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11 August 2026

7 min

'Vademécum nutricional y saludable de frutas y hortalizas' (10): melocotón

Cumarinas, carotenoides y una de las capacidades antioxidantes más altas entre las frutas de hueso: así se explica el valor funcional del cultivo que ha convertido a España en potencia exportadora

Nutrición y Salud
Producción Vegetal
Melocotones: uno entero, otro partido con pulpa amarilla, hueso y hojas verdes.

En Plataforma Tierra continuamos con la décima entrega de nuestra colección de fichas visuales dedicada a conocer cada cultivo desde una perspectiva holística: cómo se produce, qué aporta a nivel nutricional y cuál es su papel dentro de las tendencias actuales en alimentación, salud e innovación foodtech.

Introducción

El melocotón (Prunus persica) es el fruto del melocotonero, un árbol frutal caducifolio de la familia de las Rosáceas, emparentado con otras frutas de hueso como la ciruela, el albaricoque o la cereza. A pesar de que su nombre científico ("ciruelo de Persia") sugiere un origen persa, la evidencia arqueológica sitúa su domesticación en China, donde se cultivaba ya hace más de 3.000 años —según algunos hallazgos arqueológicos, incluso hace ocho milenios— a partir de variedades silvestres. En la cultura china, el melocotón adquirió un profundo simbolismo, asociado a la inmortalidad y la longevidad.

Desde China, el cultivo se extendió a Japón y la India, y llegó posteriormente a Persia, desde donde dio el salto a Europa hacia el siglo IV a. C., tras las campañas de Alejandro Magno. Los romanos lo popularizaron por todo su imperio bajo el nombre de malum persicum ("manzana persa"), de donde deriva el nombre actual de la fruta en varios idiomas europeos —el inglés peach, el francés pêche o el italiano pesca—, mientras que el castellano "melocotón" procede del latín malum cotonium ("manzana de Cidonia", el membrillo), en alusión a la antigua práctica de injertar melocotonero sobre membrillero. Con el tiempo, la cuenca mediterránea —y de forma destacada España— se convirtió en una de las grandes regiones productoras fuera de Asia.

 

Ficha melocotón.

 

Las variedades de melocotón se clasifican principalmente según el color de su carne, la adherencia al hueso y la textura de la piel:

  • Melocotones de carne blanca: muy dulces y con escaso punto ácido; son los más populares en China, Japón y otros países asiáticos.
  • Melocotones de carne amarilla: con un punto ácido de fondo que se combina con el dulzor, son los preferidos en Europa y Norteamérica.
  • Según la adherencia al hueso: existen variedades "de hueso libre" (freestone), en las que la carne se separa con facilidad, y variedades "de hueso adherido" o pavías, en las que la pulpa queda firmemente unida al hueso, más habituales en la industria conservera.
  • Nectarina, pelón o briñón: variante de piel lisa, sin la típica pilosidad aterciopelada del melocotón; suele surgir como una mutación del propio melocotonero y se propaga mediante injerto.
  • Melocotón chato o plano: variedad achatada, de forma discoidal, cada vez más presente en el mercado por su elevado potencial de exportación y su capacidad para alcanzar precios premium. Se comercializa como paraguayo cuando conserva la piel vellosa y como platerina cuando es de piel lisa, es decir, la versión plana de la nectarina.
  • Variedades de calidad diferenciada en España: el Melocotón de Calanda, con Denominación de Origen Protegida (DOP) en Aragón, y el Melocotón de Cieza, con Indicación Geográfica Protegida (IGP) en Murcia, son dos de los sellos de calidad más reconocidos del panorama español.

El melocotón y la nectarina forman parte de uno de los grandes grupos de fruta de hueso a nivel mundial. La producción mundial conjunta se sitúa en torno a los 24-25 millones de toneladas anuales, aunque las previsiones para la campaña 2025/26 apuntan a un descenso hasta cerca de 23,8 millones de toneladas, ligado a menores cosechas en varios de los grandes productores. China es, con gran diferencia, el primer productor mundial, con una cosecha en torno a 17 millones de toneladas, lo que representa más del 60 % de la producción global. La Unión Europea es el segundo gran productor mundial, con una producción que puede superar los 3 millones de toneladas, seguida de Turquía y Estados Unidos.

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España ocupa la cuarta posición mundial en producción de melocotón, con una cosecha que ronda el millón de toneladas anuales solo de melocotón (a la que se suman nectarinas, paraguayas y pavías), de la cual en torno al 70 % se destina al consumo en fresco, un 20 % a la industria conservera y un 10 % a la exportación. Según las previsiones más recientes, la producción española conjunta de melocotón, nectarina, paraguaya y pavía podría alcanzar 1,5 millones de toneladas, con Aragón como principal comunidad productora, seguida de Cataluña (especialmente la provincia de Lleida) y de Murcia y Extremadura. España es, junto con Italia, uno de los grandes exportadores mediterráneos de esta fruta: en 2024 superó las 550.000 toneladas de fruta de hueso exportada, con el melocotón y la nectarina a la cabeza y un valor cercano a los 1.000 millones de euros, en una cifra en claro crecimiento.

Composición nutricional del melocotón

El melocotón es una fruta refrescante y de elevado contenido en agua, con un perfil nutricional que combina fibra, minerales y un notable aporte de compuestos antioxidantes. Entre los compuestos nutricionales característicos destacan:

  • Pectinas y celulosa: fibra soluble e insoluble que contribuye a su efecto beneficioso sobre el tránsito intestinal.
  • Hidratos de carbono, como principal fuente de energía de la fruta.
  • Minerales: especialmente fósforo, potasio, magnesio y hierro.
  • Carotenoides con actividad provitamina A, junto con luteína y zeaxantina.
  • Capacidad antioxidante alta (3.759 µmol Trolox/100 g), una de las más elevadas entre las frutas de hueso.
  • Polifenoles totales: en torno a 170 mg de ácido gálico equivalente por cada 100 g.
  • Carotenoides específicos: alto contenido en alfa y betacaroteno.
  • Cumarinas, compuestos fenólicos con actividad biológica propia.

Compuestos bioactivos y su papel en la prevención de enfermedades

El melocotón combina un aporte nutricional modesto en calorías con una notable concentración de compuestos bioactivos, especialmente carotenoides, polifenoles y cumarinas, a los que se atribuyen diversos efectos beneficiosos para la salud:

  • Salud digestiva y nerviosa. El contenido en pectinas y celulosa del melocotón favorece el tránsito intestinal y mejora la digestión. Además, se le atribuye un papel en la prevención de la anemia, en la protección de las células nerviosas y en la prevención de la diabetes.
  • Capacidad antioxidante y prevención del daño celular. La elevada capacidad antioxidante del melocotón, sostenida por su contenido en polifenoles y carotenoides, contribuye a prevenir el daño oxidativo celular y los procesos de inflamación, dos mecanismos implicados en el desarrollo de numerosas enfermedades crónicas.
  • Prevención de enfermedades cardiovasculares y del cáncer de colon. Esta misma capacidad antioxidante se relaciona con la prevención de enfermedades cardiovasculares y con la reducción del riesgo de cáncer de colon.
  • Acción vascular de las cumarinas. Las cumarinas presentes en el melocotón son compuestos con acción protectora vascular, que favorecen la microcirculación venosa, un efecto de interés para la salud circulatoria, especialmente en problemas relacionados con la insuficiencia venosa.
  • Salud ocular. Gracias a sus carotenoides con actividad provitamina A, junto con la luteína y la zeaxantina, el melocotón aumenta la salud ocular, protege la retina y contribuye a la prevención de cataratas y de la degeneración macular.
  • Sistema inmunitario y salud de piel, uñas y cabello. El melocotón fortalece el sistema inmunitario y protege la piel, las uñas, los dientes y el cabello, gracias a la combinación de sus vitaminas, minerales y compuestos antioxidantes.

En conjunto, este perfil de compuestos bioactivos —carotenoides, polifenoles, cumarinas y minerales— convierte al melocotón en una fruta de interés dentro de patrones de alimentación orientados a la prevención cardiovascular, la salud ocular y digestiva, y la protección frente al daño oxidativo celular.

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Conclusión

El melocotón, domesticado en China hace milenios y difundido por Europa a través de Persia y del Imperio romano, se ha convertido en una de las frutas de hueso de mayor relevancia mundial, con China como gran productor orientado al consumo interno y España consolidada como uno de los grandes productores y principales exportadores mundiales junto con Italia, en un mercado que Chile y el resto del hemisferio sur completan como proveedores en contraestación. Dentro de España, Aragón, Cataluña y Murcia están a la cabeza. Su combinación de fibra, minerales, carotenoides y compuestos como las cumarinas explica el interés que despierta como fruta funcional dentro de la dieta mediterránea, con beneficios que abarcan desde la salud digestiva y circulatoria hasta la protección ocular y cardiovascular.