26 March 2026
6 min
La proteína del futuro vive bajo tierra (y en una caja modular)
Protiberia, acelerada por Cajamar Innova, produce proteína sostenible a partir de insectos y construye una red de granjas colaborativas para que la alternativa a la soja se fabrique en el territorio

Cada año, millones de toneladas de proteína para alimentación animal recorren miles de kilómetros antes de llegar a los piensos que sustentan la ganadería europea. Se importa soja, se queman combustibles, se genera huella. Todo eso mientras los residuos orgánicos que producimos no se aprovechan y mientras el empleo rural sigue siendo una asignatura pendiente. La respuesta puede estar en un insecto de apenas tres centímetros.
Europa importa la proteína que podría producir en casa
La dependencia proteica es uno de los grandes puntos ciegos del sistema agroalimentario europeo. Décadas de modelo intensivo han consolidado una cadena en la que la materia prima viaja desde el otro lado del mundo para alimentar a animales que están aquí. El coste ambiental es enorme y la vulnerabilidad del sistema, evidente.
Frente a eso existe una alternativa que lleva años demostrando su viabilidad técnica pero que no ha terminado de escalar: la proteína de insecto. Concretamente, el Tenebrio molitor —el escarabajo de la harina— es hoy uno de los organismos más estudiados para producir proteína de alta calidad de forma eficiente, con una fracción del agua, el espacio y la energía que requiere la ganadería convencional. Y con la ventaja añadida de que puede alimentarse de residuos orgánicos, cerrando el círculo.
El problema no es la biología. Es la escala, el modelo productivo y la falta de infraestructura que permita convertir esa viabilidad técnica en realidad industrial distribuida.

Una red de granjas en lugar de una gran fábrica
Protiberia ha construido su propuesta precisamente sobre ese diagnóstico. La empresa biotecnológica no apuesta por la gran planta centralizada, sino por un modelo de red colaborativa: muchas pequeñas y medianas granjas de engorde de Tenebrio molitor distribuidas por el territorio, todas conectadas con su planta de incubación y con su tecnología.
El esquema funciona así: Protiberia gestiona la parte más compleja del proceso —la incubación de huevos y el procesado y transformación final de las larvas en proteína, fertilizantes y otros derivados de alto valor— y habilita a emprendedores locales para que monten sus propias granjas de engorde bajo ese paraguas tecnológico y comercial.
Para hacer eso posible han desarrollado equipamiento propio, entre el que destaca la BeetleBox: una caja modular diseñada específicamente para la cría de Tenebrio molitor que facilita el manejo, la ventilación y la automatización del proceso. La idea es que cualquier emprendedor rural pueda operar con tecnología profesional sin necesidad de grandes inversiones ni conocimientos técnicos previos.
"Buscamos emprendedores que quieran montar sus propias granjas de engorde de Tenebrio molitor y trabajar en red con nosotros, bajo un modelo colaborativo y escalable"

Del equipo fundador a casi veinte personas
El proyecto ha crecido de forma significativa desde sus inicios. Protiberia ha pasado de tres personas a un equipo de casi veinte, con laboratorio, planta de incubación, planta de procesado y varias líneas de investigación abiertas en paralelo. Un crecimiento que refleja tanto la madurez técnica alcanzada como el momento que vive el sector de la proteína alternativa a nivel europeo.
La empresa se encuentra ahora en una fase clave: la de abrir la red a nuevos colaboradores y demostrar que el modelo es replicable a escala

El papel de Cajamar Innova
El acompañamiento de Cajamar Innova ha sido uno de los factores que ha acelerado esa maduración. El programa ha aportado estructura, mentoría y una red de contactos dentro del ecosistema agroalimentario y biotecnológico que ha resultado especialmente valiosa para conectar el proyecto con los agentes relevantes del sector.
"Nos ha ayudado a profesionalizar algunas áreas y a conectar con otros proyectos del ecosistema agroalimentario y biotecnológico", reconoce el equipo. Un apoyo que va más allá de lo económico y que ha contribuido a convertir una idea técnicamente sólida en un modelo de negocio con capacidad de escalar.
El horizonte: que la proteína alternativa se produzca donde se consume
La visión de Protiberia a cinco años es la de una red consolidada de granjas colaboradoras operando en distintos puntos de España y Europa, conectadas con su planta incubadora y con su tecnología como columna vertebral.
El objetivo declarado es convertirse en el referente europeo en cría de Tenebrio molitor. Pero detrás de esa ambición hay una apuesta más de fondo: demostrar que la proteína que necesita la ganadería europea puede producirse de forma local, sostenible y justa con el entorno. Que no hace falta importar lo que se puede criar aquí, en pequeñas granjas, con tecnología accesible y en colaboración.

