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23 June 2026

10 min

'Paracoccus burnerae' en cítricos: una nueva amenaza que avanza por el litoral mediterráneo

El cotonet de la adelfa amplía su presencia en el arco citrícola levantino y exige vigilancia activa en mandarina, limón y naranja

Manejo de Cultivos
Sanidad Vegetal
Una mano sostiene una fruta amarilla con hojas en un ambiente al aire libre.

La citricultura mediterránea española afronta una nueva alerta fitosanitaria. Paracoccus burnerae (Brain, 1915), conocido internacionalmente como «oleander scale» o cotonet de la adelfa, ha pasado de ser una presencia anecdótica a detectarse con creciente frecuencia en parcelas de mandarina, limón y naranja de Murcia, Valencia y Castellón. Este artículo describe la biología del insecto, los daños que provoca, las claves para su identificación temprana y las estrategias de control disponibles dentro de un marco de Gestión Integrada de Plagas (GIP).

1. Contexto: el problema de los pseudocóccidos en cítricos

Los pseudocóccidos conocidos popularmente como cotonets o cochinillas harinosas son uno de los grupos de plagas con mayor impacto económico en la citricultura mediterránea. En España, el cotonet común (Planococcus citri Risso) ha sido históricamente la especie dominante, pero en los últimos años ha irrumpido con fuerza el cotonet de Sudáfrica (Delottococcus aberiae De Lotto), cuya virulencia ha obligado a una respuesta fitosanitaria de emergencia en toda la franja citrícola levantina.

En este escenario, Paracoccus burnerae añade una tercera especie a vigilar. Aunque sus daños son menos severos que los de D. aberiae, su expansión progresiva y la dificultad para distinguirlo a simple vista de otros cotonets justifican un seguimiento activo y medidas preventivas.

2. Taxonomía e identificación

Paracoccus burnerae pertenece al orden Hemiptera, familia Pseudococcidae. Fue descrita originalmente bajo el nombre de Pseudococcus burnerae por Brain (1915) a partir de ejemplares recolectados en Sudáfrica sobre adelfa (Nerium oleander), de ahí su nombre común en inglés.

Morfológicamente, las hembras adultas miden entre 3 y 5 mm, presentan el cuerpo ovalado recubierto de una cera harinosa blanca característica del grupo. Se distingue de otras especies del género por la disposición y longitud de los filamentos cerosos laterales y caudales. La identificación precisa requiere preparación microscópica y claves taxonómicas especializadas.

Paracoccus aumentada

 

A nivel de campo, el signo más útil para sospechar su presencia —incluso con densidades de población bajas— es el "pinzamiento" o deformación característica que produce en las hojas jóvenes. Esta sintomatología foliar es diferente a la de Planococcus citri y puede orientar al técnico antes de que se produzcan daños visibles en el fruto.

 

Persona sostiene una fruta amarilla con hojas verdes en su mano derecha.

 

3. Distribución geográfica

Origen y distribución mundial

La especie es originaria de Sudáfrica, donde parasita principalmente a Nerium oleander y diversas especies de Citrus. Desde allí se ha dispersado a lo largo del siglo XX hacia otras regiones citrícolas del mundo:

  • Europa (España, con presencia esporádica documentada hace varios años)
  • África oriental y occidental: Kenia, Angola, Uganda
  • Asia: India, Irán

Su distribución cosmopolita la hace especialmente peligrosa como plaga invasora: la apertura comercial y el movimiento de material vegetal y cajas de recolección facilitan su implantación en nuevas áreas.

Situación en España (2021-2026)

La primera detección oficial en España con daños confirmados corresponde a la Región de Murcia, donde el Servicio de Sanidad Vegetal localizó colonias en plantaciones de mandarinos en el Campo de Cartagena y en limoneros en Alhama de Murcia. Desde entonces, la especie ha ido expandiendo su área de distribución hacia el norte siguiendo el arco citrícola mediterráneo:

  • Región de Murcia: Campo de Cartagena y Alhama de Murcia (primeras detecciones documentadas)
  • Comunitat Valenciana (provincia de Valencia): municipios como Benifairo y Tavernes de la Valldigna (comarca de la Safor)
  • Comunitat Valenciana (provincia de Castellón): presencia confirmada en 2025-2026

La principal vía de dispersión identificada por los técnicos fitosanitarios son las cajas de recolección que circulan entre parcelas y centrales de manipulado, así como el movimiento de plantas y esquejes. Este patrón de dispersión asociado a la cadena logística del sector explica la aparición de focos separados geográficamente.

4. Plantas hospedantes

Aunque originalmente descrita sobre adelfa, P. burnerae tiene un rango de hospedantes amplio. En el contexto citrícola español, se ha detectado principalmente en:

  • Mandarinos (Citrus reticulata y sus híbridos)
  • Limoneros (Citrus limon)
  • Naranjos (Citrus sinensis)

En otros países también se ha registrado sobre vides, palmeras datileras, aguacate y diversas plantas ornamentales. Esta polifagia incrementa el riesgo de que se establezca en ecosistemas agrícolas mixtos del litoral mediterráneo.

5. Biología y ciclo de vida

El conocimiento del ciclo biológico es fundamental para programar las intervenciones fitosanitarias en el momento óptimo.

Parámetros biológicos clave

  • Umbral de desarrollo: 8,7 °C (temperatura mínima por debajo de la cual el desarrollo se detiene)
  • Suma térmica necesaria (huevo → adulto): aproximadamente 667 grados-día
  • Fecundidad: entre 68 y 121 huevos por hembra (según el sustrato; mayor sobre patata en brote que sobre cítrico)
  • La fecundidad decrece cuando la temperatura supera los 27 °C

Con las condiciones térmicas propias del litoral mediterráneo español (media anual > 17 °C, veranos superiores a 25 °C), P. burnerae puede completar entre 3 y 4 generaciones anuales. Las generaciones se solapan, lo que hace difícil identificar picos poblacionales discretos.

Dinámica poblacional

Las poblaciones aumentan significativamente en primavera, cuando el brote vegetativo y la cuaje de frutos ofrecen tejidos jóvenes y jugosos. En este período, la especie es capaz de formar colonias en todos los frutos del árbol de forma muy temprana. La presencia de hormigas que "pastorean" a los pseudocóccidos protegiéndolos de depredadores y parasitoides a cambio del maná de melaza actúa como multiplicador del daño.

6. Síntomas y daños

En hojas

El primer indicio de infestación suele ser la deformación foliar: un pinzamiento o curvatura de los limbos de hojas jóvenes donde las ninfas se establecen al inicio de la brotación. Esta sintomatología es observable con densidades de población bajas, lo que la convierte en un marcador de detección precoz valioso.

En frutos

Los daños más económicamente relevantes se producen sobre frutos jóvenes (junio-agosto). Las ninfas se asientan preferentemente en la mitad superior del fruto, en la zona peduncular o cercana a la estrella floral. El resultado son hundimientos o depresiones pronunciadas en la epidermis del fruto similares a los que produce D. aberiae, aunque generalmente menos extensos.

Para que los daños en fruto sean significativos se necesitan poblaciones abundantes, a diferencia de D. aberiae, que causa deformaciones graves incluso con densidades bajas. Esta diferencia tiene implicaciones importantes para la gestión: permite actuar preventivamente sin necesidad de tratar ante las primeras detecciones, pero exige vigilancia continua para evitar el desarrollo de focos.

 

Fruto afectado paracoccus

 

Melaza y negrilla

Como todos los pseudocóccidos, P. burnerae excreta melaza al alimentarse. Esta sustancia azucarada crea el sustrato ideal para el desarrollo de Capnodium spp. (negrilla), un hongo que recubre hojas y frutos con una capa negruzca que reduce la fotosíntesis y deprecia la calidad comercial.

 

Paracoccus en acción

 

7. Detección y vigilancia

Monitoreo visual

El técnico debe inspeccionar, especialmente durante los períodos de brotación (primavera y otoño):

  1. Hojas jóvenes del brote: buscar pinzamientos o deformaciones características
  2. Frutos de calibre pequeño (junio-julio): revisar la zona peduncular
  3. Axilas de ramas y grietas de la corteza: refugios habituales de colonias
  4. Presencia de hormigas en el tronco: indicador indirecto de posible colonia activa

Trampas pegajosas en tronco

Las bandas pegajosas colocadas en el tronco permiten cuantificar el tránsito de ninfas migrantes y machos alados, y sirven también como barrera para impedir el movimiento de hormigas. Son una herramienta de seguimiento de bajo coste muy útil para anticipar aumentos poblacionales.

Confirmación de especie

Ante la posible confusión con P. citri u otros pseudocóccidos, la confirmación definitiva requiere preparación microscópica (diafanización y montaje en Hoyer o Berlese) y consulta con un especialista en cocciología. La Red de Alerta Fitosanitaria de las comunidades autónomas, el IVIA y el Instituto Agroforestal Mediterráneo de la UPV son los referentes técnicos en España.

'Del primer brote al primer fruto' (1): así nace una parcela experimental de cítricos en el Centro de Experiencias Cajamar

Leer el artículo

 

8. Estrategias de control en el marco de la GIP

La Gestión Integrada de Plagas establece la necesidad de combinar varias herramientas antes de recurrir a tratamientos químicos. Para P. burnerae, el esquema recomendado es el siguiente:

Control cultural

  • Poda de formación y saneamiento: eliminar ramas con alta densidad de colonias; mejorar la ventilación e iluminación interior del árbol reduce los microhábitats favorables al insecto.
  • Gestión de restos de cosecha: las cajas y material de recolección son la principal vía de dispersión; deben limpiarse antes de trasladar entre parcelas.
  • Eliminación de malas hierbas: algunas adventicias actúan como hospedantes alternativos.

Control físico-mecánico

  • Bandas pegajosas (Tanglefoot o similares) en troncos: impiden el ascenso de hormigas, protegiendo a los insectos beneficiosos.

Control biológico

Es el pilar fundamental en citricultura mediterránea. Para los pseudocóccidos en general, los parasitoides más efectivos son los himenópteros de las familias Encyrtidae y Platygastridae:

  • Anagyrus pseudococci (Girault): parasitoide específico de P. citri, con cierto efecto sobre otras especies
  • Leptomastix dactylopii Howard: eficaz contra P. citri en condiciones de temperatura elevada
  • Leptomastidea abnormis (Girault): parasitoide de P. citri también frecuente en cítricos mediterráneos

Para P. burnerae en particular, el registro de enemigos naturales eficaces en condiciones mediterráneas aún está en fase de investigación. Los programas de control biológico clásico —introducción de parasitoides específicos desde el área de origen (Sudáfrica)— son una vía prometedora que ya ha dado resultados con D. aberiae.

Los depredadores generalistas (crisopas, coccinélidos como Cryptolaemus montrouzieri, fitoseidos) también contribuyen al control, especialmente en parcelas donde se mantienen condiciones de biodiversidad funcional.

 

Una mano sostiene una fruta amarilla con hojas en un ambiente al aire libre.
Larva de Cryptolaemus montrouzieri sobre hoja de caqui.

 

Control químico

Cuando el nivel de daño económico supera el umbral o cuando el control biológico no es suficiente, se puede recurrir a insecticidas autorizados para pseudocóccidos en cítricos.

  • Aceite de naranja y aceite parafínico
  • Aceite de verano (mineralizado): eficaz como complemento en colonias densas accesibles
  • Acetamiprid
  • Sulfoxaflor

El momento óptimo de aplicación es la eclosión masiva de ninfas de primera edad (N1), que coincide aproximadamente con el inicio de la brotación primaveral. Las aplicaciones fuera de este período tienen menor eficacia porque los adultos están protegidos por su capa cérea.

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9. Marco normativo

P. burnerae no está actualmente clasificada como plaga de cuarentena en la legislación fitosanitaria de la Unión Europea (Reglamento UE 2016/2031), pero su inclusión en la lista de seguimiento y su presencia en la Base de Datos EPPO (código PACOBU) indican que se monitoriza a nivel europeo. Las comunidades autónomas con competencias en sanidad vegetal (Valencia, Murcia, Cataluña) son las responsables de gestionar los avisos fitosanitarios locales.

Se recomienda a los técnicos y agricultores comunicar cualquier sospecha de presencia a los Servicios de Sanidad Vegetal autonómicos para actualizar el mapa de distribución de la plaga.

10. Conclusiones y recomendaciones

Paracoccus burnerae es una plaga emergente en la citricultura mediterránea española cuya distribución se está ampliando a lo largo del arco litoral. Aunque sus daños individuales son inferiores a los de Delottococcus aberiae, la tendencia expansiva, la polifagia y la facilidad de dispersión logística exigen:

  1. Incorporar P. burnerae en los protocolos de seguimiento de pseudocóccidos en cítricos
  2. Formación de técnicos y agricultores en su identificación (especialmente el pinzamiento foliar como signo precoz)
  3. Higiene logística estricta: limpieza de cajas y maquinaria entre parcelas
  4. Potenciar el control biológico como primera línea de defensa
  5. Comunicar los focos detectados a los Servicios de Sanidad Vegetal

La colaboración entre agricultores, técnicos, administraciones y centros de investigación (UPV, IVIA, IMIDA) es la clave para contener la expansión de esta plaga antes de que se consolide en el principal cinturón citrícola de Europa.

 

 

Fuentes y referencias

  1. Soto, A. (UPV-Instituto Agroforestal Mediterráneo). Declaraciones recogidas por Phytoma España. Aumenta la presencia de Paracoccus burnerae en cítricos. Phytoma España, junio 2021. https://phytoma.com/noticias/noticias-de-actualidad/aumenta-la-presencia-de-paracoccus-burnerae-en-citricos
  2. Walton, V.M. et al. Development of the Oleander Mealybug, Paracoccus burnerae (Brain) (Hemiptera: Pseudococcidae), on Citrus at Five Temperatures. Journal of Economic Entomology, 2009.
  3. Walton, V.M. et al. Evaluation of citrus, butternut and sprouting potato as mass rearing substrates for the oleander mealybug, Paracoccus burnerae (Brain) (Hemiptera: Pseudococcidae). African Journal of Biotechnology, 2013.
  4. EPPO Global Database. Paracoccus burnerae (PACOBU). https://gd.eppo.int/taxon/PACOBU
  5. SENASICA (México). Aumenta la presencia de Paracoccus burnerae en cítricos. https://prod.senasica.gob.mx/ALERTAS/inicio/pages/single.php?noticia=9208
  6. Rung, A. Paracoccus burnerae (oleander scale). Bugwood.org / USDA APHIS PPQ. CC BY-NC 3.0. https://www.invasive.org/browse/image/5507835
  7. Rung, A. Paracoccus burnerae (oleander scale). Bugwood.org / California Dept. of Food & Agriculture. CC BY-NC 3.0. https://www.forestryimages.org/browse/image/5503846