# Del residuo al recurso: oportunidades en la economía circular > ¿Y si los frutos descartados valieran más que lo que llega al supermercado? --- Consulta la previsión del tiempo en tu localización exactaSuscríbete a nuestra Newsletter semanal [Home](https://www.plataformatierra.es/)/[Innovación](https://www.plataformatierra.es/innovacion)/Transferencia 26 May 2026 14 min # Del residuo al recurso: oportunidades en la economía circular ¿Y si los frutos descartados valieran más que lo que llega al supermercado? Economía Circular y Bioeconomía Sostenibilidad ![Caja de plástico con pimientos de colores en un invernadero.](https://static.plataformatierra.es/strapi-uploads/assets/web_restos_vegetales_mayo26_cf3dac1b7a.jpg) Guardar Compartir --- Imagina un pimiento perfecto por dentro pero con una pequeña mancha superficial. En la mayoría de los mercados, ese pimiento no llega al consumidor: se descarta. Sin embargo, tiene el mismo valor nutricional que cualquier otro, está lleno de azúcares, fibras, vitaminas y pigmentos naturales. Durante décadas, millones de toneladas de fruta y verdura como ese pimiento han terminado en el vertedero cada año en España. La **economía circular** propone algo diferente: convertir ese material en un recurso real, en un producto con valor de mercado.  Este no es un problema menor. Se estima que entre **el 10 y el 30 % de toda la producción hortofrutícola** del sureste español no llega al mercado de consumo. No porque esté en mal estado, sino porque no cumple los estándares de calibre, forma o presentación que exigen las cadenas de distribución. El resultado es un flujo enorme y constante de biomasa de alto valor que, en el mejor de los casos, se composta y, en el peor, se desecha sin ningún aprovechamiento. En términos económicos y ambientales, se trata de un despilfarro que no podemos seguir permitiéndonos.  La economía circular lleva años proponiendo una alternativa a este modelo. La idea central es tan sencilla como potente: en la naturaleza no existe el concepto de _“residuo”_. Todo lo que sobra de un proceso sirve como materia prima para otro. Lo que el sector agroalimentario necesita es aplicar esa misma lógica a sus cadenas de producción: aprovechar los subproductos que genera para crear nuevos productos con valor real en el mercado. **Antioxidantes para la industria cosmética, fibra para la alimentación funcional, proteínas para la nutrición animal, bioplásticos para sustituir los envases de origen fósil.** Las posibilidades son mucho más amplias de lo que la mayoría imagina.  España tiene una oportunidad única en este campo. Es uno de los principales productores agrícolas y ganaderos de Europa, lo que significa que genera también una cantidad enorme de subproductos que, bien gestionados, podrían convertirse en una fuente de ingresos adicional para el sector y en una ventaja competitiva a escala europea. Regiones como Andalucía, con sus miles de hectáreas de invernaderos, su potente sector ganadero y su industria agroalimentaria, están especialmente bien posicionadas para liderar esta transición.  Con este contexto como telón de fondo, el webinar **Del 'Residuo' al Recurso**, reunió a tres expertos con perfiles muy distintos pero con un mensaje común: la economía circular en el sector agroalimentario ya no es una promesa. Es una realidad en marcha.  > _"No existe el residuo, solo el recurso mal gestionado"_  ## Primero, entender qué hay en esos subproductos Los **frutos no comerciales o los llamados destríos** tienen una composición muy similar a los que sí se venden. Proteínas, fibra dietética, azúcares fermentables, minerales y compuestos bioactivos. El único obstáculo técnico real es su alto contenido en agua, que complica el transporte y el almacenamiento. La tabla 1 muestra los principales parámetros nutricionales de tomate, pimiento, pepino, calabacín y lechuga. Todos comparten un rasgo común: una humedad muy elevada, superior al 90 %. Esto es crítico desde el punto de vista de la valorización, porque implica la necesidad de una estabilización rápida poscosecha para preservar los bioactivos antes de que se degraden. Sin embargo, más allá del agua, estos frutos concentran proteínas, fibra, minerales y azúcares con potencial funcional real. El reto tecnológico es claro: procesar rápido y bien. Pero ese obstáculo, como veremos más adelante, tiene solución.  Pero los **destríos hortícolas** no son el único ejemplo, otros como el [suero de leche](https://www.plataformatierra.es/innovacion/investigan-el-suero-de-leche-como-biofertilizante-agrario), un subproducto que la industria láctea ha infravalorado durante años. España es el segundo productor europeo de leche de oveja y cabra, y por cada kilogramo de queso que se produce se generan hasta nueve litros de suero. Multiplicada por toda la producción nacional, esa cifra da lugar a una corriente de subproducto enorme que, sin embargo, contiene proteínas de alto valor, lactosa, ácido láctico, y moléculas con propiedades funcionales para la salud. Lo que antes se trataba como un problema ahora puede ser una fuente de ingresos adicional para el quesero.  > El suero de leche es un buen ejemplo del cambio de mentalidad que propone la economía circular: lo que durante décadas fue un coste de gestión e incluso una multa potencial si se vertía inadecuadamente, puede convertirse en una línea de negocio que mejora los márgenes de la empresa y crea empleo cualificado en el entorno rural ## La normativa europea empuja y hay que aprovecharlo Es importante aclarar un concepto clave que va a aparecer repetidamente: la diferencia entre un **residuo y un subproducto**. Un subproducto es cualquier material generado en algún punto de la cadena de suministro de alimentos que no es el producto principal. No es algo que sobra sin valor; al contrario, tiene una composición rica en proteínas, azúcares, compuestos bioactivos, fibras, aceites y minerales. Y lo más importante: jurídicamente está reconocido y diferenciado del residuo. En España por la [Ley 7/2022](https://www.boe.es/buscar/act.php?id=BOE-A-2022-5809) y en Europa por la Directiva 2018/851. Reconocer legalmente un material como subproducto, y no como residuo, abre puertas muy distintas para su comercialización y uso.  Estamos acostumbrados a escuchar que la normativa frena la innovación, la regulación europea en materia de residuos o subproductos y economía circular está creando las condiciones para que la **valorización de subproductos** sea, sencillamente, la opción más racional para las empresas. La lógica es simple, cuando la ley obliga a las empresas a hacerse responsables de sus residuos hasta el final de su vida útil, el **principio de responsabilidad extendida del productor**, y cuando además fija objetivos concretos de reciclaje y valorización, las empresas necesitan soluciones. Y esas soluciones son exactamente lo que ofrece la economía circular.  Aunque el marco regulatorio europeo es claramente positivo, la velocidad de la administración no siempre sigue el ritmo de la innovación. Homologar un nuevo proceso de extracción, aprobar un nuevo uso de un subproducto o categorizar un nuevo ingrediente funcional puede llevar años. Mientras tanto, la tecnología avanza en meses. El diálogo continuo entre el sector y los reguladores no es opcional: es imprescindible.  Existe una **jerarquía de gestión de** _**“residuos”**_ establecida por la Unión Europea que va desde la prevención en la cúspide hasta la eliminación en la base. Cuanto más arriba en esa jerarquía se gestione un subproducto, previniendo que sea residuo, reutilizándolo o reciclándolo, más valor se genera y menos impacto ambiental se produce. La economía circular es, en este sentido, la respuesta más coherente con la propia lógica de la regulación.  ![Image](https://static.plataformatierra.es/strapi-uploads/assets/image_141f80bb44.png) Figura 1. Jerarquía de gestión de residuos. Y el horizonte que se abre es ambicioso. Para 2030, se plantea transformar las explotaciones agrarias en **pequeñas biorrefinería**: lugares donde no solo se producen alimentos, sino también materias primas para la industria. Pigmentos naturales, biopolímeros, compuestos bioactivos para farmacia y cosmética. Todo ello a partir de lo que hoy se considera un residuo.  ## De la teoría a la máquina: el proyecto MixMatters  Un ejemplo son los datos reales de los centros de manipulado de pimiento de Almería entre 2022 y 2024. Los números son contundentes: en algunos meses, más de **200.000 kilogramos de pimiento son rechazados** en una sola provincia. No por estar en mal estado, sino porque no cumple los estándares de calibre o presentación del mercado. Ese material acaba, en el mejor caso, en una planta de compostaje o como alimento para ganado. En el peor, en un vertedero. Y esto ocurre mes tras mes, año tras año, de forma estructural.  > El problema no es que el pimiento no tenga valor: el problema es que no disponemos de la infraestructura adecuada para aprovecharlo. Ese es exactamente el hueco que viene a llenar el proyecto MixMatters ¡No te pierdas nada! Artículos, cursos, informes, libros... Suscríbete a nuestro newsletter Suscribirse ## ¿Qué es MixMatters y cómo funciona?  **MixMatters,** cuyo lema es **From Waste to Wealth** (del residuo a la riqueza), es un proyecto financiado por la [**Bio-based Industries Joint Undertaking**](https://www.cbe.europa.eu/) de la Unión Europea. Su objetivo es demostrar, a escala real, que es posible separar y valorizar de forma rentable los bio-residuos mixtos que genera la cadena agroalimentaria: frutas y verduras mezcladas con plásticos, cartones y otros materiales de embalaje.  La innovación clave de **MixMatters** es una unidad de separación móvil que va directamente donde se genera el residuo, en lugar de obligar a transportar materiales con más del 90% de agua a una planta lejana. Esto soluciona dos problemas a la vez: reduce enormemente el coste del transporte y evita que los compuestos bioactivos se degraden durante el viaje. En el propio centro de producción, la unidad separa, tritura, deshidrata y estabiliza el material en seis pasos:  - **Paso 1 — Desenvainado:** eliminación de los envases y materiales de embalaje sin dañar la fracción orgánica.  - **Paso 2 — Separación de plástico y cartón:** clasificación de las fracciones no orgánicas para su reciclaje independiente.  - **Pasos 3 y 4 — Trituración y separación:** se separa la fracción sólida (pieles, semillas, huesos) de la fracción líquida (pulpa y jugos).  - **Paso 5 — Deshidratación:** se elimina el exceso de humedad para obtener un material seco, estable y transportable.  - **Paso 6 — Análisis de composición:** caracterización automática de las fracciones para decidir la mejor ruta de valorización. El resultado son fracciones separadas y estabilizadas que pueden viajar con eficiencia hasta un _hub_ de valorización, donde se transforman en productos de alto valor. Sin la unidad móvil, ese proceso sería económicamente inviable para los pequeños y medianos productores que forman la mayor parte del tejido agrícola del sureste español.  ## Seis productos a partir de un mismo residuo  Una vez separadas las fracciones, MixMatters aplica seis rutas de valorización diferenciadas. La idea es aprovechar cada parte del residuo original, de más a menos valor: primero se extraen los compuestos más nobles, y el material sobrante pasa a la siguiente ruta. Ninguna fracción se desperdicia.  Este enfoque en cascada es lo que hace que el modelo sea económicamente viable en conjunto. Ninguna ruta individual tiene que ser altamente rentable por sí sola: la suma de todas ellas, combinada con el **ahorro en costes de gestión de residuos,** es lo que cierra la ecuación. Además, el aprovechamiento de los plásticos de embalaje, que habitualmente contaminan el residuo orgánico y encarecen su tratamiento, añade un ingreso adicional que no estaba previsto en los modelos más simples de valorización.  El sureste español está formado por miles de pequeños y medianos productores, cada uno generando residuos en cantidades que, por separado, no justifican una inversión en valorización. La unidad móvil de MixMatters es precisamente la respuesta a este problema: al ir hasta donde está el residuo y procesar lotes de menor tamaño, elimina la necesidad de concentrar grandes volúmenes antes de poder empezar. Un modelo descentralizado es mucho más adecuado para la realidad del campo mediterráneo que una gran planta centralizada. ![](https://static.plataformatierra.es/strapi-uploads/assets/web_Cluster_de_Bioeconomia_Circular_66fd580869.jpeg) Nace el Clúster de Bioeconomía Circular en la cadena de valor agroalimentaria de Andalucía [Leer el artículo](https://www.plataformatierra.es/actualidad/nace-cluster-bioeconomia-circular-cadena-valor-agroalimentaria-andalucia) MixMatters en el contexto más amplio de la **bioeconomía en Andalucía**, no es un proyecto aislado sino parte de un ecosistema en crecimiento. La región cuenta con una producción de biomasa de alrededor de 20 millones de toneladas al año, más de 6.000 industrias agroalimentarias activas y una red de universidades y centros tecnológicos que trabajan en proyectos europeos como **BioINSouth, ROBIN, CircleMED** o biobridges. Andalucía, en definitiva, reúne las condiciones ideales para que la economía circular deje de ser un concepto y se convierta en industria.  ## El eslabón que falta: llevar los resultados al mercado  Andalucía tiene cuatro ventajas competitivas que la sitúan como referente europeo en bioeconomía circular: un marco político claro y estable desde 2018, más de **6.000 industrias agroalimentarias** capaces de implementar innovaciones, una generación de biomasa de alrededor de **20 millones de toneladas** al año, la mayor de España, y una red de universidades y centros tecnológicos coordinados. Cuando estos cuatro elementos se combinan, las posibilidades son muy superiores a las de cualquier otra región del país.  La investigación y la demostración técnica, que es lo que financian principalmente los proyectos europeos como [Horizonte Europa](https://research-and-innovation.ec.europa.eu/funding/funding-opportunities/funding-programmes-and-open-calls/horizon-europe_es) o la CBE JU, son solo la primera parte del camino. El verdadero reto está en el siguiente paso: escalar las soluciones demostradas hasta convertirlas en productos comerciales. Ese trecho, que los economistas de la innovación llaman el _'valle de la muerte'_, es donde fracasan la mayoría de las buenas ideas.  > Para ayudar a cruzar ese valle, CTA (Corporación Tecnológica de Andalucía) impulsa los mecanismos de Apoyo Financiero a Terceros (FSTP): microsubvenciones diseñadas para que pequeñas empresas y startups puedan desarrollar sus propios proyectos de bioeconomía sin tener que gestionar directamente un contrato europeo. Es financiación accesible para quienes más la necesitan Además de la financiación, CTA trabaja en cuatro frentes para acelerar la transición. Primero, apoya la penetración en el mercado de los resultados de investigación, identificando socios industriales y construyendo modelos de negocio. Segundo, promueve la innovación colaborativa entre actores que normalmente no trabajan juntos: productores, procesadores, investigadores, administración y consumidores. Tercero, ofrece programas de aceleración para startups y pymes de biotecnología. Y cuarto, facilita el acceso a redes de contactos europeos que abren puertas a mercados internacionales que una empresa pequeña difícilmente podría alcanzar sola.  El principal cuello de botella financiero es el salto de la demostración técnica a la escala industrial. Los proyectos europeos financian bien la investigación y el prototipo, pero la inversión para construir una planta real requiere capital privado o instrumentos financieros de riesgo compartido que aún son escasos en el ámbito de la bioeconomía.  ## En resumen: todo apunta en la misma dirección  La economía circular en el sector agroalimentario ya no es una hipótesis: es una realidad que avanza, con proyectos reales, empresas reales y productos reales. - **El valor real de la biomasa residual:** Los análisis de composición, por ejemplo de los destríos hortícolas y sueros lácteos confirman que los subproductos albergan moléculas bioactivas de alto valor industrial. El desafío actual ha dejado de ser una incógnita científica para convertirse en un reto de viabilidad logística y financiera.  - **La regulación como vector de competitividad:** **El Pacto Verde Europeo, de la** [**Granja a la Mesa**](https://food.ec.europa.eu/horizontal-topics/farm-fork-strategy_es) o leyes nacionales de residuos actúan como catalizadores de cambio. Estas normativas imponen obligaciones que, gestionadas de forma proactiva, otorgan ventajas competitivas diferenciadoras a las empresas del sector.  - **Procesamiento en origen contra el déficit logístico:** La infraestructura descentralizada mitiga el cuello de botella del transporte. Tecnologías aplicadas directamente en la planta productora, bajo el modelo de MixMatters, reducen los costes de transporte, garantizan la integridad de los principios activos y habilitan el procesado eficiente a pequeña escala.  - **Estrategias de biorrefinería en cascada:** El rendimiento económico se multiplica al diversificar las rutas de aprovechamiento. Extraer secuencialmente desde las fracciones más cotizadas hasta los compuestos energéticos más simples permite explotar el residuo al 100 %.  - **El potencial agroindustrial de Andalucía:** Con un inventario anual de 20 millones de toneladas de biomasa, un tejido de 6.000 industrias alimentarias y centros de investigación especializados, la región reúne las condiciones idóneas para liderar la bioeconomía circular europea.  - **Incentivos para el productor primario:** El éxito de la transición circular depende directamente de la base agraria. El modelo solo será sostenible si se garantiza una simplificación administrativa y un retorno económico claro para el agricultor, situándolo como el motor y principal beneficiario de la cadena.  - **Es fundamental la transferencia real y efectiva de tecnología** desde el entorno académico hacia el tejido empresarial. A menudo, las innovaciones disruptivas y los procesos de extracción de compuestos de alto valor desarrollados en los laboratorios se quedan estancados en fases tempranas de prototipo, debido a la falta de mecanismos financieros ágiles y a la brecha de comunicación entre investigadores y productores. Solo mediante una transferencia de conocimiento fluida y adaptada al mercado es posible transformar la investigación científica en soluciones comerciales tangibles, capaces de dotar a las empresas de una verdadera ventaja competitiva.  El sector agroalimentario mediterráneo tiene en sus subproductos una fuente de riqueza que apenas ha comenzado a explotar. La tecnología existe, las normas empujan, la financiación europea está disponible y los mercados quieren estos productos. **El siguiente paso es acelerar la colaboración entre todos los actores** de la cadena para que esta oportunidad se convierta en realidad económica a escala. [License![Licencia Creative Commons Atribución 4.0 Internacional. Se permite la reproducción total o parcial del contenido siempre que se cite la fuente original.](https://i.creativecommons.org/l/by/4.0/88x31.png)](https://creativecommons.org/licenses/by/4.0/) Esta obra está bajo una [Licencia Creative Commons Atribución 4.0 Internacional. Se permite la reproducción total o parcial del contenido siempre que se cite la fuente original.](https://creativecommons.org/licenses/by/4.0/) --- Guardar Compartir --- --- Source: https://www.plataformatierra.es/innovacion/residuo-recurso-oportunidades-economia-circular