# Aceite de oliva 2026/27: un arranque con más oferta y con la norma de comercialización a la vista > Cierre de 2025/26 y arranque de 2026/27, con un aforo un 23 % mayor, más existencias que hace un año y recursos por encima del umbral de la norma. --- Consulta la previsión del tiempo en tu localización exactaSuscríbete a nuestra Newsletter semanal [Home](https://www.plataformatierra.es/)/[Mercados](https://www.plataformatierra.es/mercados)/Coyuntura 19 October 2026 38 min # Aceite de oliva 2026/27: un arranque con más oferta y con la norma de comercialización a la vista Cierre de 2025/26 y arranque de 2026/27, con un aforo un 23 % mayor, más existencias que hace un año y recursos por encima del umbral de la norma Economía Agroalimentaria Estadísticas ![Botella de aceite de oliva en un olivar.](https://static.plataformatierra.es/strapi-uploads/assets/web_aceite_oliva_oct26_717841325f.jpg) Guardar Compartir --- ## **Resumen ejecutivo** La **campaña 2025/26** se cierra en España con una **producción de 1.302.000 t**, un 8,4 % inferior a la de 2024/25 pero un 17,4 % superior a la media de las cuatro campañas precedentes, obtenida además con un calendario de recolección dilatado, en coincidencia con un invierno muy lluvioso. La oferta disponible fue, sin embargo, algo mayor que la del año anterior, porque la campaña **arrancó con un 55 % más de existencias** y las **importaciones crecieron un 20,4 %** entre octubre y agosto, impulsadas por la cosecha de **Túnez**, la más alta de la serie del USDA. Con unas salidas al mercado que perdieron ritmo a partir de abril (tanto la exportación como el mercado interior cayeron en torno a un 12 % interanual entre abril y junio, en el caso de la exportación frente a una base de 2025 elevada), las **existencias a 31 de agosto se situaron en 476.100 t**, un 17,3 % por encima de las de un año antes, y el enlace con la nueva campaña quedó, según el avance provisional del MAPA, en 356.900 t, un 23,2 % más que el de 2025. En este contexto, los **precios en origen**, que se habían mantenido relativamente firmes durante el otoño y el invierno, iniciaron en mayo un ajuste que llevó al virgen extra hasta 3,44 €/kg en la última semana de septiembre, un 20,2 % menos que un año antes, tras marcar en agosto un mínimo de 3,42 €/kg, niveles que no se registraban desde el verano de 2022. En el tramo final, la corrección se ha concentrado en las categorías de mayor calidad, de modo que **el diferencial entre el virgen extra y el lampante se ha estrechado** hasta su nivel más bajo desde octubre de 2022, y ha venido acompañada de una convergencia de la cotización italiana hacia el nivel español, con un descenso interanual del virgen extra italiano cercano al 50 %. La **campaña 2026/27** comienza con un **aforo nacional de 1.602.600 t**, un 23,1 % superior a la producción de 2025/26, aumento que se explica casi por completo por **Jaén** y **Córdoba** y que se apoya en un año hidrológico muy lluvioso en las principales provincias productoras. Si al aforo se suma el enlace (las existencias con las que termina 2025/26 y empieza la nueva campaña), los recursos de partida (existencias iniciales más producción) se situarían en **1.959.500 t**, la cifra más alta desde 2018/19. Para absorber la nueva cosecha sin que aumenten las existencias, las salidas netas al mercado (las ventas en el mercado interior y en el exterior menos el aceite importado, es decir, la parte de las ventas que se cubre con aceite español) tendrían que ser en torno a un 29 % superiores a las del conjunto de 2025/26, un ritmo que no se ha alcanzado en ninguna de las últimas campañas. Con esos volúmenes, los recursos de partida superarían en un 6,3 % **el umbral de activación de la norma de comercialización** del aceite de oliva, que según los criterios del proyecto de orden para 2026/27 se situaría en **1.843.900 t (cálculo propio)**, lo que hace probable, aunque no seguro, que antes del 15 de noviembre se acuerde, por primera vez, la retirada temporal de una parte de la cosecha (con un máximo del 20 % de la producción estimada). Los **primeros precios de 2026/27** (3,25 €/kg para el virgen extra en el observatorio de la Junta de Andalucía en la segunda semana de octubre, un 23,7 % menos que un año antes) sugieren que el mercado está descontando ya buena parte de ese aumento de la oferta. La evolución de los próximos meses dependerá sobre todo de dos factores. El primero es que **la cosecha confirme el aforo**, algo sobre lo que conviene ser prudente a la vista de la encuesta de rendimientos de agosto, del calor del verano y de que la producción de la campaña pasada quedó por debajo de lo aforado. El segundo es la decisión que se adopte sobre la **norma de comercialización**, que divide a productores e industria. También serán relevantes el **ritmo de la demanda exterior**, en un año en el que **Túnez** reducirá previsiblemente su oferta y **Turquía** la ampliará, y en el que el aceite comunitario soporta en **Estados Unidos** un **arancel del 10 %** que no se aplica al tunecino, así como el **traslado al consumidor** de la bajada en origen, que hasta ahora podría haberse producido solo de forma parcial. ## **Contexto internacional: más oferta exportable fuera de la UE y existencias en aumento** Las estimaciones del USDA sitúan la producción mundial de 2025/26 en 3.278.000 t, apenas un 1,7 % por debajo de la de 2024/25 y un 13,1 % por encima de la media de las cuatro campañas anteriores. Al leer esta y las demás comparaciones del informe **conviene recordar que esa media incluye las dos campañas de la sequía (2022/23 y 2023/24), de cosechas cortas y precios muy altos, por lo que, frente a ella, los volúmenes actuales tienden a parecer elevados y los precios, bajos.** En paralelo, el consumo mundial se estima en 3.041.000 t, un 3,1 % menos que en 2024/25, por lo que las existencias al cierre de 2025/26 aumentarían un 21,6 %, hasta 607.000 t. Esas existencias equivaldrían al 20 % del consumo de un año (frente al 15,9 % al cierre de 2024/25), ligeramente por encima de la media de las cuatro campañas previas (19,2 %), lo que describe un mercado mundial más holgado que hace un año, aunque sin alejarse de forma significativa de su media reciente. Más que el volumen agregado, lo relevante de la campaña ha sido el cambio en el reparto de la oferta exportable. Mientras la producción de la UE retrocedía, Túnez alcanzó 470.000 t (+38,2 %), la cifra más alta de la serie del USDA, y elevó sus exportaciones previstas a 400.000 t (+37,5 %). Marruecos también recuperó producción (160.000 t, +77,8 %). En sentido contrario, Turquía redujo su cosecha casi a la mitad (210.000 t, −48,8 %) y sus exportaciones a 60.000 t, lo que reforzó la posición de Túnez como principal origen competidor de la UE en los mercados de terceros países (los de fuera de la UE) y como primer proveedor de aceite de la propia Unión. Por el lado de la demanda, las cifras del USDA apuntan a una campaña de cierta contención en Estados Unidos, primer importador mundial, cuyas importaciones se estiman en 425.000 t en 2025/26 (−4,7 %), frente a avances en mercados de menor tamaño como China o Japón (45.000 t importadas en cada caso, un 12,5 % más que en 2024/25). Para 2026/27, las previsiones del USDA dibujan una rotación de la oferta extracomunitaria. Túnez reduciría su cosecha a 250.000 t (−46,8 %) y sus exportaciones a 240.000 t, mientras que Turquía volvería a 400.000 t y a unas exportaciones de 150.000 t, dos veces y media las de 2025/26. En el caso turco, la primera estimación oficial del instituto estadístico del país, publicada en mayo, respalda esa recuperación, ya que prevé una cosecha de aceituna un 55,7 % mayor que la de 2025, mientras que para Túnez no hay aún una estimación oficial. Por tanto, la competencia de los orígenes extracomunitarios no desaparecería, pero cambiaría de procedencia. Estados Unidos, por su parte, elevaría sus importaciones a 450.000 t (+5,9 %), lo que supondría un máximo de la serie del USDA. La previsión del USDA para la producción de la UE en 2026/27, prácticamente sin cambios respecto a su estimación para 2025/26, resulta, en cambio, difícil de conciliar con el aforo español de comienzos de octubre, que por sí solo supone unas 300.000 t más que la producción española de 2025/26 (las estimaciones oficiales de los demás grandes productores comunitarios no están disponibles aún), por lo que cabe pensar que la previsión no recoge todavía ese dato y que la oferta mundial de la próxima campaña podría ser mayor de lo que reflejan estas cifras. Un elemento adicional en la competencia entre orígenes es la política arancelaria de Estados Unidos, que ha cambiado varias veces en el transcurso de la campaña. Hasta la sentencia del Tribunal Supremo estadounidense de 20 de febrero de 2026, que concluyó que la ley de poderes económicos de emergencia no permite imponer aranceles, el aceite comunitario pagó un arancel total del 15 %, formado por el arancel ordinario más un recargo que ahora se está devolviendo a los importadores. Entre el 24 de febrero y el 23 de julio rigió un recargo temporal del 10 %, aplicable a casi todos los orígenes. Desde el 24 de julio, los productos de la UE pagan con carácter general un arancel total del 10 % y los de Turquía y Marruecos, un recargo adicional del 12,5 %, mientras que Túnez no figura entre las 60 economías afectadas, por lo que su aceite paga únicamente el arancel ordinario, es decir, el que Estados Unidos aplica con carácter general a este producto, de entre 3,4 y 5 céntimos de dólar por kg según el tipo de envase. En consecuencia, de mantenerse este régimen, en el arranque de 2026/27 la menor oferta tunecina coincidirá con una ventaja arancelaria de ese origen en el primer mercado importador, mientras que el aceite turco, con más disponibilidades, afrontará una carga arancelaria algo superior a la del comunitario. A ello se suma un factor de incertidumbre específico para el aceite español. El 15 de octubre, la Comisión Marítima Federal de Estados Unidos (FMC) publicó en el Federal Register una propuesta de medidas por la denegación de escala en puertos españoles a buques de bandera estadounidense, que incluye una tasa de 200.000 dólares por cada escala de un buque español y la posible restricción de las importaciones procedentes de España de varios capítulos arancelarios, entre ellos el de aceites y grasas. Se trata de una propuesta sometida a comentarios públicos hasta el 14 de diciembre, no de una medida en vigor. ## **Unión Europea: menos cosecha, más importaciones y un enlace más holgado** Según el balance de la Comisión Europea, la producción comunitaria de 2025/26 se situó en 2.045.100 t, un 4,9 % menos que en 2024/25 y un 11,1 % por encima de la media de las cuatro campañas anteriores. El descenso se debe a España (1.302.000 t, −8,4 %) y Grecia (231.000 t, −19,8 %), mientras que Italia aumentó su producción un 31 %, hasta 324.900 t, y Portugal se mantuvo en niveles similares a los del año anterior (174.600 t, −1,4 %). El consumo interno de la UE se estima en 1.449.100 t, un 3,9 % menos que en 2024/25 pero todavía un 4,6 % por encima de la media de las cuatro campañas previas. El rasgo más característico de la campaña en el ámbito comunitario es el aumento de las importaciones procedentes de terceros países. Entre octubre y julio, la UE importó 232.800 t de aceite de oliva, un 48,8 % más que un año antes y un 54,4 % por encima de la media de las cuatro campañas anteriores, con un valor unitario medio de 3,61 €/kg (−16,6 %). Túnez aportó 182.400 t (+45,2 %), Marruecos 29.400 t (frente a 1.900 t un año antes) y Egipto 9.200 t, mientras que Turquía, con una cosecha corta, apenas tuvo presencia como proveedor (900 t, frente a 11.600 t en 2024/25). España recuperó el primer puesto como importador comunitario de aceite extracomunitario, con 128.300 t (+96,4 %), por delante de Italia (81.700 t, +12,6 %), que lo había ocupado en 2024/25. La magnitud de estos flujos supera ampliamente el contingente de 56.700 t anuales que Túnez puede vender a la UE sin pagar aranceles, que, como en años anteriores, quedó adjudicado en su totalidad en enero de 2026. Dado que el contingente se aplica por año natural, la referencia comparable son las importaciones de 2026, y solo entre enero y julio la UE compró a Túnez 144.200 t, unas dos veces y media su volumen. La mayor parte de ese aceite entra, por tanto, fuera del contingente, previsiblemente a través del régimen de perfeccionamiento activo. Se trata de un régimen aduanero de la UE que permite importar sin pagar aranceles mercancías que van a transformarse o elaborarse en la Unión (en el caso del aceite, por ejemplo, mezclándolo con otros aceites o envasándolo) para venderlas después fuera de ella; si finalmente se destinan al mercado comunitario, deben pagar los aranceles correspondientes. En principio, por tanto, este aceite se destina sobre todo a la reexportación y compite con el de origen europeo principalmente en terceros mercados, donde una parte de las exportaciones españolas puede corresponder, de hecho, a aceite tunecino reexportado tras su envasado o mezcla. La recuperación de la cosecha italiana redujo, por su parte, las necesidades de aprovisionamiento de ese país. Sus compras intracomunitarias cayeron un 16,2 % entre octubre y julio (367.000 t), con un retroceso especialmente acusado de las de aceite griego (72.900 t, −27,4 %), mientras que las procedentes de fuera de la UE aumentaron un 12,6 % (81.700 t), en su mayor parte de aceite tunecino (74.900 t, +12 %). En conjunto, las importaciones italianas de aceite de oliva se redujeron un 12,1 %, hasta 448.700 t (cálculo propio). Este reajuste, unido a una menor actividad exportadora (las ventas italianas a terceros países bajaron un 10,2 % y las dirigidas a Estados Unidos un 20,7 %), ayuda a entender la corrección de los precios italianos que se analiza más adelante. Las existencias italianas reflejan ese cambio de posición. Según el registro oficial del ICQRF (el organismo de control de la calidad agroalimentaria del Ministerio de Agricultura italiano), a 30 de septiembre de 2026 había en Italia 195.000 t de aceite, un 46,7 % más que un año antes, de las que 82.200 t correspondían a virgen extra de origen italiano, 2,7 veces el volumen de la misma fecha de 2025 (+170,5 %). A falta de conocer su nueva cosecha, este volumen sugiere que Italia afronta el inicio de 2026/27 con unas necesidades de aprovisionamiento exterior más moderadas que hace un año. Con todo ello, el balance de la Comisión sitúa las existencias del conjunto de la UE a 30 de septiembre en 476.200 t (una cifra muy próxima, pero que no debe confundirse con las 476.100 t que había en España a 31 de agosto), un 28,4 % más que un año antes y un 9,3 % por encima de la media de las cuatro campañas anteriores. Esa estimación atribuye a España unas existencias finales de 305.100 t, unas 52.000 t menos que las 356.900 t del avance provisional del MAPA (véase el apartado siguiente), por lo que el enlace comunitario podría ser algo mayor. ## **España: una campaña tardía que se cierra con más existencias que hace un año** ### **Una cosecha más corta y más dilatada en el tiempo** La producción española de 2025/26 cerró en 1.302.000 t, de las que Andalucía aportó 975.500 t (el 75 %). Se molturaron 7.001.700 t de aceituna, con lo que el rendimiento graso medio (calculado como el cociente entre el aceite obtenido y la aceituna molturada) fue del 18,6 %. Lo más singular de la campaña fue, sin embargo, su calendario. La recolección del olivar de almazara suele concentrarse entre diciembre y enero y es ya residual en marzo, pero en 2025/26 diciembre aportó un 28,6 % menos de aceite que un año antes y entre marzo y mayo todavía se obtuvieron 98.600 t, el 7,6 % del total, frente a una proporción de entre el 1,1 % y el 2,1 % en las cuatro campañas anteriores. Este retraso coincide con unos meses de enero y febrero muy lluviosos en las ocho principales provincias olivareras (Jaén, Córdoba, Granada, Sevilla, Málaga, Badajoz, Ciudad Real y Toledo), con 227 mm de media frente a 66 mm en el mismo periodo de los cuatro años anteriores y 321 mm en Jaén, lo que probablemente dificultó la entrada en las fincas y alargó la molturación. ### **Salidas firmes en otoño y debilidad en primavera y verano** La oferta disponible entre octubre y agosto (existencias iniciales, producción e importaciones) sumó 1.826.400 t, un 1,3 % más que en el mismo periodo de 2024/25, porque el mayor volumen de partida (289.700 t, +55 %) y el aumento de las importaciones compensaron la menor cosecha. Frente a esa oferta, las salidas al mercado alcanzaron 1.350.300 t, un 3,3 % menos que un año antes. Las exportaciones (911.300 t) retrocedieron un 3,7 % y las salidas al mercado nacional (mercado interior aparente, 439.000 t) un 2,5 %. No obstante, el perfil temporal de la campaña resulta más revelador que el acumulado. Entre octubre y diciembre, con precios relativamente firmes y frente a un otoño de 2024 condicionado por unas existencias reducidas, las exportaciones crecieron un 17,7 %. A partir de enero el ritmo se moderó y entre abril y junio tanto la exportación como el mercado interior cayeron alrededor de un 12 % interanual, una debilidad que en el caso de las ventas exteriores se prolongó en julio y agosto (−12,5 %). Frente a la media de las cuatro campañas anteriores, sin embargo, la exportación se mantuvo en niveles similares entre abril y junio (+1 %) y superiores en julio y agosto (+12,5 %), por lo que su retroceso interanual refleja en buena medida la elevada base de 2025, mientras que el mercado interior sí quedó por debajo de esa media entre abril y junio (−9,2 %). Al mismo tiempo, las importaciones aumentaron un 55 % entre abril y junio, coincidiendo con el periodo de mayor llegada de aceite tunecino a la UE, y un 60,8 % en julio y agosto, en este caso sobre una base reducida. El resultado es que las existencias a 31 de agosto ascendían a 476.100 t, un 17,3 % más que un año antes y un 20,6 % por encima de la media de las cuatro campañas anteriores. El aumento es especialmente acusado en envasadoras y operadores (208.000 t, +25,2 %), mientras que en el conjunto de almazaras y Patrimonio Comunal Olivarero el volumen se sitúa en 268.100 t (+11,8 %). Expresadas en meses de salidas (cociente entre las existencias y la media mensual de salidas de octubre a agosto), esas existencias equivalen a 3,9 meses, frente a 3,2 un año antes y 3,4 de media en las cuatro campañas previas. Además, unas existencias en manos de la industria envasadora claramente superiores a las de hace un año tienden a reducir su urgencia compradora en el arranque de la nueva campaña. Según el avance provisional del MAPA publicado el 14 de octubre, la campaña se cerró con unas existencias de 356.900 t a 30 de septiembre (175.700 t en almazaras, 178.300 t en envasadoras, refinerías y operadores y 2.900 t en el Patrimonio Comunal Olivarero), un 23,2 % más que las 289.700 t con las que arrancó 2025/26. Esa cifra implica unas salidas netas en septiembre de alrededor de 122.600 t (cálculo propio a partir de la variación de las existencias y de la producción del mes), lo que está en la parte alta del rango registrado en ese mismo mes en las cuatro campañas anteriores (entre 73.000 y 126.400 t), lo que apunta a un cierre de campaña con un ritmo de salidas relativamente sostenido. ## **Comercio exterior y consumo: exportación sostenida en volumen pero no en valor, y menores compras de los hogares** ### **Exportaciones** Según el MAPA, entre octubre y julio (último mes con detalle por destino) España exportó 841.300 t de aceite de oliva, un 3,3 % menos que un año antes. De acuerdo con el detalle por destino de la Comisión Europea, que coincide con ese total, los envíos a terceros países se mantuvieron estables (349.600 t, +0,1 %) y un 8,5 % por encima de la media de las cuatro campañas anteriores, mientras que los destinados a la UE retrocedieron un 5,2 %, arrastrados por Italia (261.700 t, −7,3 %) y Portugal (76.500 t, −12,2 %). En el caso italiano, no obstante, el volumen sigue un 18,8 % por encima de su media de las cuatro campañas previas, y el retroceso parece responder sobre todo a las menores necesidades de importación de Italia, cuyas compras totales de aceite de oliva cayeron un 12,1 % tras su recuperación productiva. Según las declaraciones de importación italianas, el aceite español mantuvo prácticamente su cuota en esas compras (57,2 %, frente al 58,2 % un año antes), mientras que el tunecino ganó peso (del 13,1 % al 16,7 %), sobre todo a costa del griego (del 19,7 % al 16,3 %). Entre los terceros países, Estados Unidos se mantuvo como primer destino con 113.600 t, un 6 % menos que un año antes, aunque cabe recordar que en la primera mitad de 2025 los envíos comunitarios a ese mercado habían sido elevados. El descenso fue mucho mayor en el caso de Italia (−20,7 %), con lo que España elevó su peso en las exportaciones de la UE a Estados Unidos del 52,9 % al 56,5 %. Estos flujos se produjeron bajo el régimen arancelario descrito en el apartado internacional (un 15 % hasta febrero y un recargo del 10 % desde finales de ese mes), que afectó por igual a todos los orígenes comunitarios y que, por tanto, no explica las diferencias entre ellos. El resto del mapa muestra un comportamiento desigual, con avances en México (+45,6 %), Colombia (+43,7 %), China (+14,6 %) y Corea del Sur (+9,3 %), y retrocesos en Australia (−20,8 %) y Canadá (−20,5 %). El sostenimiento de los volúmenes ha tenido como contrapartida un ajuste apreciable del valor. Según DataComex, la exportación española de aceite de oliva a todos los destinos (UE y fuera de la UE) sumó entre octubre y julio 3.807 millones de euros, un 13,8 % menos que un año antes. Esta caída responde a un volumen algo menor (841.700 t según esta fuente, un 3,6 % menos) y, sobre todo, a un valor unitario más bajo, 4,52 €/kg, un 10,6 % menos que en 2024/25. En los envíos fuera de la UE, según los datos de la Comisión Europea, el valor unitario fue más alto que esa media, 4,99 €/kg, pero retrocedió algo más (−13,9 %). Los datos de DataComex muestran también un cambio en la composición, ya que el volumen de virgen extra bajó un 6,3 % (569.700 t, a 4,84 €/kg), mientras que el de la partida 1509 90 (que agrupa básicamente el aceite refinado y sus mezclas con virgen) aumentó un 4,3 % (230.000 t, a 3,85 €/kg). ### **Importaciones** Entre octubre y julio, España importó 219.700 t de aceite de oliva, un 16,8 % más que un año antes y un 15,3 % por encima de la media de las cuatro campañas anteriores, aunque el cambio más relevante está en su procedencia. Las compras a países de fuera de la UE casi se duplicaron (128.300 t, +96,4 %), con Túnez (90.300 t, +93,7 %) y Marruecos (24.100 t, frente a 1.300 t) como orígenes principales, mientras que las procedentes de otros países de la UE cayeron un 25,4 % (91.400 t), sobre todo por el menor volumen llegado de Portugal (72.900 t, −32,7 %). Las estadísticas tunecinas de exportación confirman el peso del mercado español. Entre enero y agosto de 2026, Túnez exportó 301.400 t de aceite de oliva, el 80,6 % virgen extra, de las que el 31,9 % se dirigió a España, el 20,8 % a Estados Unidos y el 20,1 % a Italia. No obstante, su ritmo mensual se ha ido reduciendo desde las 60.500 t de marzo hasta las 13.200 t de agosto, a medida que se agotaba la cosecha, lo que apunta a una presión decreciente de este origen en el tramo final de la campaña, en línea con la menor producción prevista para 2026/27. En términos de precio, el valor unitario del virgen extra tunecino importado por la UE entre octubre y julio (3,82 €/kg) se situó en torno a un 21 % por debajo del de las exportaciones españolas de virgen extra en ese mismo periodo (4,84 €/kg, a todos los destinos), una comparación relativamente homogénea al tratarse en ambos casos de valores declarados en aduana, aunque debe tomarse como indicativa porque las condiciones de entrega y los productos no son exactamente los mismos. ### **Consumo en los hogares** Según el Panel de Consumo Alimentario en Hogares del MAPA, las compras de aceites de oliva de los hogares españoles sumaron entre octubre y julio 253,7 millones de litros, un 5,7 % menos que un año antes y prácticamente en línea con la media de las cuatro campañas anteriores (+0,8 %). El retroceso afecta por igual a los aceites vírgenes (139 millones de litros, −5,5 %) y a la categoría «aceite de oliva», que mezcla aceite refinado y virgen (114,7 millones de litros, −6 %), si bien los primeros se mantienen un 9,2 % por encima de su media de las cuatro campañas previas y los segundos un 7,7 % por debajo, y el peso de los vírgenes en el total (54,8 %) es el más alto desde 2017/18. Con un precio medio de compra de 4,62 €/l (−18,5 % interanual y −16,9 % frente a la media de las cuatro campañas previas), el gasto se redujo un 23,2 %, hasta 1.171 millones de euros, un 16,2 % por debajo de esa media. Lo significativo es el cambio de comportamiento a lo largo de la campaña. Entre octubre y marzo, con un precio medio de compra de 4,53 €/l (un 28 % inferior al de un año antes), las compras se mantuvieron cerca de las de 2024/25 (−2,4 %). Entre abril y julio, en cambio, cayeron un 11,2 % interanual, al tiempo que el precio medio de compra subía hasta 4,76 €/l, un 3,3 % más que en el mismo periodo de 2025. Ese retroceso se mide, no obstante, frente a una primavera y un verano de 2025 con compras elevadas, y respecto a la media de las cuatro campañas anteriores la caída se limita al 3 %. La subida del precio en el lineal puede haber contribuido a esa debilidad, aunque la relación entre precio y compras no ha sido inmediata en esta campaña, como sugiere que la bajada de precio de octubre a marzo no se tradujera en un aumento del volumen. Ese repunte del precio de compra se produjo en abril, con el precio en origen todavía estable, y en los meses siguientes no se corrigió al mismo ritmo que el de origen. El diferencial entre el precio del virgen extra pagado por los hogares y su precio en origen, pasó de 1,18 €/l de media entre octubre y marzo a 1,74 €/l entre abril y julio. Aunque el precio de compra incluye impuestos, envasado y distribución, cuyos costes también pueden haber variado, y es habitual que los cambios en origen lleguen al lineal con cierto desfase, los datos apuntan a que la bajada iniciada en mayo podría haberse trasladado solo de forma parcial al consumidor al cierre del periodo analizado (el precio de compra del virgen extra bajó de 5,65 €/l en abril a 5,32 €/l en julio, un recorte menor que el registrado en origen). ## **Precios en origen: firmeza invernal y ajuste anticipado a la nueva cosecha** Según el Observatorio de Precios y Mercados de la Junta de Andalucía, el virgen extra cerró 2025/26 con un precio medio de 4,18 €/kg, un 6,7 % inferior al de 2024/25 y un 24,8 % por debajo de la media de las cuatro campañas anteriores. El virgen se situó en 3,54 €/kg (−8,8 %) y el lampante en 3,29 €/kg (−5,6 %). Estas medias, sin embargo, esconden dos etapas bien diferenciadas. Entre octubre y abril, el virgen extra osciló entre 4,17 y 4,94 €/kg, con una media de 4,41 €/kg y el máximo de la campaña a finales de noviembre, sostenido por una cosecha más corta que la anterior y, en los primeros meses, por el buen ritmo de la exportación. A partir de mayo, con unas salidas más débiles, una mayor llegada de aceite importado y, probablemente, unas expectativas de cosecha favorables tras un invierno muy lluvioso, comenzó un descenso que llevó su cotización a un mínimo de 3,42 €/kg en agosto y a 3,44 €/kg en la última semana de septiembre, un 20,2 % menos que un año antes y un 30,4 % por debajo del máximo de la campaña, niveles que no se registraban desde el verano de 2022. El ajuste ha sido más intenso en las categorías de mayor calidad. En esa última semana de septiembre, el virgen cotizaba a 3,30 €/kg (−10,8 %) y el lampante a 3,17 €/kg (−9,4 %), de modo que el diferencial entre el virgen extra y el lampante, que llegó a superar 1,50 €/kg a finales de noviembre, se redujo a 0,27 €/kg, su nivel más bajo desde octubre de 2022. Este estrechamiento es coherente con un mercado que anticipa la llegada de un volumen elevado de aceites de calidad con la nueva cosecha y en el que unas envasadoras con existencias holgadas tienen menos necesidad de pagar primas por el virgen extra. El aceite de oliva refinado, por su parte, promedió en la campaña 3,38 €/kg (−11,1 %), según las cotizaciones nacionales que recoge la Comisión Europea, y cerró septiembre en 3,22 €/kg (−7,2 % interanual). En el tramo final de la campaña resistió, por tanto, mejor que el virgen extra, lo que sugiere una demanda relativamente sostenida de aceites para refinar, en línea con el aumento de la exportación de refinado y mezclas. La corrección se ha extendido a los principales países productores, aunque con intensidades muy distintas, de acuerdo con las cotizaciones nacionales que recoge la Comisión Europea. El caso más destacado es el de Italia, cuyo virgen extra pasó de 9,26 €/kg a comienzos de octubre de 2025 a 4,75 €/kg en la última semana de septiembre (−49,6 % interanual), su nivel más bajo desde agosto de 2022, en un contexto de cosecha propia un 31 % mayor, de unas existencias de virgen extra italiano que a finales de septiembre casi triplicaban las de un año antes y de menor actividad exportadora. Con ello, el virgen extra italiano, que en 2024/25 cotizó de media a algo más del doble que el andaluz, lo superaba en torno a un 38 % al cierre de 2025/26, una comparación que debe tomarse como indicativa al proceder ambos precios de fuentes distintas. Grecia (3,71 €/kg, −15,4 %) y Portugal (3,46 €/kg, −19,5 %), que ya hace un año cotizaban en niveles próximos a los españoles, cerraron septiembre en valores similares, de modo que, con la corrección italiana, el mercado comunitario del virgen extra se muestra más homogéneo en precios que hace un año. Los primeros datos de la campaña 2026/27 apuntan, por ahora, a la continuidad del ajuste. Tras un ligero repunte en la primera semana de octubre (3,54 €/kg, según el dato revisado de la Junta), el virgen extra bajó a 3,25 €/kg en la semana del 5 al 11 de octubre, un 23,7 % menos que en la misma semana del año anterior y un 45 % por debajo de la media de las cuatro campañas previas (2022/23-2025/26), su nivel más bajo desde febrero de 2022. El virgen cotizaba a 3,04 €/kg (−16,4 %) y el lampante a 3,00 €/kg (−14 %), de modo que el diferencial entre el virgen extra y el lampante se estrechó todavía más, hasta 0,25 €/kg. Con un volumen de operaciones todavía reducido (unas 830 t en la semana, según la Junta), estas cotizaciones deben tomarse con cautela, aunque son coherentes con una presión a la baja ligada a la llegada de la nueva cosecha. ## **Campaña 2026/27: una cosecha al alza que pondrá a prueba la capacidad de absorción del mercado** ### **Un incremento del aforo concentrado en Jaén y Córdoba** El aforo del MAPA estima la producción española de 2026/27 en 1.602.600 t, un 23,1 % más que en 2025/26 y un 51 % por encima de la media de las cuatro campañas anteriores (2022/23-2025/26), una referencia que conviene leer con cautela por el peso en ella de las dos cosechas de la sequía. Andalucía aportaría 1.261.200 t (+29,3 %), el 78,7 % del total. El reparto del aumento es, no obstante, muy desigual. Jaén (575.000 t, +47,8 %) y Córdoba (339.700 t, +37,6 %) explican el 92,7 % del incremento nacional y Jaén, por sí sola, el 61,8 %. Les siguen, a distancia, Badajoz (+32,4 %), Sevilla (+12,5 %), Ciudad Real (+10 %) y Toledo (+9,9 %), mientras que Granada y Málaga repetirían prácticamente su producción y Cataluña (−22,3 %), Aragón (−27 %) y la Región de Murcia (−27,7 %) la reducirían. El aforo de la Junta de Andalucía estima 6.849.200 t de aceituna, un 29,8 % más que la molturada en 2025/26, y un rendimiento graso implícito del 18,4 % (cociente entre el aceite y la aceituna aforados), muy similar al 18,5 % obtenido en Andalucía en la campaña anterior, por lo que el aforo no anticipa cambios relevantes en el contenido graso del fruto. Dentro del aforo de aceite, el ecológico andaluz alcanzaría 60.400 t, un 80,5 % más que en 2025/26. ### **Un año hidrológico favorable con un verano adverso** El aumento de la cosecha se apoya en unas condiciones climáticas favorables durante buena parte del ciclo, aunque no se explica solo por ellas. En el año hidrológico 2025/26 (de octubre a septiembre), la precipitación media de las ocho principales provincias olivareras fue de 546 mm, un 32 % superior a la media de los cuatro años previos pero similar a la del año anterior (541 mm), que precedió a una cosecha más corta, lo que apunta a que en el aumento influye también la alternancia productiva propia del olivar. Frente a esa media, los aumentos fueron especialmente intensos en Granada (+73 %) y Jaén (+65 %), y las lluvias se concentraron entre octubre y febrero, de modo que la floración, que suele alcanzar su máxima intensidad en mayo, se produjo probablemente con el suelo bien abastecido, pese a una primavera más seca de lo habitual. El verano, en cambio, ha sido adverso. Según AEMET, el de 2026 (de junio a agosto) ha sido el más cálido en la España peninsular desde el inicio de la serie en 1961, y el calor se prolongó en septiembre, cuando las principales provincias olivareras registraron una temperatura media 3,3 °C superior a la de los cuatro años anteriores y una precipitación prácticamente nula (3 mm de media, frente a 20 mm), en plena fase de crecimiento del fruto y acumulación de aceite. Su efecto final dependerá en buena medida de las lluvias del otoño, pero introduce incertidumbre sobre el tamaño del fruto y el ritmo de maduración, especialmente en el olivar de secano. Esas lluvias han comenzado con episodios tormentosos en la primera semana de octubre, pero su carácter localizado impide por ahora extraer conclusiones, y la predicción estacional de AEMET para octubre-diciembre, que asigna una probabilidad muy alta a un trimestre más cálido de lo normal, no ofrece para Andalucía una señal definida en cuanto a la precipitación. ### **Señales de cautela sobre el aforo** La encuesta de rendimientos del MAPA (ESYRCE) de agosto, elaborada todavía con apenas una cuarta parte de las mediciones de campo realizadas en la campaña anterior, estimaba para la aceituna de almazara un aumento del rendimiento del 13 % en secano (2.432 kg/ha) y del 23 % en regadío (4.808 kg/ha) respecto a 2025, y del 40 % y el 32 %, respectivamente, sobre la media de los cuatro años anteriores. Ponderados por la superficie de secano y regadío de cada ámbito, esos rendimientos apuntan a un aumento de la producción de aceituna del 17,6 % en el conjunto de España, del 21,7 % en Andalucía, del 31,5 % en Jaén y del 20,2 % en Córdoba. Son incrementos sustanciales, pero más moderados que los que recogen los aforos para la aceituna en Andalucía (+29,8 %), Jaén (+48,9 %) y Córdoba (+38,1 %). La diferencia puede deberse en parte al carácter preliminar de la encuesta y a que los aforos se elaboraron más tarde, con más información de campo, pero, sumada al calor y la sequía de septiembre, aconseja no descartar que la cosecha final quede por debajo del aforo. Dado que la recolección suele comenzar de forma puntual en octubre, ganar intensidad en noviembre y alcanzar su máximo entre diciembre y enero, los datos de producción de esos meses serán determinantes para confirmar o corregir la estimación. Otros dos elementos refuerzan esa prudencia. Por un lado, la propia Junta de Andalucía, al presentar su aforo, señaló que las temperaturas, muy por encima de las medias habituales, «han limitado el potencial productivo» del olivar. Por otro, la experiencia de la campaña pasada muestra que los primeros aforos pueden desviarse de forma apreciable de la producción final. En 2025/26, el aforo nacional del MAPA anticipaba 1.371.900 t y la producción final fue de 1.302.000 t, un 5,1 % menos, mientras que en Andalucía la diferencia fue mayor (1.080.900 t aforadas frente a 975.500 t obtenidas, un 9,8 % menos) y en Jaén llegó al 18,1 % (475.000 t frente a 389.200 t). También entonces la Junta atribuyó a las altas temperaturas del verano dificultades en el desarrollo del fruto. ### **Disponibilidades y capacidad de absorción del mercado** Aun con esas cautelas, la oferta interior con la que arranca la campaña se perfila como la más amplia de los últimos años. Con el enlace del avance del MAPA (356.900 t) y si se confirma el aforo, los recursos de partida (existencias iniciales más producción) se situarían en 1.959.500 t, un 23,1 % más que los de 2025/26 (1.591.700 t) y la cifra más alta desde 2018/19. La magnitud de ese volumen se aprecia mejor en relación con la capacidad de absorción mostrada por el mercado. Para que las existencias al final de 2026/27 no superen a las de partida, las salidas netas (salidas al mercado interior y exterior menos importaciones) tendrían que igualar la producción, porque el aceite importado también se suma a la oferta y solo lo que se vende por encima de lo importado da salida a la cosecha propia. Eso supone unas 133.500 t mensuales (aforo dividido entre doce meses). En el conjunto de 2025/26, las salidas netas fueron de unas 103.200 t al mes (cálculo propio a partir de las existencias iniciales y finales y de la producción del avance de septiembre), por lo que, para mantener las existencias en el nivel de partida, deberían aumentar en torno a un 29 %. Ni siquiera en 2021/22, la campaña con mayores salidas del periodo reciente (1.674.800 t), se alcanzó ese nivel (121.700 t mensuales de salidas netas), de forma que, incluso repitiendo aquel ritmo, las existencias aumentarían en unas 142.000 t a lo largo de la campaña. ### **La norma de comercialización, ante su posible primera activación** El volumen de oferta previsto sitúa en primer plano la norma de comercialización del aceite de oliva, un mecanismo de regulación de la oferta que la normativa europea permite aplicar a los Estados miembros productores y que España reguló en 2021 para poder ordenar la oferta en determinadas campañas. Su razón de ser es la vecería del olivar, que alterna cosechas altas y bajas frente a una demanda mundial relativamente estable y genera una volatilidad de precios que perjudica al consumidor en los años de escasez y al productor en los de abundancia. El instrumento permite retirar temporalmente del mercado una parte de la producción en las campañas de sobreoferta para darle salida en las siguientes, de modo que el aceite no desaparece, sino que se aplaza su venta. Su aplicación exige una orden ministerial específica para cada campaña y está sujeta a los límites de la normativa europea, que impide que afecte a transacciones posteriores a la primera comercialización o que fije precios, ni siquiera con carácter indicativo. La campaña 2025/26 sirvió como primer ensayo de su tramitación completa, pero, con un primer aforo nacional de 1.371.900 t, los recursos quedaron por debajo del umbral y la Dirección General de Producciones y Mercados Agrarios resolvió el 11 de noviembre que no procedía fijar ningún porcentaje de retirada. La orden de aquella campaña fue, además, recurrida ante la Audiencia Nacional por las asociaciones de la industria envasadora y exportadora (ANIERAC y ASOLIVA) y de las almazaras no cooperativas (Infaoliva y Almazaras Federadas de España). Para 2026/27, el MAPA sometió a audiencia pública en julio un proyecto de orden con el mismo esquema, que prevé aprobar a más tardar el 31 de octubre y que, a mediados de octubre, todavía no se había publicado en el BOE. La retirada se activaría si las existencias iniciales más la producción estimada alcanzan el 120 % de la media de esa misma suma en las seis campañas anteriores. En tal caso, una resolución de la Dirección General publicada antes del 15 de noviembre fijaría el porcentaje de su producción que las almazaras deberían mantener almacenado hasta la campaña siguiente, de la categoría que elija cada operador. Ese porcentaje dependería de la diferencia entre los recursos estimados, que en este cálculo suman a las existencias iniciales y la producción las importaciones medias de las seis últimas campañas, y una referencia de ventas fijada en el 120 % de la media de las dos campañas con mayor comercialización de las seis últimas. En cualquier caso, no podría superar el 20 % de la producción estimada (unas 320.500 t sobre el aforo actual). A partir del 31 de diciembre, el MAPA revisará las estimaciones de cosecha y podrá reducir la cantidad que se debe retirar. Con los datos del MAPA de las campañas 2020/21 a 2025/26, el umbral de activación se situaría en 1.843.900 t (cálculo propio, como el 120 % de la media de la suma de las existencias iniciales y la producción de esas seis campañas), un nivel que solo superaron los recursos de 2020/21 y 2021/22. Con el aforo y el enlace del avance del MAPA, los recursos de partida de 2026/27 (1.959.500 t) lo superarían en un 6,3 %, lo que hace probable, aunque no seguro, que el mecanismo se active por primera vez, a expensas de la aprobación definitiva de la orden y de la resolución de la Dirección General. El instrumento no está exento de debate y divide a la cadena. A comienzos de octubre, las organizaciones agrarias (ASAJA, COAG y UPA) y Cooperativas Agro-alimentarias de España reclamaron por carta al MAPA su activación inmediata, mientras que la industria envasadora y los exportadores (ANIERAC y ASOLIVA) la consideran desproporcionada y se apoyan en el informe de la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC). La CNMC advierte de que la retirada puede tener «efectos muy negativos» sobre la competencia y los consumidores y recomienda reforzar su justificación con datos de demanda y de flujos comerciales, precisar la metodología de cálculo del porcentaje de retirada y establecer un seguimiento que permita ajustarla o revocarla si cambian las condiciones del mercado. Señala, además, que el cálculo del umbral no incorpora mecanismos que atenúen el peso de las campañas con producciones excepcionalmente altas o bajas. Este último aspecto no es menor en la coyuntura actual, ya que, si la referencia excluyera las dos campañas de la sequía (2022/23 y 2023/24), el 120 % de la media de las cuatro restantes se situaría en unas 2.098.500 t, por encima de los recursos previstos para 2026/27. Desde el punto de vista coyuntural, una eventual activación reduciría el volumen que el mercado tendría que absorber en 2026/27 y, con ello, el aumento de las salidas estimado en el apartado anterior, lo que podría moderar la presión sobre los precios en origen. No eliminaría, sin embargo, el excedente, sino que trasladaría una parte a 2027/28, cuya repercusión dependerá del tamaño de la cosecha de esa campaña. ## **Perspectivas a corto plazo** El mercado afronta el inicio de 2026/27 con una combinación de factores que, en conjunto, apuntan a la continuidad de la **presión sobre los precios en origen** durante los primeros meses de la campaña, cuando la recolección y la molturación alcanzan su máxima intensidad y la oferta disponible es mayor. Un **enlace más holgado** que el del año anterior, unas **envasadoras bien abastecidas** y un **aforo un 23 % superior** a la producción de 2025/26 configuran un escenario en el que la oferta interior puede superar con margen la capacidad de absorción mostrada en las últimas campañas. No obstante, buena parte de ese escenario parece estar incorporándose ya a las cotizaciones. El virgen extra se mueve en niveles que no se observaban desde 2022 y un 23,7 % por debajo de los de hace un año, lo que podría limitar el recorrido de nuevos descensos de la magnitud acumulada desde mayo, aunque no lo elimina, como muestra la caída de algo más del 8 % registrada en la segunda semana de octubre. Hay, además, varios factores que podrían moderar ese ajuste. El primero es la propia cosecha. Si los **rendimientos** se acercan más a los que apuntaba la encuesta de agosto que a los del aforo, si el calor y la sequía de septiembre pasan factura al tamaño del fruto o si se repite una desviación a la baja como la de la campaña pasada, la producción final podría ser apreciablemente menor que 1.602.600 t. El segundo es la **norma de comercialización**. Si llega a activarse, la retirada temporal de una parte de la cosecha reduciría la oferta disponible durante la campaña, aunque su alcance dependerá del porcentaje que se fije antes del 15 de noviembre y de las revisiones posteriores de las estimaciones de producción. El tercero es la **demanda exterior**. Con precios más competitivos, la exportación a terceros países, que ha mantenido sus volúmenes a costa de menores valores unitarios, podría ganar dinamismo, apoyada en un menor peso de **Túnez** como competidor (su producción caería un 46,8 % según el USDA) y en una demanda estadounidense que el USDA prevé al alza. En sentido contrario, limitan ese potencial la recuperación de **Turquía**, cuyas exportaciones podrían multiplicarse por dos y media, y una **Italia** que inicia la campaña con existencias holgadas y menores necesidades de importación. A ello se suman un régimen arancelario **estadounidense** que desde julio grava el aceite comunitario con un 10 % y deja al tunecino sujeto solo al arancel ordinario, y la incertidumbre que añade la propuesta de la FMC. El cuarto factor es el **consumo interior**. La relación entre precio y compras de los hogares no ha sido inmediata en esta campaña, y en los últimos meses el precio en el lineal parece haber acompañado solo de forma parcial al de origen mientras las compras retrocedían. Si la reducción de los precios en origen se traslada al consumidor en los próximos meses, el mercado interior podría recuperar parte del volumen perdido en primavera y verano y contribuir a absorber la mayor oferta. A corto plazo, los indicadores que conviene seguir con más atención son la aprobación de la orden y la resolución sobre la activación de la norma de comercialización (prevista antes del 15 de noviembre), el ritmo de molturación y los rendimientos grasos de noviembre y diciembre (que permitirán contrastar el aforo), las lluvias del otoño en las provincias de Jaén y Córdoba, el comportamiento de la exportación en el primer trimestre de la campaña (especialmente hacia Italia y Estados Unidos), así como los posibles cambios en el régimen arancelario estadounidense y la tramitación de la propuesta de la FMC, la evolución de las cosechas de Túnez y Turquía y la transmisión de los precios en origen al lineal. Otras ediciones de este informe 1. [Jun 2026 - Balance del mercado del aceite de oliva en 2025/26](https://www.plataformatierra.es/mercados/balance-mercado-aceite-oliva-2025-26) 2. [Feb 2026 - Aceite de oliva 2025/26: reajuste productivo](https://www.plataformatierra.es/mercados/aceite-de-oliva-2025-26-reajuste-productivo) 3. [Oct 2025 - Aceite de oliva: balance de la campaña 2024/25 y perspectivas para 2025/26](https://www.plataformatierra.es/mercados/aceite-oliva-balance-campana-2024-25-perspectivas-2025-26) 4. [May 2025 - Análisis del mercado del aceite de oliva en 2025: producción, precios, demanda y comercio](https://www.plataformatierra.es/mercados/informe-analisis-mercado-aceite-oliva-2025-produccion-precios-demanda-comercio) 5. [Aug 2024 - Perspectivas 2024/25 de aceite de oliva](https://www.plataformatierra.es/mercados/informe-actualidad-aceite-de-oliva-agosto-2024) 6. [May 2024 - Los mejores aceites de oliva de España](https://www.plataformatierra.es/actualidad/denominaciones-origen-aceite-oliva-espana) 7. [Jul 2023 - El consumo de aceite de oliva se resiente por los precios](https://www.plataformatierra.es/mercados/informe-coyuntura-aceite-oliva-julio-2023) 8. [Nov 2022 - Comercio exterior agroalimentario | Aceites. Agosto 2022](https://www.plataformatierra.es/mercados/informe-comercio-exterior-agroalimentario-aceites-agosto-2022) 9. [Nov 2022 - Comercio exterior agroalimentario | Aceites. Julio 2022](https://www.plataformatierra.es/mercados/informe-comercio-exterior-agroalimentario-aceites-julio-2022) 10. [Aug 2022 - Aceite de oliva Cuatrimestre C2 2022. Incremento de los precios por la mayor demanda de aceites refinados](https://www.plataformatierra.es/mercados/informe-coyuntura-aceite-oliva-cuatrimestre-c2-2022) 11. [Mar 2022 - Aceite de oliva Cuatrimestre C1 2022. Impacto por la caída de la oferta de aceite de girasol por la guerra de Ucrania](https://www.plataformatierra.es/mercados/informe-aceite-oliva-cuatrimetre-c1-2022) 12. [Oct 2021 - MERCADOS | Aceite de oliva. Mejora de la demanda en la campaña 2020/2021](https://www.plataformatierra.es/mercados/aceite-de-oliva-mejora-de-la-demanda-en-la-campana-2020-2021-1) 13. [May 2021 - Balance del aceite de oliva. Perspectivas para 2021](https://www.plataformatierra.es/mercados/balance-aceite-oliva-y-perspectivas-2021) [License![Licencia Creative Commons Atribución 4.0 Internacional. Se permite la reproducción total o parcial del contenido siempre que se cite la fuente original.](https://i.creativecommons.org/l/by/4.0/88x31.png)](https://creativecommons.org/licenses/by/4.0/) Esta obra está bajo una [Licencia Creative Commons Atribución 4.0 Internacional. Se permite la reproducción total o parcial del contenido siempre que se cite la fuente original.](https://creativecommons.org/licenses/by/4.0/) --- Guardar Compartir --- --- Source: https://www.plataformatierra.es/mercados/aceite-oliva-2026-27-arranque-mas-oferta-norma-comercializacion