11 August 2026
6 min
'Vademécum nutricional y saludable de frutas y hortalizas' (11): manzana
Procianidinas, ácido ursólico y una capacidad antioxidante de récord: así se sostiene el prestigio saludable de la fruta más cultivada de Europa

En Plataforma Tierra continuamos con la undécima entrega de nuestra colección de fichas visuales dedicada a conocer cada cultivo desde una perspectiva holística: cómo se produce, qué aporta a nivel nutricional y cuál es su papel dentro de las tendencias actuales en alimentación, salud e innovación foodtech.
Introducción
La manzana (Malus domestica) es el fruto del manzano, un árbol de la familia de las Rosáceas. La evidencia genética y arqueológica sitúa su domesticación hace entre 4.000 y 15.000 años en las montañas de Tian Shan, en la frontera entre Kazajistán, Kirguistán y China, a partir de una especie silvestre progenitora, Malus sieversii, cuyos bosques aún crecen de forma natural en esa región de Asia Central.
Desde este centro de origen, la manzana viajó hacia el oeste a lo largo de la Ruta de la Seda, cruzándose por el camino con otras especies silvestres, como el manzano europeo (Malus sylvestris), lo que enriqueció su diversidad genética. Tras la conquista del imperio persa por Alejandro Magno, su cultivo se extendió al mundo griego y, posteriormente, los romanos la difundieron por todo su imperio, introduciéndola en gran parte de Europa. Con las expediciones a América, la manzana llegó también a las colonias inglesas del actual territorio de Estados Unidos, desde donde se extendió por todo el continente.

Existen varios miles de variedades de manzana en el mundo —las estimaciones oscilan entre 1.000 y más de 7.000, según la fuente—, aunque el comercio internacional se concentra en un número reducido de cultivares:
- Golden Delicious: es la variedad de referencia en buena parte de Europa y, en particular, en España, donde es la más cultivada del país. De piel amarilla y pulpa dulce, fue una de las primeras variedades en secuenciarse genéticamente y sigue siendo mayoritaria en mercados como el español o el italiano.
- Gala: variedad de origen neozelandés, de piel rojiza y sabor dulce, en fuerte expansión en las últimas décadas por su buena aceptación entre los consumidores.
- Fuji: variedad de origen japonés, muy dulce y crujiente, con una producción en aumento tanto en Europa como en Asia.
- Red Delicious: variedad de piel roja intensa, históricamente una de las más comercializadas en Estados Unidos.
- Granny Smith: variedad de piel verde y sabor ácido, muy apreciada tanto para consumo en fresco como para repostería.
- Cripps Pink (Pink Lady®): variedad de origen australiano, de piel rosada, que forma parte del creciente grupo de "variedades club" (con derechos de plantación y comercialización restringidos), en fuerte crecimiento en los últimos años.
La manzana es, junto con la naranja, una de las frutas de mayor producción y consumo del planeta. La producción mundial alcanzó en torno a 96 millones de toneladas en 2022, lo que la convierte en uno de los cultivos frutícolas más relevantes a escala global. China es, con gran diferencia, el primer productor mundial, con cerca de 48 millones de toneladas, lo que representa prácticamente la mitad de toda la producción mundial.
En el terreno exportador, la Unión Europea desempeña un papel central: Italia, Francia, Polonia y España se encuentran entre los principales productores y exportadores europeos, junto con Estados Unidos, Nueva Zelanda y Chile, este último como proveedor relevante para el hemisferio norte en contraestación. Las exportaciones mundiales de manzana se sitúan en torno a los 6 millones de toneladas anuales.
España es uno de los grandes productores de manzana de mesa dentro de la Unión Europea, con una cosecha que en 2025 superó las 500.000 toneladas. El cultivo se concentra principalmente en Cataluña, con Lleida y Girona como las provincias productoras de mayor peso, seguidas de Tarragona y Barcelona, aunque también existe producción relevante en Aragón, La Rioja, Navarra y Asturias (esta última especializada en variedades de sidra).
Composición nutricional de la manzana
La manzana es una de las frutas más consumidas del mundo, con un perfil nutricional equilibrado y una notable concentración de compuestos bioactivos:
- Fibra dietética, en cantidades relevantes, tanto soluble como insoluble.
- Minerales: especialmente potasio.
- Hidratos de carbono, como principal fuente energética de la fruta.
- Vitaminas: A, E, B1, B3 y B6.
- Carotenoides: luteína y zeaxantina.
- Compuestos fenólicos: antocianidinas y procianidinas, junto con flavanoles.
- Capacidad antioxidante muy alta (5.000 µmol Trolox/100 g), una de las más elevadas entre las frutas de consumo habitual.
- Polifenoles totales: en torno a 175 mg de ácido gálico equivalente por cada 100 g.
- Vitamina C: aporte bajo (4,6 mg de ácido ascórbico por 100 g).
- Ácidos triterpénicos: ácido ursólico y ácido maslínico, presentes especialmente en la piel del fruto.
Compuestos bioactivos y su papel en la prevención de enfermedades
La manzana combina una notable concentración de compuestos fenólicos y triterpénicos, a los que se atribuye buena parte de sus beneficios para la salud.
- Capacidad antioxidante y reducción del riesgo de trombos. La manzana presenta una gran capacidad antioxidante, que contribuye a reducir el riesgo de formación de trombos, favoreciendo la salud cardiovascular.
- Reducción de la aterosclerosis. Esta misma acción antioxidante, sostenida por los flavanoles, antocianidinas y procianidinas, se relaciona con la reducción de la aterosclerosis, contribuyendo así a la prevención de enfermedades cardiovasculares.
- Acción anticarcinogénica, antiinflamatoria y protección gastrointestinal. Los compuestos bioactivos de la manzana, entre ellos los ácidos ursólico y maslínico, presentan propiedades anticarcinogénicas y antiinflamatorias, además de ejercer un efecto protector sobre el tracto gastrointestinal.
- Antienvejecimiento y acción antimicrobiana. El conjunto de antioxidantes de la manzana se asocia con un efecto antienvejecimiento y con propiedades antimicrobianas, además de favorecer el crecimiento del cabello.
- Prevención del cáncer de colon. El consumo de manzana se ha relacionado con la prevención del cáncer de colon, en línea con su acción anticarcinogénica general y su aporte de fibra.
- Protección neurológica y prevención del Alzheimer. El daño oxidativo celular y los procesos de inflamación están implicados en el desarrollo de enfermedades neurodegenerativas, entre ellas el Alzheimer, así como en enfermedades cardiovasculares y en el cáncer de pulmón. La capacidad antioxidante de la manzana contribuye a reducir o mejorar estos procesos, lo que sitúa a esta fruta entre los alimentos de interés para la prevención de estas enfermedades.
En conjunto, esta combinación de compuestos bioactivos —flavanoles, antocianidinas, procianidinas y ácidos triterpénicos— convierte a la manzana en una de las frutas de mayor interés dentro de patrones de alimentación orientados a la prevención cardiovascular, la protección neurológica y la reducción del riesgo de determinados tipos de cáncer.
Conclusión
La manzana, domesticada hace miles de años en las montañas de Asia Central y difundida por Europa a través de la Ruta de la Seda y del Imperio romano, se ha convertido en una de las frutas de mayor producción y consumo del mundo, con China como gran productor orientado principalmente al mercado interno y la Unión Europea, con Italia, Polonia y España a la cabeza, como referencia en producción y exportación. España, con Cataluña como principal región productora y la variedad Golden como buque insignia, mantiene una posición destacada dentro del panorama europeo. Su combinación de fibra, compuestos fenólicos y ácidos triterpénicos explica el interés que despierta como fruta funcional dentro de la dieta mediterránea, con beneficios que abarcan la salud cardiovascular, la protección neurológica y la prevención de determinados tipos de cáncer.

