# Vigilancia tecnológica en el sector agroalimentario: información para tomar mejores decisiones > Observar de forma sistemática tecnologías, conocimiento, mercado y regulación puede reducir la incertidumbre antes de iniciar un proyecto de innovación --- Consulta la previsión del tiempo en tu localización exactaSuscríbete a nuestra Newsletter semanal [Home](https://www.plataformatierra.es/)/[Innovación](https://www.plataformatierra.es/innovacion)/Transferencia 04 August 2026 16 min # Vigilancia tecnológica en el sector agroalimentario: información para tomar mejores decisiones Observar de forma sistemática tecnologías, conocimiento, mercado y regulación puede reducir la incertidumbre antes de iniciar un proyecto de innovación Automatización y Robotización Transformación Digital ![Agricultor consultando pantallas de monitorización y datos agronómicos en la cabina de un tractor](https://static.plataformatierra.es/strapi-uploads/assets/web_tecnologia_tractor_vigilancia_1_a87ae4f924.jpg) Guardar Compartir --- ## **Cuando encontrar información ya no es el problema: información disponible frente a relevante** Una empresa agroalimentaria que se plantee incorporar una nueva tecnología dispone hoy de una cantidad de información difícilmente comparable con la de hace solo unos años. Puede localizar proveedores, publicaciones científicas, patentes, proyectos europeos, startups, informes de mercado, cambios regulatorios, demostraciones comerciales o experiencias desarrolladas en otros países. > El problema ya no es necesariamente encontrar información. Es determinar cuál merece atención Imaginemos, por ejemplo, una industria hortofrutícola interesada en reducir las pérdidas postcosecha. Una búsqueda relativamente sencilla puede llevarla hacia sensores para evaluar frescura y maduración, sistemas de **monitorización** de condiciones de conservación, sistemas de **visión artificia**l, nuevos recubrimientos, **tratamientos con plasma**, **tecnologías de atmósfera controlada** o modelos predictivos de vida útil. Pero conocer que esas soluciones existen no resuelve la decisión empresarial. ¿En qué grado de madurez se encuentra cada una? ¿Se utiliza ya a escala industrial? ¿Quién está desarrollándola? ¿Qué resultados independientes existen? ¿Qué problemas de escalado continúa presentando? ¿Hay proveedores capaces de integrarla en una línea real? ¿Qué dicen la ciencia y las patentes sobre su evolución? ¿Puede cambiar la regulación sus posibilidades de utilización? Es precisamente en ese espacio entre disponer de información y poder utilizarla para decidir donde aparece la vigilancia tecnológica. En **Plataforma Tierra** ya señalábamos, en el artículo ['Innovación en el sector agroalimentario'](https://www.plataformatierra.es/innovacion/innovacion-en-el-sector-agroalimentario), que encontrar ideas para innovar es una de las dificultades a las que se enfrentan las empresas y que, en la mayoría de las ocasiones, estas proceden de proveedores, clientes, equipos internos, competidores y asesores y, en menor medida, de centros tecnológicos y de investigación. Ampliar de manera organizada ese campo de observación es, precisamente, una de las funciones de la vigilancia tecnológica. La cuestión adquiere especial importancia en un sector donde la innovación se extiende más allá del lanzamiento de nuevos productos. Según el [Observatorio de Innovación en Gran Consumo del Institut Cerdà](https://www.icerda.org/observatorio-de-innovacion-en-gran-consumo), en 2025 el **62,4 %** de las empresas del sector agrario llevaban a cabo proyectos de innovación, ya fuera de forma ocasional o continuada. El informe también sitúa la incorporación de nuevas herramientas y tecnologías y la optimización de operaciones y procesos entre las prioridades de innovación. En ese contexto, la vigilancia tecnológica ayuda a ordenar la observación del entorno, distinguir señales relevantes de simples tendencias pasajeras y decidir qué soluciones merece la pena analizar con mayor profundidad. ## **Vigilar no es acumular noticias: de buscar información a utilizarla para decidir** El [Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación](https://www.mapa.gob.es/gl/desarrollo-rural/temas/gestion-sostenible-regadios/centro-nacional-tecnologia-regadios/vigilancia-tecnologica) recoge la definición de la norma **UNE 166000:2006**, que entiende la vigilancia tecnológica como un proceso organizado, selectivo y sistemático para captar información del exterior y de la propia organización sobre ciencia y tecnología, seleccionarla, analizarla, difundirla y comunicarla, con el objetivo de transformarla en conocimiento útil para tomar decisiones con menor riesgo y anticiparse a los cambios. Esto permite establecer una diferencia importante. Una empresa no desarrolla necesariamente vigilancia tecnológica porque sus responsables de innovación asistan a ferias, lean publicaciones especializadas, reciban newsletters o sigan startups en LinkedIn. Todo eso puede aportar información valiosa. Pero la vigilancia tecnológica empieza cuando esa observación tiene un propósito definido: preguntas concretas que responder, fuentes seleccionadas, criterios de análisis y un procedimiento para trasladar las conclusiones a quienes deben decidir. El resultado tampoco tiene por qué ser un gran informe. Puede ser una recomendación para iniciar un piloto, mantener una tecnología en observación durante otro año, contactar con un centro tecnológico, explorar una patente, analizar un proveedor o, simplemente, descartar una opción. > Desde esta perspectiva, la vigilancia tecnológica no constituye una actividad separada de la innovación. Es uno de los mecanismos que permiten orientarla ## **La pregunta viene antes que la herramienta: definir el radar tecnológico de la empresa** Intentar vigilar todo lo que ocurre en el entorno tecnológico de un sector sería tan costoso como poco útil. Cada organización necesita construir su propio radar alrededor de los problemas que pueden afectar a su actividad, sus procesos, sus productos o su posición competitiva. Una empresa de productos frescos puede necesitar observar tecnologías para extender la vida útil, automatizar la clasificación, mejorar los materiales de envase, incorporar sistemas de inspección mediante visión artificial, anticipar cambios regulatorios o avanzar en logística refrigerada. Una industria de ingredientes tendrá probablemente otras prioridades: nuevas fuentes de proteína, fermentación, encapsulación, funcionalidad de ingredientes, procesos de extracción, **novel foods** o reformulación. Una cooperativa puede centrar parte de su radar en la automatización, nuevos sistemas de producción, la valorización de subproductos, la reducción de consumos o tecnologías desarrolladas por proveedores y startups que podrían resolver problemas compartidos por sus socios. Y una empresa agrotech puede necesitar conocer, además, qué están desarrollando sus competidores, qué tecnologías sustitutivas aparecen, qué se está patentando, dónde se están realizando pilotos o qué actores podrían convertirse en socios industriales. > La primera decisión de un sistema de vigilancia no es, por tanto, qué plataforma utilizar. Es decidir qué preguntas merece la pena responder ## **Las señales están repartidas entre muchas fuentes: patentes, ciencia, mercado y regulación**  Una misma tecnología puede emitir señales muy diferentes dependiendo de dónde se observe. Las publicaciones científicas pueden mostrar una línea de investigación cuando todavía se encuentra lejos del mercado. Los proyectos de I+D permiten identificar qué universidades, centros tecnológicos y empresas están construyendo capacidades alrededor de ella. Las patentes aportan información sobre quién intenta proteger determinados desarrollos. La aparición de startups permite observar los primeros intentos de trasladarlos al mercado. Después llegan otras señales: rondas de inversión, acuerdos con grandes compañías, pilotos industriales, proveedores capaces de fabricar equipos, primeras referencias comerciales o movimientos regulatorios. Ninguna fuente, por sí sola, ofrece una imagen completa. Una vigilancia útil necesita combinar varias de ellas. Fuente Algunas preguntas que puede ayudar a responder **Patentes** ¿Quién está desarrollando y protegiendo tecnología? ¿Qué áreas están creciendo? **Publicaciones científicas** ¿Qué líneas empiezan a generar conocimiento nuevo? **Proyectos de I+D** ¿Quién investiga qué y con quién? _**Startups**_ ¿Qué soluciones intentan trasladarse al mercado? **Inversión y operaciones corporativas** ¿Dónde empieza a concentrarse interés empresarial? **Proveedores** ¿Existe ya capacidad para aplicar la tecnología a escala industrial? **Regulación** ¿Qué cambios pueden favorecer o limitar su utilización? **Competidores** ¿Hacia qué problemas, tecnologías o mercados están dirigiendo recursos? Esta forma de mirar hacia fuera guarda una relación directa con la innovación abierta. En Plataforma Tierra ya abordamos esta cuestión en el artículo '[Innovación abierta en el sector agroalimentario'](https://www.plataformatierra.es/innovacion/innovacion-abierta-en-el-sector-agroalimentario/), donde se explicaba cómo la colaboración con empresas, centros de conocimiento y otros agentes permite a las pymes ampliar capacidades que difícilmente podrían desarrollar únicamente con recursos internos. Antes de colaborar con alguien, sin embargo, es necesario saber quién tiene la capacidad que buscamos. La vigilancia tecnológica puede ser precisamente ese paso previo que ayude a identificar actores relevantes, entender qué están desarrollando y valorar con quién tiene sentido conversar, colaborar o iniciar una prueba. ## **Las patentes, una fuente especialmente valiosa: qué pueden contar sobre una tecnología** Las patentes son una de las fuentes más características de la vigilancia tecnológica, pero su utilidad va bastante más allá de comprobar si una invención está protegida. Sus documentos contienen información científica, técnica y comercial que permite observar qué soluciones se están desarrollando, quién intenta protegerlas, en qué territorios y alrededor de qué aplicaciones. La propia [Oficina Española de Patentes y Marcas](https://www.oepm.es/es/informacion-tecnologica/vigilancia-tecnologica/boletines-de-vigilancia-tecnologica/alimentacion/Sector-agroalimentario/) ofrece boletines gratuitos de vigilancia tecnológica por ámbitos, incluido uno dedicado específicamente al sector agroalimentario, cuya serie alcanza en 2026 el número **106**. Boletín de Vigilancia Tecnológica del sector agroalimentario, [OEPM](https://www.oepm.es/es/informacion-tecnologica/vigilancia-tecnologica/boletines-de-vigilancia-tecnologica/alimentacion/Sector-agroalimentario/). Un conjunto suficientemente amplio de documentos permite analizar quién solicita patentes, en qué ámbitos, cuándo, en qué territorios o con qué otros actores. También permite estudiar evoluciones temporales, citas y concentraciones de actividad. Esta información puede contribuir a distinguir entre un campo muy explorado y otro con espacios todavía abiertos, identificar posibles colaboradores o competidores y observar cómo cambia el interés por determinadas soluciones. El contexto español resulta especialmente interesante. Según el **Observatorio de Innovación en Gran Consumo** del Institut Cerdà, España pasó de generar **3,5 patentes** por cada 1.000 millones de euros de facturación en agricultura e industria alimentaria en 2018 a **2,2** en 2024. En ese mismo periodo, la Unión Europea pasó de **6,2 a 6,7**. Hay además otro dato relevante, mientras las publicaciones científicas españolas relacionadas con agro e industria alimentaria aumentaron de **11.725 a 13.430** entre 2018 y 2024, el número de patentes descendió de **613 a 425**.  > El propio informe interpreta esta evolución como una ampliación de la distancia entre producción científica y traducción de ese conocimiento en patentes Conviene no extraer de esos datos más de lo que contienen. Una patente no equivale a una innovación, y existen innovaciones de proceso, organizativas o comerciales que nunca se patentan. Los datos tampoco permiten afirmar por sí solos que España innove menos. Sí apuntan, sin embargo, a una cuestión relevante, generar conocimiento y conseguir convertirlo en soluciones protegidas, industrializadas o comercializadas son procesos distintos. La vigilancia tecnológica puede contribuir precisamente a conectar esas fases: ayuda a detectar qué conocimiento empieza a acercarse al mercado y dónde pueden surgir oportunidades reales de colaboración, desarrollo o transferencia. ## **Distintas formas de construir el radar tecnológico: de los equipos de I+D a los programas especializados del ecosistema** La vigilancia tecnológica puede adoptar formas muy distintas según el tamaño de la empresa, el tipo de actividad, los recursos disponibles y las decisiones que deba apoyar. En algunos casos se aproxima al desarrollo de producto: observar ingredientes, formulaciones, propiedades nutricionales, lanzamientos o cambios en las preferencias del consumidor. En otros, se orienta hacia la búsqueda externa de soluciones, proveedores, startups o socios tecnológicos. Y, en organizaciones con mayor capacidad de I+D, puede integrarse en procesos más estructurados de **scouting**, prueba, validación y decisión. ![](https://static.plataformatierra.es/strapi-uploads/assets/Foto_cubierta_MON_49_investigac_d41691c21b.jpg) Los sistemas de investigación e innovación agroalimentaria en el mundo [Leer el artículo](https://www.plataformatierra.es/innovacion/sistemas-investigacion-innovacion-agroalimentaria-mundo) Esta diversidad también puede observarse en empresas, cooperativas y organizaciones del ecosistema agroalimentario que han desarrollado estructuras propias de innovación, experimentación o colaboración tecnológica, aunque no siempre utilicen expresamente el término vigilancia tecnológica. [AMC IDEAS](https://amcnatural.com/innovacion), la división de innovación de [AMC Global](https://amcglobal.com/), se presenta como una estructura dedicada a investigar nuevas tendencias, mercados y tecnologías, además de desarrollar nuevos ingredientes y productos. Su actividad encaja con una de las funciones habituales del radar tecnológico: conectar señales de mercado, consumidor, ciencia y desarrollo de producto antes de que una oportunidad llegue a la fase comercial. También las cooperativas y organizaciones sectoriales pueden desempeñar un papel relevante. [Anecoop](https://anecoop.com/sostenibilidad-e-innovacion) articula parte de su actividad innovadora a través de la [Fundación UAL-ANECOOP](https://anecoop.com/sostenibilidad-e-innovacion), creada para coordinar actividades de investigación y ensayo junto a la Universidad de Almería, y dispone de estructuras orientadas a la experimentación en el sector hortofrutícola. [TROPS](https://www.trops.es/conoce-el-centro-de-innovacion-trops), por su parte, cuenta con un Centro de Innovación destinado a investigar nuevas prácticas agrícolas, aplicar tecnología al campo y formar a sus agricultores, con proyectos de I+D+i centrados en aguacate y mango. En esa misma lógica, [COEXPHAL](https://www.coexphal.es/) ofrece un ejemplo interesante de cómo una organización sectorial puede actuar como punto de encuentro entre empresas, conocimiento y tecnología. Su [Comunidad IT](https://www.coexphal.es/la-comunidad-it-de-coexphal-lidera-la-revolucion-digital-del-agro) se plantea objetivos como fomentar la innovación tecnológica, evaluar soluciones digitales útiles para el sector, compartir experiencias entre profesionales, ofrecer formación continua y anticiparse a tendencias y normativas emergentes. Esa función no sustituye a la vigilancia propia de cada empresa, pero sí puede alimentar su radar con señales cualificadas y contrastadas en un contexto productivo real. [COVAP](https://www.covap.es/sobre-covap/innovacion/programas) muestra otra vía, más vinculada a la innovación abierta. Su programa [GEN\_](https://geninnovacioncovap.com/) se orienta a colaborar con startups para responder a retos estratégicos de la cooperativa y del sector agroalimentario, captar talento y poner en marcha proyectos piloto. Este tipo de programas permite transformar una necesidad tecnológica en un proceso organizado de búsqueda, selección y prueba de soluciones externas. Más que presentar estos casos como modelos equivalentes, lo relevante es la lógica común que muestran: la vigilancia tecnológica y las actividades próximas de scouting, innovación abierta o validación tecnológica no terminan al identificar una solución interesante. Su valor aparece cuando esa información se conecta con una necesidad concreta y con una decisión posterior: seguir observando, contactar con un actor externo, iniciar una prueba, adaptar una tecnología, incorporarla o descartarla. En ese marco, programas como [Cajamar Innova](https://www.plataformatierra.es/startups) pueden actuar como una fuente complementaria para la vigilancia tecnológica, al concentrar startups y proyectos innovadores en [agua, agrotech y foodtech](https://www.cajamar.es/es/comun/informacion-corporativa/sala-de-prensa/noticias-agro/cajamar-innova-selecciona-22-empresas-para-acelerar-tecnologias-disruptivas-en-agua-agrotech-y-foodtech/), y conectarlos con mentores, socios estratégicos y espacios de validación. La propia información del programa destaca su red de socios estratégicos, el acceso a los [Centros Experimentales de Cajamar en Almería y Valencia](https://cajamarinnova.es/es/sobre-nosotros/que-aportamos/servicios-de-innovacion-de-la-fundacion-cajamar/) y la posibilidad de validar tecnologías en condiciones reales de cultivo y producción. No sustituyen a un sistema propio de vigilancia, pero pueden ayudar a identificar señales tempranas, tecnologías emergentes y posibles colaboradores dentro del ecosistema agroalimentario. ![](https://static.plataformatierra.es/strapi-uploads/assets/web_startups_cajamar_innova_seleccionadas_julio2026_2_7f9d3b9ea6.jpg) Cajamar Innova selecciona 22 empresas para acelerar tecnologías disruptivas en agua, agrotech y foodtech [Leer el artículo](https://www.plataformatierra.es/actualidad/cajamar-innova-selecciona-22-empresas-tecnologias-disruptivas-agua-agrotech-foodtech) ## **De la señal a la decisión: cuando la información empieza a tener valor** La vigilancia tecnológica no necesita descubrir una tecnología desconocida para generar valor. A menudo, su utilidad está en interpretar mejor señales que ya estaban disponibles, pero que aparecían dispersas, incompletas o desordenadas. Puede ayudar a evitar una inversión prematura, por ejemplo cuando una empresa encuentra una solución que aparece repetidamente en medios y publicaciones, pero detecta que continúa acumulando pilotos sin referencias industriales estables. También puede contribuir a identificar una oportunidad, cuando la combinación de publicaciones, patentes, aparición de proveedores y primeros proyectos comerciales muestra que una tecnología comienza a superar la fase experimental. Además, puede orientar la I+D, al ofrecer un mejor conocimiento de qué desarrollos existen, qué líneas están protegidas y qué problemas permanecen abiertos. Y puede facilitar la búsqueda de socios, ya que esas mismas fuentes permiten localizar startups, universidades, proveedores o centros tecnológicos que acumulan capacidades en un problema concreto. La vigilancia también puede conducir a una conclusión que recibe menos atención: no seguir adelante. Una tecnología puede ser técnicamente atractiva y, al mismo tiempo, tener un coste difícilmente asumible, encontrarse con una barrera regulatoria o requerir un cambio de proceso desproporcionado respecto al beneficio esperado. > Descartar una línea después de analizarla correctamente también es una decisión de innovación ## **Vigilancia tecnológica también para una pyme: un radar asumible para empresas de menor tamaño** La vigilancia tecnológica no tiene por qué empezar con un gran departamento, una plataforma compleja o un equipo dedicado en exclusiva. También puede construirse de forma progresiva, a partir de unas pocas preguntas bien definidas y de una revisión ordenada de las señales más relevantes para la empresa. En este punto, el ecosistema agroalimentario puede ser una palanca importante. El [Centro Nacional de Tecnología y Seguridad Alimentaria, CNTA](https://www.cnta.es/servicios-cnta/vanguardia/), ofrece a sus empresas asociadas [Alinnova](https://alinnova.cnta.es/Account/SignIn?ReturnUrl=%2F), una plataforma de vigilancia e inteligencia con actualización diaria sobre tendencias, legislación, normativa y vanguardia tecnológica, complementada con estudios e informes periódicos. CNTA integra esta actividad dentro de su área de Vanguardia, orientada a observar qué está cambiando en el sector alimentario y a trasladar ese conocimiento a las empresas. Este tipo de capacidades muestra que una pyme no tiene por qué replicar internamente toda la infraestructura de una gran empresa. Puede apoyarse en centros tecnológicos, programas especializados o redes sectoriales para complementar su propio radar. Lo importante es que esa información externa no llegue como ruido, sino conectada con preguntas concretas: qué problema se quiere resolver, qué tecnología se está siguiendo, qué señales permiten valorar su madurez y qué decisión puede derivarse del análisis. ![](https://static.plataformatierra.es/strapi-uploads/assets/web_Fran_Castillo_dato_ia_comunidad_julio26_fc43ca301e.jpg) Empecemos por el principio: los datos antes que la IA [Leer la publicación](https://www.plataformatierra.es/comunidad/agroequilibrio/empecemos-por-el-principio-los-datos-antes-que-la-ia) Incluso un sistema interno muy sencillo puede resultar útil si está bien diseñado. Una empresa podría comenzar definiendo tres o cuatro preguntas estratégicas. Por ejemplo: ¿está suficientemente madura la visión artificial para automatizar parte de nuestro control de calidad? A partir de esa pregunta, podría seleccionar unas pocas señales: proveedores activos, startups especializadas, patentes recientes, proyectos de I+D, pilotos industriales, prestaciones reales de los equipos, costes de integración y referencias en empresas comparables. La revisión podría realizarse mensualmente y desembocar cada trimestre en una ficha breve: qué ha cambiado, qué evidencias nuevas existen, qué grado de madurez se estima y qué acción se propone. > Para una pyme, la clave no es vigilarlo todo, sino convertir unas pocas señales bien seleccionadas en decisiones útiles Esa acción no tiene por qué ser siempre invertir. Puede ser seguir observando, contactar con un proveedor, solicitar una demostración, lanzar un piloto, buscar un socio tecnológico o no hacer nada por el momento. ## **Los límites de la vigilancia tecnológica: las señales también pueden engañar** Un sistema de vigilancia tecnológica no convierte la innovación en un proceso predecible. Una tecnología puede acumular patentes y no encontrar mercado. Otra puede generar un número creciente de publicaciones científicas y continuar durante años sin alcanzar escala industrial. El aumento de _startups_ en un ámbito puede indicar una oportunidad emergente, pero también una burbuja de expectativas todavía no confirmadas por el mercado. Los proveedores, además, tienen un evidente interés comercial en presentar sus soluciones en las mejores condiciones posibles. Incluso **las patentes deben interpretarse con prudencia**. No todos los sectores utilizan la propiedad industrial con la misma intensidad, no todas las solicitudes terminan concedidas y muchas tecnologías patentadas nunca llegan a comercializarse. Por eso resulta especialmente peligroso depender de una única señal. **El interés aparece cuando distintas fuentes empiezan a reforzarse entre sí**, crece la actividad científica, aparecen patentes, se crean compañías, llegan inversiones, se realizan pilotos y empiezan a surgir referencias industriales. Tampoco basta con disponer de una plataforma excelente. Una búsqueda mal planteada puede generar grandes cantidades de información irrelevante. Y **un análisis acertado puede terminar siendo inútil si no llega a las personas que deben tomar decisiones**. > La vigilancia necesita tecnología y fuentes, pero también conocimiento técnico, criterio empresarial y capacidad para actuar sobre sus resultados ## **La vigilancia como parte de la estrategia: c**_**o**_**nvertir señales en decisiones** La industria agroalimentaria dispone de más información científica, tecnológica y empresarial que nunca. Eso no significa necesariamente que sus empresas tengan más facilidad para decidir. La verdadera dificultad consiste en distinguir qué información puede afectar a su posición competitiva, qué señales merecen seguimiento y cuándo existen evidencias suficientes para actuar. ¡No te pierdas nada! Artículos, cursos, informes, libros... Suscríbete a nuestro newsletter Suscribirse **La vigilancia tecnológica no elimina el riesgo asociado a innovar**. Tampoco permite anticipar con certeza qué tecnología acabará imponiéndose. Su aportación es más concreta: ayuda a estructurar mejor el conocimiento disponible antes de tomar una decisión. Puede contribuir a saber qué explorar, qué probar, qué proteger, con quién colaborar y qué soluciones conviene seguir observando desde cierta distancia. En un contexto en el que la innovación agroalimentaria afecta cada vez más a la eficiencia, los procesos, la digitalización y la incorporación de nuevas tecnologías, observar el entorno con método puede convertirse en una parte más de la estrategia empresarial. El objetivo final de la vigilancia tecnológica no es saber todo lo que está ocurriendo, sino disponer de mejor información cuando llega el momento de decidir. [License![Licencia Creative Commons Atribución 4.0 Internacional. Se permite la reproducción total o parcial del contenido siempre que se cite la fuente original.](https://i.creativecommons.org/l/by/4.0/88x31.png)](https://creativecommons.org/licenses/by/4.0/) Esta obra está bajo una [Licencia Creative Commons Atribución 4.0 Internacional. Se permite la reproducción total o parcial del contenido siempre que se cite la fuente original.](https://creativecommons.org/licenses/by/4.0/) --- Guardar Compartir --- --- Source: https://www.plataformatierra.es/innovacion/vigilancia-tecnologica-agroalimentario-informacion-tomar-mejores-decisiones