24 April 2026
39 min
El mercado del vino ante los cambios de consumo, comercio y tendencias de 2026
El sector vitivinícola encara 2026 entre ajustes de consumo, cambios en el comercio internacional y buscando nuevas oportunidades de crecimiento.

Resumen ejecutivo
El comercio mundial del vino cierra 2025 con la peor corrección de los últimos cinco años. Los tres grandes exportadores europeos, Francia, Italia y España, pierden entre un 3,7 % y un 4,4 % de su facturación anual, arrastrados por los nuevos aranceles estadounidenses sobre vinos europeos, en vigor desde abril, por la depreciación del dólar frente al euro y por un consumidor que, tanto dentro como fuera de Europa, ha moderado sus compras.
Francia sigue siendo la primera potencia vinícola mundial por facturación, con 11.180 millones de euros en 2025, aunque sus grandes referencias de alta gama, como el Champagne y los tintos de Burdeos, son las que más se resienten. Italia retrocede algo menos gracias al empuje sostenido del Prosecco en el primer semestre de 2025 a EE.UU. y al Reino Unido en el segundo. España, con 2.885 millones de euros, registra una caída algo más contenida porque buena parte de su negocio se orienta al vino a granel, un segmento que crece apoyado en una mayor demanda de África.
El año se divide además en dos mitades muy distintas. En los primeros seis meses, los importadores estadounidenses adelantaron compras de forma masiva antes de que los aranceles entraran en vigor, lo que hinchó de manera artificial las cifras del primer semestre. En los siguientes seis meses llegó el ajuste, con descensos muy pronunciados en espumoso y vino embotellado tranquilo. Dentro de España, el consumo en los hogares muestra por primera vez en años una notable estabilidad, mientras que el canal de hostelería y restauración registra su primera corrección significativa tras el fuerte rebote posterior a la pandemia. El único segmento que crece con claridad dentro del país es el vino blanco de calidad, una pauta que también se aprecia en los mercados internacionales.
Datos hasta noviembre de 2025 (hogares), tercer trimestre de 2025 (hostelería), enero de 2026 (exportaciones de España) y enero de 2026 (consumo aparente INFOVI, año móvil febrero 2025 – enero 2026).
Exportadores mundiales de vino en 2025
2025 será recordado como el año en que el comercio mundial del vino tuvo que frenar en seco. Después de varios ejercicios de adaptación tras la pandemia, los grandes exportadores se encuentran con un escenario en el que ya no basta con tener un buen producto y una red de distribución asentada, porque los aranceles, la divisa y los hábitos de consumo están redibujando el mapa de un modo que afecta de forma desigual a cada país y a cada categoría de vino. El análisis compara exclusivamente 2025 con 2024, tanto en el agregado anual como en cada uno de los dos semestres, para identificar en qué momento del año se concentró el ajuste y qué mercados lo motivaron.
La corrección es generalizada, pero no uniforme, y la comparación directa entre Europa y el Nuevo Mundo aporta matices relevantes. Los tres grandes europeos retroceden en un rango muy estrecho, entre el -3,7 % de Italia y el -4,4 % de España, con Francia en una posición intermedia (-4,1 %). El Nuevo Mundo presenta, en cambio, un abanico mucho más abierto. Australia sufre una caída del 10,3 %, casi tres veces la media europea, Chile pierde un 5,8 % y Sudáfrica un 2,8 %, mientras Argentina firma la peor cifra del conjunto con un descenso del 31,5 %. En el extremo contrario, Nueva Zelanda es el único país del Top 8 mundial que consigue cerrar el ejercicio en positivo, con un avance del 3,9 % en valor y del 3,6 % en volumen, apoyada en el tirón del Sauvignon Blanc.
Antes de entrar en las cifras, conviene quedarse con tres datos que resumen el ejercicio. Francia factura 11.180 millones de euros en 2025, Italia 7.750 millones y España 2.885 millones. Entre los tres suman cerca de 22.000 millones de euros en exportaciones de vino y han perdido aproximadamente 900 millones de facturación frente a 2024, una magnitud que, aun respondiendo a factores cíclicos, marca con claridad el tono del año. Los seis países del Nuevo Mundo aquí analizados suman 5.265 millones de euros en 2025 frente a 5.827 en 2024, es decir, pierden unos 562 millones, una pérdida relativamente similar a la del bloque europeo pero sobre una base tres veces menor.
Ranking mundial de exportadores (2024 frente a 2025)
La tabla 1 permite ordenar los principales actores mundiales ya sea por valor o por volumen. En la pestaña por valor, los ocho grandes exportadores aparecen ordenados por facturación en millones de euros durante 2025 y se comparan con las cifras del año anterior. En la pestaña por volumen, el orden se transforma y España pasa a encabezar la clasificación seguida de Italia, un resumen muy ilustrativo de cómo funciona este mercado, en el que Francia vende mucho menos vino en litros que España, pero con un precio medio aproximadamente ocho veces superior que le permite facturar casi cuatro veces más.
El panorama deja varios mensajes de calado. Francia mantiene un liderazgo indiscutible con 11.180 millones de euros facturados, aunque cede 483 millones respecto a 2024, con un retroceso del 4,1 %. Italia firma una caída algo menor, del 3,7 %, y España retrocede un 4,4 %, un descenso proporcional muy similar al de sus vecinos. Frente a la homogeneidad europea, el Nuevo Mundo se fractura. Australia encaja una caída relativa del 10,3 %, la más alta entre los grandes exportadores no europeos, mientras Argentina sufre el mayor retroceso del conjunto, con un desplome del 31,5 % asociado a la pérdida de cuota en China. Chile pierde un 5,8 %, Sudáfrica un 2,8 % y Nueva Zelanda avanza un 3,9 %. En volumen, el Nuevo Mundo se comporta de forma aún más dispar, con Sudáfrica y Nueva Zelanda creciendo a contracorriente (+1,7 % y +3,6 % respectivamente), mientras Australia pierde un 11,5 % y Argentina casi el 30 % de sus litros exportados.
En términos de precio medio, las diferencias entre Europa y el Nuevo Mundo son muy amplias y explican gran parte del reparto del valor. Francia exporta a 8,98 euros por litro, Italia a 3,84 y España a 1,37. Nueva Zelanda se sitúa en 5,92 euros por litro, el segundo mayor del ranking, apoyada en un varietal de alto posicionamiento, el Sauvignon Blanc. En la banda baja aparecen Sudáfrica (1,20 €/L), Chile (1,82 €/L) y Argentina (2,34 €/L), países cuyas estrategias se han apoyado tradicionalmente en el precio. La brecha de España frente a Francia, ocho veces superior, no guarda relación con la calidad del vino sino con la estructura del mercado exportador, ya que España concentra una parte sustancial de su facturación en graneles destinados a embotelladores de otros países, mientras Francia vende sobre todo champagne y borgoña e Italia combina Prosecco con grandes denominaciones del norte.
Evolución semestral de exportaciones — todos los exportadores
El ejercicio de 2025 es esencialmente un fenómeno de la segunda mitad del año y afecta por igual al hemisferio norte y al sur, aunque conviene detenerse con más detalle en España, Francia e Italia porque concentran tres cuartas partes del valor mundial del vino exportado. Las exportaciones de vino en valor de Francia, Italia y España cerraron a la baja respecto a 2024. Francia mantuvo el liderazgo, con 11.204,7 millones de euros, un 4,1 % menos que el año anterior. Italia ocupó la segunda posición, con 7.777,5 millones de euros, tras registrar una caída del 3,7 %. España se situó en tercer lugar, con 2.979,7 millones de euros, un 4,1 % menos que en 2024.
La evolución por semestres muestra diferencias relevantes. Francia e Italia resistieron mejor durante la primera mitad del año, con avances del 0,9 % y del 0,3 %, respectivamente, pero sufrieron un deterioro acusado en el segundo semestre, con descensos del 8,5 % en Francia y del 7,4 % en Italia. España, en cambio, presentó una caída más uniforme a lo largo del ejercicio, con retrocesos del 4,0 % en el primer semestre y del 4,1 % en el segundo.
La divergencia entre los dos semestres europeos es la huella visible de los aranceles estadounidenses y de la incertidumbre cambiaria, que se hicieron sentir con más intensidad en el tercer y cuarto trimestre del año. El Nuevo Mundo, sin embargo, no replica ese patrón sino su reverso: en Estados Unidos, donde los vinos europeos pierden cuota, Australia (+11,2 % en volumen), Chile (+3,7 %) y Nueva Zelanda (+13,7 %) ganan posición como proveedores alternativos, en un movimiento clásico de sustitución. Sus pérdidas anuales —Australia -10,3 %, Chile -5,8 %— vienen de China (-15 a -18 %) y del Reino Unido (-9 a -12 %), mercados con dinámicas estructurales muy distintas: el consumidor joven chino migra al vino doméstico y el británico, presionado por la inflación, opta por formatos más baratos. El único exportador relevante que cierra 2025 en positivo es Nueva Zelanda (+3,9 %), que combina el tirón americano con una cartera de destinos menos expuesta a China.
Argentina (-31,5 %) es la excepción al patrón, con caídas simultáneas en Estados Unidos, Reino Unido y Canadá que se explican más por factores macroeconómicos internos —tipo de cambio, inflación, política arancelaria— que por el marco tarifario estadounidense. Sudáfrica (-2,8 %) y Portugal (en torno al -4 %) cierran con retrocesos moderados. Por lo tanto, la crisis europea y la crisis del Nuevo Mundo tienen orígenes distintos; mientras que los aranceles americanos y el dólar débil explican casi íntegramente el ajuste europeo, el Nuevo Mundo sufre más por el deterioro estructural del consumo en China y el Reino Unido.
Contexto · Cosecha 2025 en el hemisferio sur. La vendimia 2025 del hemisferio sur (marzo-abril) fue dispar y con cierto sesgo a la abundancia. Chile registró una cosecha cercana a los 11 millones de hectolitros, un 17 % por encima de 2024, la mejor en tres años; Argentina rebotó con fuerza hasta aproximadamente 11 millones de hectolitros (+33 % frente a 2024, año de sequía extrema); Australia recuperó hasta los 11,2 millones (+10 %); y Sudáfrica se situó en torno a 8,5 millones (+5 %). Sólo Nueva Zelanda cortó a la baja, con 367.000 toneladas (-11 % frente a 2024) por una primavera adversa y una poda selectiva orientada a la calidad. En conjunto, el Nuevo Mundo salió de 2025 con más stocks que capacidad de colocación, lo que presiona precios a la baja en la campaña exportadora que se refleja en este informe y ayuda a entender la combinación de «volumen estable pero precio deteriorado» de Australia y Chile en Estados Unidos, y explica el relativo aguante neozelandés gracias a una oferta más escasa.
Mayores cambios de mercado por país
Cada exportador firma 2025 con una combinación distinta de mercados que se resumen en la tabla 2, que recoge para cada uno de los ocho grandes exportadores, los dos destinos donde el país más ha ganado y los dos donde más ha perdido durante el año. El análisis conjunto refuerza tres ideas. Primera: para los europeos, Estados Unidos y China concentran la mayor parte del retroceso en valor, con pérdidas individuales que en algunos casos superan los 300 millones de euros. Segunda: los nuevos destinos emergentes (Emiratos Árabes, África occidental, países del sudeste asiático) no compensan aún el tamaño de las pérdidas, pero definen la dirección de futuro. Tercera: en el Nuevo Mundo, el deterioro en China y Reino Unido pesa más que el de Estados Unidos, lo que matiza la narrativa centrada en los aranceles americanos.
La foto por categorías deja un mensaje más nítido. En vino tranquilo embotellado, el ajuste en Estados Unidos explica prácticamente toda la caída europea: Francia pierde 324 M€ en un único destino (-21,5 % en tranquilo tinto), Italia 143 M€ (-10,5 %) y España una cifra menor pero igualmente dolorosa (aprox. 44 M€, -11,9 % en valor). El Reino Unido, segundo mercado mundial, tiene un comportamiento bifurcado: sostiene a Italia (+2,8 % gracias al Prosecco y al Pinot Grigio) pero castiga a España (-6,8 %), a Francia (-5,9 %) y con especial dureza a Chile (-10,8 %) y a Australia (-9 %). Alemania actúa como eje de amortiguación en el tranquilo blanco y Suiza como reducto premium del tinto embotellado español (+7,1 %).
En granel, la divergencia es aún mayor. España gira con fuerza hacia África occidental (Costa de Marfil +41,5 %, Marruecos +54 % sumando todos los envases), Alemania (+3,2 % en granel blanco) y Francia (+6,4 % en granel blanco), mientras que Italia como destino de granel español se hunde (-32,8 %). El granel tinto de la exportación francesa e italiana, en cambio, no encuentra esos relevos y cae de forma simultánea en volumen y precio. El bag-in-box, por último, es la categoría más desigual: crece en España (+4,1 %) y se contrae con dureza en Francia (-13 % medio) y en Italia (-21,3 % el blanco), anticipando una posible reconfiguración del formato intra-europeo.
China — El mercado que reordena el comercio mundial
El mercado que reordena el comercio mundial. Tras alcanzar en 2017 un máximo histórico de alrededor de 745-746 millones de litros y 2.800 millones de dólares en importaciones de vino, China inició una contracción prolongada que solo se interrumpió de forma puntual.
El cambio más disruptivo llegó con los aranceles al vino australiano, que apartaron a Australia del mercado chino durante varios años. La situación se revirtió en marzo de 2024, cuando Pekín retiró los derechos sobre el vino australiano. Ese mismo año, Australia recuperó con fuerza su posición en China, hasta alcanzar alrededor de 907 millones de dólares australianos en exportaciones a China continental.
En 2025, el mercado chino volvió a contraerse. Según los datos de aduanas chinas analizados por OIVE, China importó 1.257,9 millones de euros en vino, un 14,6 % menos, y 207,2 millones de litros, un 26,7 % menos.
En el caso de los exportadores europeos, los datos anuales completos de Eurostat muestran caídas más acusadas de las indicadas inicialmente: Francia exportó a China 279,5 M€, un 20,1 % menos; Italia, 67,0 M€, un 25,1 % menos; y España, 30,9 M€, un 39,5 % menos. Australia, según los datos Comtrade disponibles, también retrocedió en 2025, de 577,2 M USD a 460,1 M USD, alrededor de un 20 % menos.
El factor estructural más relevante, sin embargo, tiene menos que ver con la competencia australiana que con un cambio profundo de hábitos. La campaña de austeridad y moralidad de Xi Jinping, sumada a la debilidad económica, está hundiendo el consumo de vino en China en un contexto en el que los jóvenes consumidores se desplazan hacia la cerveza, los cócteles y las bebidas de baja graduación, mientras el vino doméstico —con marcas como Great Wall o Changyu— gana terreno en el segmento de entrada y el baijiu de gama alta consolida su hegemonía en los eventos corporativos y de regalo. El resultado es un mercado que ya no tira de la demanda global y que, para los exportadores europeos, actúa como un segundo foco de pérdida de valor tras Estados Unidos.
Importaciones de Estados Unidos y Reino Unido
Estados Unidos y el Reino Unido representan conjuntamente más de la mitad del valor global de las importaciones de vino de calidad. Por esta razón, su comportamiento semestral resulta determinante para comprender los flujos de exportación europeos. En 2025, ambos mercados registran una contracción en el segundo semestre que, sin embargo, tiene orígenes diferentes y contiene señales contrapuestas.
A lo largo de 2025 el dólar se depreció respecto al euro, con un tipo de cambio que arrancó el año en torno a 1,02 dólares por euro y escaló hasta aproximadamente 1,10 tras el anuncio arancelario de abril, cerrando con una media estimada cercana a 1,07. Esta apreciación del euro encarece el vino europeo medido en dólares y erosiona la competitividad de los exportadores españoles, franceses e italianos en el mercado estadounidense, al tiempo que mejora la posición relativa de proveedores como Chile, Australia o Nueva Zelanda, cuyos precios en dólares resultan más atractivos.
El anuncio de aranceles adicionales sobre productos europeos, vino incluido, impulsó a los importadores estadounidenses a adelantar pedidos, lo que elevó las importaciones del primer semestre de 2025, con un aumento del 18,4 % en espumoso y del 5,4 % en vino tranquilo embotellado, y dio paso después a un retroceso acusado en el segundo semestre, con caídas del 22,4 % en espumoso y del 24,8 % en tranquilo. Esta distorsión debe interpretarse como el reverso técnico del primero y no como un deterioro estructural de la demanda americana.
Estados Unidos — importaciones por tipo de vino y semestre
La tabla recoge, por tipo de vino, lo que Estados Unidos importó durante los dos semestres de 2024 y los dos de 2025, con la variación interanual correspondiente. El patrón refleja el efecto de la anticipación arancelaria: los importadores estadounidenses concentraron compras en los primeros meses de 2025 y el efecto inverso se traslada al segundo semestre, cuando los contenedores adelantados ya están en las bodegas y los pedidos ordinarios se contraen. Se trata de una distorsión de carácter técnico que convive con una demanda estructural que no se ha desplomado.
En conjunto, Estados Unidos importó 6.188 millones de dólares en vino durante 2025 frente a 6.758 millones el año anterior, lo que representa un retroceso anual del 8,4 % con un perfil fuertemente asimétrico entre el primer y el segundo semestre.
Estados Unidos — top 8 países proveedores
La tabla ordena a los ocho países que más vino venden a Estados Unidos y ofrece tres perspectivas complementarias del mismo mercado: en euros, en dólares y en volumen. En la lectura en euros, la más representativa para los exportadores de la zona euro, Francia pierde un 3,4 % de facturación, Italia un 8,5 % y España un 11,9 %. Cuando el mismo cálculo se realiza en dólares, las caídas se amplifican por la depreciación de la divisa estadounidense.
La lectura en volumen dibuja un relato distinto. Italia mantiene un tonelaje prácticamente intacto (-0,2 %) y Francia incluso incrementa sus envíos un 6 %, de forma que la pérdida se concentra en valor y no en volumen. El movimiento más significativo procede de los exportadores de precio bajo y medio, con avances notables de Australia (+11,2 %), Nueva Zelanda (+13,7 %) y Chile (+3,7 %). España es el único país europeo que pierde también en volumen (-2,9 %), lo que sugiere una erosión competitiva que avanza por varios frentes.
Reino Unido — importaciones por semestre y top 9 proveedores
El Reino Unido es, junto con Estados Unidos, el otro gran mercado del vino mundial. A diferencia de lo ocurrido en Estados Unidos, donde el calendario arancelario distorsiona el análisis, en el Reino Unido la caída resulta más lineal y refleja un fenómeno distinto, porque el consumidor británico, bajo el peso de la inflación y del coste de la vida, está comprando menos vino y orientándose hacia formatos más económicos.
En 2025 el Reino Unido importó vino por valor de 3.777 millones de euros, un 4 % menos que en 2024. El primer semestre acumula el descenso más fuerte (-6,8 %), mientras que el segundo cierra de forma más moderada (-1,5 %). El dato más llamativo es el de Italia, que crece un 2,8 % en euros y un 6 % en volumen, convirtiéndose en el único gran país europeo que mejora su posición durante 2025. Francia pierde un 5,9 % en euros, España retrocede un 6,8 % y Chile sufre una corrección notable del 10,8 %. La excepción positiva del año la firma Nueva Zelanda, que crece un 6,5 % apoyada en el Sauvignon Blanc. Bélgica aparece en tercera posición porque actúa como puerto europeo de reexportación, principalmente de Champagne y Borgoña.
Comparativa europea entre España, Francia e Italia para esta campaña
Los datos de Eurostat Comext permiten comparar las exportaciones de los tres grandes productores europeos por tipología de vino en la campaña agosto 2025–febrero 2026 frente a agosto 2024–febrero 2025. El análisis distingue siete categorías (espumoso, tranquilo blanco y tinto embotellado en ≤2 L, bag-in-box blanco y tinto en 2-10 L y granel blanco y tinto en envase >10 L), estandarizadas a partir de la clasificación CE Wine del código CN8. Esta desagregación es clave: la envase 2-10 L se estaba agrupando con el granel en ediciones anteriores, lo que escondía su comportamiento propio y, como se verá, más resiliente en España.
Italia registra la mayor caída en valor relativo, con un retroceso del 14,5 % hasta 3.971 millones de euros, todas las categorías en terreno negativo y un desgaste especialmente intenso en el bag-in-box blanco (-21,3 %), el tinto embotellado (-16,6 %) y el granel blanco (-16,5 %). Francia cae un 10,9 % hasta 5.879 millones, lastrada por el tinto embotellado (-15,6 %) y por todas las variantes de granel y bag-in-box —con retrocesos homogéneos del -11 al -16 %—; el espumoso es la categoría más resiliente (-7,8 %) gracias al dominio del Champagne en los mercados premium. España registra el retroceso más moderado del trío, un -7,4 % hasta 1.560 millones, sostenido por la estabilidad del vino tranquilo blanco embotellado (-1,9 % en valor, -3,1 % en volumen) y por el comportamiento positivo de tres categorías: bag-in-box blanco (+3,2 %), bag-in-box tinto (+3,5 %) y granel tinto >10 L (+0,6 %), este último con un precio unitario al alza del +12,8 % que refleja la reorientación hacia mercados africanos mejor valorizados. El precio medio español mejora en cinco de las siete categorías, un patrón que Francia e Italia no consiguen replicar.
El análisis específico del vino tranquilo blanco embotellado confirma una anomalía: mientras Italia (-14,1 %) y Francia (-6,4 %) encajan retrocesos de dos cifras o próximos a ellas, España prácticamente mantiene posición (-1,9 % en valor y -3,1 % en volumen). Es, con diferencia, la categoría más defensiva del tejido exportador español y la única en la que España gana cuota de mercado relativa frente a sus competidores europeos durante la campaña. El contraste con el tinto embotellado ≤2 L —tres veces más grande en facturación pero con una caída del -9,4 %— es la métrica que mejor ilustra el cambio de mix en curso.
Nota metodológica · Eurostat Comext frente a Ministerio de Comercio. El bloque comparativo España / Francia / Italia (apartados 3 y 4) se calcula íntegramente con los microdatos CN8 de Eurostat Comext, porque es la única fuente que aplica la misma clasificación y el mismo perímetro de socios comerciales a los tres países. El apartado 5, en cambio, usa los microdatos aduaneros del Ministerio de Agricultura español (base Exportaciones España, extraída de Ministerio de Comercio), que desagregan con más detalle el destino y el envase pero utilizan una categorización propia: agrupan «envase pequeño» (≤2 L) con el «envase medio» (2-10 L, bag-in-box) en un mismo bloque «embotellado», mientras que Eurostat los separa. Por este motivo los totales pueden diferir ligeramente (1.559,6 M€ en Eurostat frente a 1.586,9 M€ en Ministerio de Comercio) y las variaciones por tipología no son directamente equiparables. También se excluye el agregado estadístico «Intra-EU27 (from 2020)» que Eurostat añade como línea separada en Comext, para evitar la duplicación del comercio intracomunitario.
Exportaciones europeas — valor, tendencia y posición competitiva
Esta sección complementa la Tabla 6 con una lectura gráfica de la misma información. Cada burbuja representa una de las cinco familias agregadas (espumoso, tranquilo blanco, tranquilo tinto, granel blanco y granel tinto, con el bag-in-box agregado al granel para no saturar el gráfico) en cada uno de los tres grandes exportadores. El eje horizontal mide la variación del volumen exportado, el eje vertical la variación del precio medio, el diámetro refleja el valor absoluto exportado en la campaña y el color identifica al país (rojo España, azul Francia, verde Italia). Al pasar el cursor aparece el detalle completo con valor, volumen, precio y variación.
El mapa habla por sí solo. Las quince burbujas se concentran a la izquierda del eje vertical —es decir, con caídas de volumen— y la mayoría también por debajo del eje horizontal —caídas de precio—. Ninguna de las quince combina avance simultáneo de volumen y precio, pero la única burbuja que cierra con variación positiva de valor es española —el granel tinto (+1,1 %)— gracias a una subida del precio unitario del +11,6 % que compensa con creces el retroceso de volumen; está situada en la esquina superior del gráfico, visualmente aislada del resto.
El granel blanco español la acompaña en la franja de precios positivos (+4,9 %) aunque sin llegar a positivar el valor. El resto del campo visual lo domina un bloque denso de burbujas grandes en la zona negativa, con el espumoso francés (Champagne) como pieza más voluminosa abajo a la derecha: una categoría de alto valor que contiene la caída de volumen a costa de ceder -6 % de precio. En el centro del gráfico, las dos burbujas mayores del tinto embotellado —Francia e Italia— resumen el núcleo de la crisis: volúmenes cayendo un 12-13 % y precios retrocediendo un 4 %, una combinación que multiplica el impacto sobre la facturación.
Tres patrones visuales merecen destacarse. Primero, el eje de precio separa claramente a España del resto: cuatro de sus cinco burbujas viven por encima de 0 % en precio, mientras que las de Francia e Italia se apelotonan en la franja -3 a -12 %. Segundo, Italia ocupa la zona más negativa del mapa en casi todas sus categorías, con dos burbujas (granel blanco y tinto embotellado) que rozan los márgenes del cuadro. Tercero, el eje horizontal muestra una Francia más defensiva en volumen que Italia —sus burbujas se pegan más al eje vertical— pero el coste aparece en el eje vertical: Francia ha sostenido volumen cediendo precio. Esta simetría explica por qué la caída francesa en valor total (-10,9 %) se queda cerca del -14,5 % italiano a pesar de tener unos volúmenes mucho más estables.
España — exportaciones por tipo de vino y destino
El análisis detallado de las exportaciones españolas se basa en los microdatos de la base Exportaciones España, que contiene todos los movimientos de vino clasificados por código TARIC, país de destino, mes y año. El análisis recoge únicamente exportaciones reales, depurando las reentradas de mercancía que en versiones anteriores distorsionaban las cifras. El periodo comparado es la campaña agosto 2025–febrero 2026 frente a agosto 2024–febrero 2025.
El balance global refleja una caída del 6,4 % en valor (de 1.695 M€ a 1.587 M€) y del 7,8 % en volumen (de 1.081 ML a 997 ML), con una ligera recuperación del precio medio de exportación que pasa de 1,57 a 1,59 euros por litro (+1,5 %). Por tipologías, el análisis revela seis historias diferentes. El espumoso, principalmente cava con denominación de origen, sufre la mayor contracción proporcional, con una caída del 11,6 % en valor y del 12,3 % en volumen. El embotellado blanco cede un 10,2 % en valor, lastrado por Estados Unidos (-28,0 %) y Alemania (-15,5 %), aunque mantiene Canadá como palanca en positivo. El embotellado tinto cae un 5,0 % hasta 645 M€, con pérdidas encabezadas por Estados Unidos (-19,6 %) y compensaciones parciales en Suiza (+7,1 %).
Dos categorías cierran en positivo en valor. El bag-in-box (envases de 2 a 10 litros, TARIC 2204.22) avanza un 4,1 % hasta 49 M€ y un 4,5 % en volumen, impulsado por la demanda de formatos convenientes en los mercados europeos del norte. El granel tinto >10 L crece un 0,3 % en valor pese a ceder un 13,1 % de volumen, apoyado en Costa de Marfil (+22,1 %), Portugal (+20,4 %) y Marruecos (+52,7 %), junto al tirón de otros destinos africanos que pagan mejor por litro que los clientes europeos históricos. El granel blanco >10 L retrocede un 2,3 % en valor y un 6,9 % en volumen, con Alemania (+3,2 %) y Francia (+6,4 %) como principales compradores y un fuerte ajuste en Italia (-32,8 %).
Principales destinos por tipología
El detalle por destino permite confirmar las grandes historias del año. En espumoso, Estados Unidos se mantiene como primer destino con 34,8 M€ aunque cae un 32,2 %. En embotellado tinto, Suiza es la plaza que mejor aguanta entre los cinco primeros (+7,1 %), mientras Estados Unidos retrocede un 19,6 %. En embotellado blanco, Canadá (+5,3 %) es el único gran destino en positivo, compensando la fuerte caída de Estados Unidos (-28,0 %) y Alemania (-15,5 %). En granel tinto, los dos grandes avances son Costa de Marfil (+22,1 %) y Marruecos (+52,7 %), que compran a un precio medio cercano a 0,55-0,60 euros por litro, muy alineado con el europeo.
Consumo interior de vino en España
El consumo interior de vino en España en 2025 presenta una doble realidad. Por un lado, el canal de hogar muestra una notable estabilidad, con un año móvil de doce meses comprendido entre diciembre de 2024 y noviembre de 2025 que registra un retroceso muy contenido del 0,5 % en volumen y del 0,5 % en gasto frente al año móvil anterior, muy por debajo de las estimaciones provisionales manejadas durante el ejercicio.
Por otro lado, el canal extradoméstico registra, en el año móvil comprendido entre el cuarto trimestre de 2024 y el tercero de 2025, su primera corrección relevante desde la recuperación, con descensos del 6,5 % en volumen y del 2,3 % en gasto frente al año móvil anterior. El consumo aparente INFOVI, calculado como diferencia entre salidas y entradas de bodega, confirma la tendencia, con un año móvil de doce meses entre febrero de 2025 y enero de 2026 que acumula 925,5 millones de litros, un 4,9 % menos que en los doce meses precedentes.
Por otro lado, el consumo en hogar penaliza sobre todo el vino de precio medio y medio-bajo, propio de la gran distribución y de los formatos familiares, donde la competencia de la cerveza y el ajuste presupuestario de los hogares ejercen mayor presión. El canal de hostelería, por su parte, sufre una corrección tras el sobreimpulso posterior a la pandemia, vinculada a la moderación del turismo y a la subida de precios en restauración más que a un cambio real en las preferencias de consumo.
Hogares — serie histórica e índices
La serie larga de los años móviles permite distinguir tres tramos sucesivos. Entre 2017 y 2019 se observa una caída lenta pero sostenida del consumo en hogar. A continuación llega el rebote pandémico, con un año móvil correspondiente a 2020 en el que, con el canal de hostelería cerrado, las familias adquirieron 432 millones de litros de vino, un 22,6 % más. Por último, se abre una corrección que se prolonga hasta 2025 y que ha devuelto el consumo doméstico a cifras muy alejadas de aquel máximo, con 322,1 millones de litros en el año móvil diciembre 2024-noviembre 2025, un 25,5 % menos que en el cénit pandémico.
La señal positiva procede del freno de la caída reciente, con un retroceso del 0,5 % en volumen y del 0,5 % en gasto frente al año móvil anterior, la indicación más clara de estabilización desde 2021. El índice de volumen marca 81,6 (base 100 = año móvil dic 2020-nov 2021) y el índice de gasto alcanza 94,0, una brecha creciente que refleja el desplazamiento hacia referencias de mayor valor unitario.
Hogares — consumo por tipología y por color
El panel distingue cinco grandes familias de vino. El dato más relevante es que los vinos con denominación de origen protegida crecen en volumen un 1,1 %, lo que confirma un cambio estructural de larga duración en el que los consumidores beben menos vino pero, cuando eligen, optan por referencias de mayor calidad. El vino sin indicación geográfica continúa perdiendo terreno, con un retroceso del 1,9 % en volumen, presionado por la competencia de la cerveza y por la contracción del gasto familiar en categorías básicas. Los espumosos, en cambio, rebotan con fuerza (+10,7 % en volumen, +5,3 % en gasto), con el cava como locomotora del segmento festivo y la restauración informal.
Dentro de los vinos tranquilos con denominación de origen, el hecho más destacado corresponde al blanco, que crece un 5,6 % en volumen y un 7,6 % en gasto, el único color que avanza con fuerza en ambas dimensiones a la vez y lo hace en un contexto de caída general. La serie larga indica que este comportamiento no responde a una circunstancia puntual, ya que el blanco de calidad ha pasado de 31 a 40,3 millones de litros en los hogares españoles desde 2017, un avance acumulado del 30 % en volumen y del 67 % en gasto que refleja un cambio cultural de fondo. El tinto, que sigue liderando el volumen con 83,4 millones de litros, cede un 1,5 % en volumen y un 4,4 % en gasto, mientras el rosado retrocede un 4,1 % en volumen.
Hostelería — canal extradoméstico
La evolución del canal hostelero describe una recuperación incompleta que, tras tres años al alza, muestra sus primeras señales de agotamiento. Entre los años móviles 2020 y 2022 se produjo una recuperación notable (+14,8 % en consumiciones, +17,9 % en gasto). Ahora, en el año móvil Q4 2024-Q3 2025, llega la primera corrección relevante, con descensos del 4,7 % en consumiciones, del 6,5 % en volumen y del 2,3 % en gasto. Conviene recordar que incluso el máximo posterior a la pandemia se quedó un 24 % por debajo del volumen previo a 2020.
Consumo aparente — visión agregada (INFOVI)
Para cerrar el apartado de consumo conviene mirar al indicador más agregado, el consumo aparente que publica INFOVI, que recoge el conjunto del consumo en el mercado interior con independencia del canal (hogar, hostelería, autoconsumo o cualquier otra vía). INFOVI publica tres magnitudes que conviene no confundir: las entradas en las bodegas, las salidas de bodega y el consumo aparente, entendido este último como la diferencia entre salidas y entradas en el mercado interior. En el año móvil comprendido entre febrero de 2025 y enero de 2026, las salidas interiores alcanzan 3.001,5 millones de litros, las entradas suman 2.076,0 millones de litros y el consumo aparente se sitúa en 925,5 millones de litros, con una contracción del 4,9 % frente a los 973,2 millones del año móvil anterior.
La serie muestra que el consumo aparente se mantuvo relativamente estable en torno a 970 millones de litros durante la primera mitad de 2024 y llegó a marcar un máximo cercano a los 977,7 millones de litros en el año móvil correspondiente a abril de 2025, momento en el que inició un descenso sostenido hasta los 925,5 millones del cierre de enero de 2026. El ajuste se ha intensificado en los últimos trimestres, con una pérdida acumulada cercana a los 50 millones de litros en el conjunto de 2025.
Informe elaborado con datos de Eurostat (Comext), UN Comtrade, AGRIDATA (Comisión Europea), USITC, HMRC, Ministerio de Comercio de España (microdatos aduaneros por TARIC), INFOVI (MAPA) y Panel de Alimentación del MAPA. Clasificación de vinos según la tabla CE WINE (código CN8). Campaña exportadora agosto-febrero. Año móvil de hogares: diciembre-noviembre.
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