publicacion-aforos-25-26.pdf) publicado por el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación (MAPA), la campaña 2025/2026 se cerró con una producción final en torno a 1,29 millones de toneladas de aceite de oliva, de las que Andalucía aportó aproximadamente 1,08 millones de toneladas, en torno al 79 % del total nacional. Estas cifras, aun estando por debajo del récord de la campaña 2021/2022, se sitúan claramente por encima de la media de la última década, marcada por campañas cortas asociadas a la sequía. ![Image](https://static.plataformatierra.es/strapi-uploads/assets/image_3637baf5b5.png) Figura 1. Evolución reciente de la producción española de aceite de oliva. El olivar español ha superado ya los **2,87 millones de hectáreas**, con un crecimiento sostenido en los últimos cinco años que ha incorporado más de **122.000 hectáreas nuevas**, buena parte de ellas en sistemas de regadío que conviven con el histórico dominio del secano, todavía mayoritario en **dos tercios** de la superficie. Este dinamismo productivo no es solo una cuestión de volumen: el sector oleícola sostiene la actividad económica de un número muy elevado de municipios rurales, articula un tejido cooperativo de referencia mundial y constituye, junto al propio cultivo, una de las masas forestales mejor conservadas del país. Pero ese liderazgo productivo trae aparejada una consecuencia que durante décadas se trató como un problema y que hoy se aborda, cada vez con más convicción, como una oportunidad: la gran cantidad de coproductos que genera la elaboración del aceite. Cuando la aceituna llega a la almazara, únicamente en torno a una quinta parte de su peso se convierte en aceite; el resto (el **80 %** restante) se transforma en orujo graso húmedo, conocido popularmente como alperujo. Solo en la campaña 2017/2018, el sector orujero español transformó **5,1 millones de toneladas de alperujo**, facturó **485 millones de euros** y sostuvo cerca de **18.000 puestos de trabajo** repartidos en **42 centros extractores** y **nueve refinerías** distribuidas por Andalucía, Castilla-La Mancha, Cataluña, Extremadura, Murcia y Navarra. A esa cifra hay que sumar el hueso de aceituna, el hojín procedente de la limpieza del fruto, los restos de poda generados en el campo y las aguas de lavado de las almazaras, conocidas como alpechín. Durante mucho tiempo, la gestión de estos coproductos se ha resuelto a través de un canal de valorización relativamente estrecho: extracción de aceite de orujo, aprovechamiento energético del orujillo resultante, uso del hueso como biomasa para calefacción y compostaje o alimentación animal para el resto de fracciones. Es un modelo que ha funcionado razonablemente bien, pero que hoy afronta tensiones crecientes. El propio incremento de la superficie de olivar, la intensificación productiva y el acortamiento de las campañas de recolección están concentrando en menos tiempo un volumen de subproducto cada vez mayor, lo que presiona la capacidad de las plantas extractoras tradicionales y amenaza con generar perjuicios económicos a las almazaras que no logren dar salida a la totalidad del alperujo que generan. A esta complejidad productiva se añade una dimensión territorial que conviene no perder de vista. El olivar está presente en **15 de las 17 comunidades autónomas** españolas, pero es en Andalucía donde alcanza su máxima expresión, con Jaén como principal provincia productora del país y una de las de mayor concentración olivarera del mundo. Los procesos de transformación y distribución de la producción (incluidos los propios coproductos) constituyen la actividad económica principal de numerosos municipios, articulados en buena medida a través de cooperativas que vertebran el medio rural. Cualquier cambio en la forma de gestionar los coproductos del olivar tiene, por tanto, una traducción directa en el empleo y en la actividad económica de estos territorios. Ese es, precisamente, el contexto en el que se inscribe la **bioeconomía circular** como marco de referencia para el sector: un modelo que ya no habla de residuo, sino de subproducto o coproducto, de materia prima secundaria y de nuevas líneas de negocio capaces de generar empleo y de diversificar los ingresos de un sector históricamente dependiente del precio del aceite. ## Una jornada para poner en común ciencia, empresa y territorio En este marco se situó la jornada de difusión celebrada por Cajamar en Jaén el pasado 9 de junio, dedicada **al Olivar: Rentabilidad, Tecnología y Sostenibilidad,** donde en una sección de esta jornada se abordó la valorización de los coproductos del olivar y como puede convertirse en palanca de rentabilidad para el conjunto del sector. En este encuentro en la sección **Valorización de coproductos en el olivar** reunió tres perspectivas complementarias sobre un mismo problema: la de la empresa energética especializada en el aprovechamiento de coproductos, la de la gran industria extractora cooperativa y la de la investigación universitaria en biorrefinería. Joaquín Morillo Ruiz, director general de **Bioland Energy** y director operativo del **Grupo Oleícola Jaén**, aportó la visión de una empresa familiar con integración vertical desde el olivar hasta la comercialización, que ha hecho del aprovechamiento integral del alperujo y de la producción de biomasa uno de sus ejes estratégicos, con proyectos orientados a la descarbonización y la eficiencia energética del proceso extractivo. Cristóbal Gallego Martínez intervino como una de las figuras de mayor peso en el cooperativismo oleícola español: preside **San Miguel Arcángel, S.A.**, una de las mayores industrias extractoras de coproductos del olivar, además de liderar **Jaencoop**, segunda mayor comercializadora mundial de aceite de oliva, y la **Cooperativa Nuestra Señora del Pilar de Villacarrillo**, considerada la almazara más grande del mundo. Su intervención puso el acento en la escala industrial necesaria para cerrar el ciclo de la economía circular y en los retos regulatorios y comerciales (ayudas de la PAC, aranceles, sequía estructural) que condicionan las decisiones de inversión del sector extractor. Por último, Eulogio Castro Galiano, catedrático de Ingeniería Química de la Universidad de Jaén y director del [**Instituto Interuniversitario de Investigación en Biorrefinerías (I3B)**](https://i3bspain.com/), trasladó la perspectiva científica: cómo transformar materiales hoy infrautilizados, poda, hojas, alperujo o incluso las propias aguas residuales, en productos de base biológica capaces de sustituir a derivados del petróleo, desde biocombustibles hasta antioxidantes naturales o materiales de construcción de bajas emisiones. La combinación de estas tres voces, empresa energética, industria cooperativa y ciencia aplicada, resume bien el tipo de alianza que, según coincide buena parte del sector, resulta necesaria para que la valorización de coproductos deje de ser una excepción y se convierta en la norma. No es la primera vez que Cajamar dedica un espacio de debate específico a esta cuestión. La entidad ha abordado en distintas ocasiones, a través de su Estación Experimental y de su presencia en foros como Expoliva, la mejora de la rentabilidad del olivar a través del valor añadido y del uso de coproductos, contando en ediciones anteriores con la participación de responsables de la propia industria extractora y de la administración autonómica. La continuidad de este tipo de encuentros, con actualización periódica de los protagonistas y de las tecnologías presentadas, refleja hasta qué punto la valorización de coproductos se ha consolidado como una de las líneas de trabajo permanentes en el diálogo entre la banca cooperativa, el sector oleícola y la investigación aplicada. ## Del alperujo al hueso: dimensionar un reto que también es una oportunidad Para entender la magnitud del desafío conviene detenerse en la naturaleza de cada coproducto y en su destino actual. El alperujo, que como se ha señalado supone en torno al **80 %** del peso de la aceituna molturada, se destina mayoritariamente (más del **90 %** según estimaciones del sector) al canal de valorización tradicional: transporte del coproducto húmedo hasta las plantas extractoras, obtención de aceite de orujo y aprovechamiento energético del orujillo resultante para generación de electricidad y calor. El hueso de aceituna, por su elevado poder calorífico, se ha consolidado como biomasa de calidad para sistemas de calefacción doméstica e industrial, mientras que el hojín procedente de la limpieza del fruto encuentra salida tanto en la alimentación animal como en la conservación del suelo agrícola. En el campo, los restos de poda (la otra gran fuente de coproducto, aunque de menor volumen relativo que los generados en fase industrial) se gestionan habitualmente triturándolos y esparciéndolos entre las calles de labor para mejorar la estructura del suelo, o bien mediante quema controlada con la debida autorización administrativa. En las zonas próximas a plantas de biomasa, estos restos se incorporan también al aprovechamiento energético junto a otros recursos, como el propio orujillo. Esta arquitectura de valorización, consolidada durante años, empieza a mostrar sus costuras. El crecimiento sostenido de la superficie de olivar (especialmente en Andalucía) combinado con la intensificación productiva y campañas de recolección cada vez más concentradas en el tiempo, multiplica el volumen de subproducto que debe gestionarse en pocas semanas. Esto genera una fuerte presión sobre el canal tradicional de valorización y sitúa a numerosas almazaras ante un riesgo económico real si no logran dar salida completa al alperujo generado. A escala global, se estima que en torno al **75 %** del peso de la producción total de aceituna termina convertido en coproducto, lo que subraya la necesidad de encontrar alternativas que reduzcan la presión sobre la industria extractora y, a ser posible, incrementen el valor añadido obtenido de su gestión. A esta presión de volumen se suman otras barreras de tipo estructural. La primera es la infraestructura energética: en numerosas comarcas olivareras con abundante disponibilidad de biomasa (restos de poda, orujillo) no existen líneas de transporte eléctrico de suficiente capacidad para evacuar la energía que nuevas plantas podrían generar, lo que frena inversiones ya maduras desde el punto de vista técnico y económico. La segunda es la gestión del alpechín y de las aguas de lavado de las almazaras, cuyo tratamiento mediante evaporación o digestión anaerobia resulta costoso y exige inversiones considerables, aunque su naturaleza orgánica abre también la puerta a su aprovechamiento como fertilizante mediante procesos de filtrado y fertirriego. La tercera es de carácter organizativo: buena parte del parque de almazaras tradicionales, especialmente las de menor tamaño y gestión menos profesionalizada, encuentra más difícil acceder a las nuevas tecnologías de valorización, lo que puede ampliar la brecha de competitividad dentro del propio sector. Por último, persiste una demanda constante desde el sector empresarial de mayor simplificación normativa y burocrática, que permita escalar con más agilidad soluciones ya validadas técnicamente. A todo ello se añade la propia volatilidad del mercado del aceite de oliva, que condiciona indirectamente la capacidad de inversión en valorización de coproductos. Campañas de producción muy dispares de un año a otro, como ocurrió durante los ejercicios más afectados por la sequía, con caídas de producción de más del **50 %** respecto a campañas anteriores, frente a la recuperación registrada en la campaña 2025/2026, generan oscilaciones de precio que dificultan la planificación a largo plazo de inversiones industriales cuyo retorno se mide en años, no en campañas. Cuando el precio del aceite sube con fuerza, la prioridad inversora tiende a concentrarse en la propia producción; cuando cae, la escasez de márgenes limita la capacidad de acometer nuevos proyectos. Romper esa dependencia cíclica es, precisamente, uno de los argumentos centrales que el sector esgrime a favor de diversificar los ingresos a través de la valorización de coproductos. ## Soluciones en marcha: de la biomasa a la biorrefinería Frente a este escenario, el sector combina hoy la mejora continua de las vías de valorización más consolidadas, compostaje, alimentación animal, aprovechamiento energético, con la puesta en marcha de alternativas de mayor complejidad tecnológica que buscan extraer más valor de cada tonelada de subproducto. ![Esquema en cascada de las vías de valorización del alperujo, ordenadas de mayor a menor valor añadido](https://static.plataformatierra.es/strapi-uploads/assets/image_46b8e68055.png) Figura 2. La cascada de valorización del alperujo, de mayor a menor valor añadido. ### La vía energética: cogeneración, biomasa y gasificación **San Miguel Arcángel, S.A.**, una de las mayores orujeras de la provincia de Jaén, ejemplifica bien hasta dónde puede llevarse el aprovechamiento integral del orujo. La compañía ha desarrollado un sistema industrial a gran escala para el secado del hueso de aceituna, con certificación bajo el sello AENOR. Del propio orujo se aprovecha el aceite y el orujillo resultante (orujo seco desengrasado) como combustible, mientras que las cenizas de las calderas se destinan a la fabricación de abonos. La instalación cuenta además con dos centros de cogeneración asociados, uno que consume gas natural y aprovecha los gases de escape para el secado del orujo, con una potencia de **25 MW**, y otro que quema orujillo, con **16 MW** adicionales. El sector ha manifestado interés en sumar una tercera instalación de unos **50 MW** alimentada con restos de poda del olivar y de entresaca forestal, un proyecto que hoy se encuentra condicionado por la falta de infraestructuras de transporte eléctrico de alta capacidad en la zona. **Bioland Energy**, la filial del Grupo Oleícola Jaén dirigida por Joaquín Morillo, trabaja desde hace años en un proyecto de gasificación de biomasa en su instalación de La Carolina (Jaén), orientado a obtener energía eléctrica y térmica de origen renovable a partir del orujillo generado en el propio proceso extractivo. Tras completar las fases de investigación que permitieron seleccionar la tecnología de gasificación más adecuada y el modelo de negocio más competitivo, el proyecto avanza ahora hacia la validación mediante pruebas con la tecnología elegida, incluido el uso del gas de síntesis en grupos moto-generadores. El objetivo es doble: resolver el problema del secado del orujo con energía renovable generada por el propio olivar y reducir de forma significativa las emisiones de partículas a la atmósfera, uno de los retos ambientales más citados por el sector extractor. A escala regional, [**Cooperativas Agro-alimentarias de Andalucía**](https://www.agroalimentarias-andalucia.coop/federacion/cooperativas-agro-alimentarias-de-andalucia-defiende-el-biogas-como-una-oportunidad-economica-ambiental-y-estrategica-para-el-olivar-andaluz) ha situado el biogás y el biometano como una de las grandes oportunidades del olivar andaluz para los próximos años. La organización defiende que la valorización del alperujo y del alpechín a través de plantas de biogás permite que el valor generado permanezca en el territorio, revirtiendo directamente en agricultores y cooperativas, al tiempo que contribuye a reducir emisiones de gases de efecto invernadero, aumentar la producción de energía renovable y disminuir la dependencia de combustibles fósiles. Estas instalaciones, recuerda la organización, están sujetas a una normativa ambiental exigente (europea, estatal y autonómica) que regula tanto su autorización como su seguimiento y control. ![](https://static.plataformatierra.es/strapi-uploads/assets/web_riego_inteligente_olivar_almendro_pistacho_3_af6df36719.jpg) Riego inteligente en olivar, almendro y pistacho: cuánta agua ahorra y cómo empezar en tu finca [Leer el artículo](https://www.plataformatierra.es/innovacion/riego-inteligente-olivar-almendro-pistacho-guia-practica-2026) ### La vía bioquímica: bioactivos y biorrefinería Más allá del aprovechamiento energético, una segunda familia de soluciones se orienta a extraer del olivar compuestos de mayor valor añadido. Es el caso de **Oleicfat**, empresa de cuarta generación familiar ubicada en Puente Genil (Córdoba), especializada en la obtención de escualeno a partir de los destilados de desodorización del aceite de oliva. Este hidrocarburo natural, presente en cantidades significativas en el aceite de oliva virgen extra, se emplea en la industria cosmética por sus propiedades hidratantes y antioxidantes, así como en formulaciones alimentarias, y la compañía garantiza una riqueza mínima del **92 %** en su producto, con la ventaja frente al escualeno de origen animal de no depender de recursos marinos. Es un ejemplo claro de cómo un subproducto de la refinación puede convertirse en materia prima de sectores de alto valor añadido, como la cosmética o la nutracéutica. En el ámbito científico, el **Instituto Interuniversitario de Investigación en Biorrefinerías (I3B)**, que coordina la Universidad de Jaén junto con las universidades de Málaga, Granada y Almería bajo la dirección de Eulogio Castro, trabaja precisamente en esa dirección: convertir materiales hoy infrautilizados del olivar (poda, hojas, alperujo, incluso las aguas residuales) en productos renovables capaces de sustituir derivados del petróleo. Entre las líneas de trabajo del grupo se encuentran la obtención de bioetanol como combustible, la extracción de antioxidantes naturales y oligosacáridos con aplicaciones en la industria alimentaria y farmacéutica, y el desarrollo de materiales de construcción con propiedades aislantes que contribuyen a reducir las emisiones asociadas a la edificación. El concepto de biorrefinería, que combina estudios experimentales con simulación de procesos y análisis tecnoeconómico, permite planificar rutas de valorización en cascada, extrayendo primero los compuestos de mayor valor y aprovechando el resto de la biomasa en usos energéticos o materiales. Esta lógica de valorización en cascada empieza además a apoyarse en herramientas digitales. Donde se incorporan sensórica y algoritmos de aprendizaje automático para decidir, en tiempo real, cuál es la ruta de valorización más rentable para cada lote de subproducto, combinando trazabilidad completa con criterios económicos y ambientales. Según coinciden distintos especialistas del ámbito de la biorrefinería, la combinación de biotecnología (fermentación, hidrólisis enzimática), química verde y digitalización es la que permite que estos desarrollos superen la fase de planta piloto y alcancen escala industrial. ### La gran apuesta: hidrógeno verde y biocombustibles avanzados a partir del alperujo Entre las iniciativas de mayor envergadura anunciadas destaca **Alperujo H2**, este proyecto plantea un modelo agroindustrial completamente nuevo para el tratamiento del alperujo, con capacidad para procesar **250.000 toneladas anuales** de este subproducto junto con **15.000 toneladas** de residuos SANDACH, obteniendo de un mismo proceso biometano, metanol verde, CO2 biogénico, electricidad cien por cien renovable, compost ecológico, hidrógeno verde e incluso aceite de oliva lampante. La instalación cuenta con el respaldo de la Junta de Andalucía a través de su Unidad Aceleradora de Proyectos, en el marco de la Ley de Economía Circular de Andalucía, y tiene prevista su puesta en marcha en **2027**. Se trata de un desarrollo especialmente relevante porque aborda directamente una de las limitaciones que el propio sector ha identificado en otras vías de valorización energética del alperujo, como el biogás convencional: su relativamente bajo poder metanogénico, es decir, su limitada capacidad de generación de biogás mediante digestión anaerobia directa. Al combinar varias rutas termoquímicas y bioquímicas en un mismo proceso integrado, proyectos de este tipo apuntan a un modelo de biorrefinería del alperujo a escala industrial que hace apenas unos años se citaba como alternativa a medio o largo plazo y que hoy empieza a materializarse en inversiones concretas. ## Un marco político cada vez más favorable Nada de lo anterior sería sostenible sin un contexto institucional que acompañe la transición. En los últimos años, la bioeconomía circular ha ganado un peso creciente en la agenda política, tanto a escala europea como nacional y regional, como respuesta a la demanda social de un modelo de desarrollo económico más respetuoso con el medio ambiente. La bioeconomía circular integra, precisamente, los principios de la bioeconomía y de la economía circular en un único modelo, sostenible desde el punto de vista económico, social y ambiental, que engloba aquellas actividades de base biológica que aplican criterios de circularidad a lo largo de todo el proceso productivo: uso eficiente de los recursos naturales y valorización de los residuos mediante tecnologías biológicas. Andalucía ha dado pasos concretos en esta dirección con la creación del [**Observatorio de Bioeconomía**](https://www.juntadeandalucia.es/organismos/agriculturapescaaguaydesarrollorural/areas/politica-agraria-comun/desarrollo-rural/paginas/bioeconomia-site.html), una apuesta institucional por impulsar estas iniciativas en todos los niveles de la sociedad, desde la administración hasta las cooperativas y las pequeñas empresas del sector oleícola. A ello se suman marcos normativos como la [**Ley de Economía Circular de Andalucía**](https://www.juntadeandalucia.es/boja/2023/67/1), que ha permitido activar mecanismos de apoyo público a proyectos de la envergadura del citado Alperujo H2, y programas de financiación europeos, que están dinamizando la colaboración entre universidades, centros tecnológicos y empresas del sector. El sector del olivar reúne, en este sentido, condiciones especialmente favorables para liderar estos modelos de aprovechamiento circular: dispone de una estructura cooperativa e industrial consolidada, de un volumen de subproducto muy relevante y de una tradición de colaboración entre administración, empresa y universidad que pocas otras producciones agrarias españolas pueden igualar. ## Perspectivas de futuro: la bioeconomía circular como palanca de rentabilidad El repaso a estas experiencias, desde la cogeneración con orujillo hasta la biorrefinería del alperujo, pasando por la extracción de bioactivos de alto valor, confirma que la valorización de los coproductos del olivar ha dejado de ser un terreno exclusivamente experimental para convertirse en un ámbito de inversión real, con proyectos que combinan capital privado, respaldo institucional e investigación universitaria. El reto, tal y como quedó reflejado en la jornada de Jaén, no es tanto identificar nuevas alternativas técnicas, como conseguir que se implementen con mayor rapidez y a mayor escala. Esto exige avanzar en varios frentes simultáneamente: una mayor disposición del tejido empresarial oleícola, especialmente el de menor dimensión, a adoptar innovaciones ya validadas; una simplificación de los procedimientos administrativos y normativos que hoy ralentizan la puesta en marcha de nuevas instalaciones; el desarrollo de infraestructuras energéticas (singularmente de transporte eléctrico) capaces de absorber la generación distribuida allí donde existe biomasa disponible; y una mayor articulación entre empresas del sector y proveedores tecnológicos que permita escalar soluciones ya probadas técnicamente. A ello se suma la necesidad de generar conocimiento específico desde la perspectiva del análisis económico: estudios de mercado que identifiquen la demanda real de los nuevos bioproductos, modelos de negocio replicables para distintos tamaños de almazara y marcos que faciliten la aparición de organizaciones empresariales innovadoras. En este sentido, avanzar hacia un sector oleícola más circular no es solo una cuestión ambiental: constituye una de las principales vías para mejorar la rentabilidad del conjunto del sector, en la medida en que permite reducir costes de producción a través de procesos más eficientes y generar nuevos ingresos a partir de coproductos que hasta ahora se gestionaban como un coste. Esa diversificación de ingresos aporta, además, una mayor estabilidad económica frente a la volatilidad de los precios del aceite, lo que la convierte en una estrategia eficaz de gestión de riesgos en un contexto de incertidumbre económica y climática como el actual. Jornadas como la celebrada por Cajamar en Jaén cumplen precisamente esa función: poner en la misma mesa a quienes desarrollan la tecnología, a quienes deben invertir en ella a escala industrial y a quienes investigan las próximas generaciones de bioproductos, con el objetivo compartido de que el olivar español siga siendo, también en la gestión de sus coproductos, una referencia internacional. El propio contraste entre los tres perfiles reunidos en la mesa de debate, ilustra bien que no existe una única vía de solución, sino un ecosistema de soluciones que deben convivir y complementarse en función del tamaño de la instalación, de la disponibilidad de coproducto y del grado de madurez tecnológica de cada alternativa. Las almazaras de mayor dimensión, con capacidad para acometer inversiones en cogeneración o en plantas de gasificación, pueden liderar los proyectos de mayor escala; las cooperativas de tamaño intermedio encuentran en el compostaje, la biomasa certificada o las asociaciones para biogás una vía más accesible; y la investigación universitaria aporta, a medio plazo, el catálogo de bioproductos que en el futuro podrían abrir nuevos mercados hoy inexistentes para el olivar. En definitiva, la valorización de los coproductos del olivar ha dejado de ser una cuestión exclusivamente ambiental o de gestión de residuos para convertirse en una pieza central de la estrategia de competitividad del sector oleícola español. El reto para los próximos años no es tanto demostrar que estas soluciones funcionan, como conseguir que se extiendan del proyecto piloto a la implantación generalizada, en un sector que, como recordó la jornada de Jaén, tiene en sus propios coproductos una de sus mayores oportunidades de futuro. ## Tabla resumen: vías de valorización de los principales coproductos del olivar Subproducto Origen en el proceso Vía de valorización consolidada Vía de valorización innovadora **Alperujo** Extracción del aceite (fase húmeda) Extracción de aceite de orujo y generación de orujillo para cogeneración Gasificación de alperujo deshuesado; biogás y biometano; hidrógeno verde y metanol verde (biorrefinería integrada) **Orujo graso / orujillo** Refinerías y plantas orujeras Combustión para generación de electricidad y calor Extracción de compuestos bioactivos de alto valor, como el escualeno, para cosmética y nutracéutica **Hueso de aceituna** Deshuesado industrial Biomasa para calefacción doméstica e industrial Secado y envasado certificado para mercados de biomasa de mayor valor añadido **Hojín** Limpieza del fruto en almazara Alimentación animal y conservación de suelo Extracción de compuestos bioactivos y antioxidantes naturales **Restos de poda** Fase agrícola, en campo Picado y esparcido en el suelo; combustión autorizada Aprovechamiento energético a mayor escala en plantas de biomasa, condicionado a infraestructura eléctrica **Alpechín y aguas de lavado** Limpieza y decantación de la aceituna Evaporación y digestión anaerobia Filtrado para fertirriego; producción de biogás ## Referencias bibliográficas - Agencia de Información y Control Alimentarios (AICA). _Avance de la situación de mercado del sector del aceite de oliva y la aceituna de mesa. Campaña 2025/2026_, datos a 30 de abril de 2026. - Aguado, R., Vera, D., Jurado, F., Beltrán, G. (2022). _An integrated gasification plant for electric power generation from wet biomass: toward a sustainable production in the olive oil industry_. Biomass Conversion and Biorefinery. [https://doi.org/10.1007/s13399-021-02231-0](https://doi.org/10.1007/s13399-021-02231-0) - Alburquerque, J.A., Gonzálvez, J., García, D., Cegarra, J. (2004). _Agrochemical characterisation of «alperujo», a solid by-product of the two-phase centrifugation method for olive oil extraction_. Bioresource Technology, 91(2), 195–200. [https://doi.org/10.1016/S0960-8524(03)00177-9](https://doi.org/10.1016/S0960-8524(03)00177-9) - Bondioli, P., Mariani, C., Lanzani, A., Fedeli, E., Muller, A. (1993). _Squalene recovery from olive oil deodorizer distillates_. Journal of the American Oil Chemists' Society, 70(8), 763–766. 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[License![Licencia Creative Commons Atribución 4.0 Internacional. Se permite la reproducción total o parcial del contenido siempre que se cite la fuente original.](https://i.creativecommons.org/l/by/4.0/88x31.png)](https://creativecommons.org/licenses/by/4.0/) Esta obra está bajo una [Licencia Creative Commons Atribución 4.0 Internacional. Se permite la reproducción total o parcial del contenido siempre que se cite la fuente original.](https://creativecommons.org/licenses/by/4.0/) --- Guardar Compartir --- --- Source: https://www.plataformatierra.es/innovacion/alperujo-hidrogeno-verde-rentabiliza-olivar-espanol-coproductos