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28 April 2026

8 min

El superávit agroalimentario crece en términos interanuales en el acumulado de enero-febrero de 2026

Sumó 3.515 M€ hasta febrero de 2026 (+1,8 %). España mejoró su saldo al exportar menos cantidad a mayor precio e importar más barato

Economía Agroalimentaria
Estadísticas
Cajas de plástico llenas de frutas frescas frente a un avión al atardecer.

 

 

El comercio agroalimentario acumuló en los dos primeros meses de 2026 un saldo positivo de 3.515 M€, con exportaciones que cedieron en volumen, pero mejoraron su precio medio y con unas importaciones más baratas que un año antes.

El sector agroalimentario español acumuló en enero-febrero de 2026 un superávit comercial de 3.514,6 M€, un 1,8 % superior al del mismo bimestre de 2025. La mejora del saldo resulta significativa porque se produjo en un contexto de contracción tanto de las exportaciones, que cayeron un 3,4 % en valor y un 6,3 % en volumen, como de las importaciones, las cuales retrocedieron un 5,3 % en valor y un 3,3 % en volumen. La lectura cruzada de ambas magnitudes revela una dinámica precio-volumen divergente, ya que mientras que el precio medio de exportación subió aproximadamente un 3 %, (el valor cayó menos que las toneladas vendidas) en las importaciones, el valor se contrajo más que el volumen, lo que implica un abaratamiento del precio medio de compra del orden del 2 %. En síntesis, España vendió menos cantidad, pero a mejor precio, y compró un volumen similar pero sensiblemente más barato, lo que ha permitido ampliar ligeramente el excedente comercial.

El retroceso exportador siguió siendo desigual por destinos. Las ventas a la Unión Europea representaron el 69,1 % del total exportado (8.753 M€), mientras que los terceros países absorbieron el 30,9 % restante. En importaciones, la UE aportó el 51,9 % de las compras, frente al 48,1 % procedente de mercados extracomunitarios.

Por grupos, hortalizas y plantas fue, de nuevo, el motor del superávit con un saldo de 2.156,7 M€ (+11,8 %), el mayor de todos los grupos, impulsado por un crecimiento exportador del 7,9 % en valor pese a la caída del volumen, señal de un precio medio exportado un 12,5 % más alto. Le siguió en fortaleza frutas y frutos secos (968,9 M€ de saldo), con una caída en valor prácticamente nula (−0,3 %) y un precio medio que también mejoró. Las mayores presiones negativas llegaron de aceites y grasas, cuya corrección de precios comprimió el saldo de 479 a 196 M€ (−59,2 %), y de cárnicos, donde la caída del 10,2 % en valor respondió sobre todo a un desplome del precio medio exportado (−8,6 %), con el impacto de la PPA y la debilidad de la demanda asiática aún presente. En el lado importador, el abaratamiento más intenso se concentró en café, té, cacao y especias (−22,6 % de precio medio) y en lácteos (−18,5 %), reflejo de la corrección de las cotizaciones internacionales.

Análisis por grupos de capítulos

Cárnicos y animales vivos. El grupo acumuló exportaciones por valor de 1.924 M€, un 10,2 % menos que en enero-febrero de 2025. La caída en volumen fue contenida (−1,8 %), por lo que el grueso del retroceso se explica por un descenso del precio medio exportado del 8,6 %. El escenario de fondo no ha cambiado respecto al informe publicado el mes pasado, con una producción nacional elevada, con China buscando reducir su dependencia del exterior y con casos positivos de PPA todavía activos. En el lado importador, España compró un 13 % menos de volumen, pero a un precio medio un 17,1 % superior. La cuota extra-UE en las exportaciones se situó en el 35,3 %, frente a un 66,9 % dirigido al mercado comunitario.

Lácteos, huevos y miel. Las exportaciones bajaron un 1,3 % en valor, pero crecieron un 7,5 % en volumen, lo que implica una caída del precio medio exportado del 8,2 %, coherente con una presión a la baja en los mercados europeos de productos lácteos. El dato más relevante está, de nuevo, en las importaciones, ya que el volumen se disparó un 18,8 % mientras que el valor cayó un 3,2 %, con el precio medio de compra desplomándose un 19 %. Por tanto, España compró significativamente más cantidad de lácteos a precios más bajos, en línea con la moderación que el mercado europeo (del que procede el 94,5 % de las importaciones del grupo) mantiene tras el periodo de costes elevados de 2022–2023. El saldo negativo se redujo de −168 a −155,5 M€.

Pesca y acuicultura. El saldo sigue siendo el segundo mayor déficit del conjunto (−609,5 M€), pero mejoró sustancialmente respecto al acumulado de enero-febrero de 2025 (−838 M€), lo que supone una reducción del déficit del 27,3 %. La caída importadora fue de un 15,6 % en valor y de un 14,8 % en volumen, concentrada en compras extra-UE, que representan el 74,6 % del total. Las exportaciones también cedieron (−3,7 % en valor), con el precio medio prácticamente estable (−1,2 %).

Hortalizas y plantas. Es el resultado más destacado del bimestre. Las exportaciones crecieron un 7,9 % en valor hasta alcanzar 2.644,2 M€ a pesar de exportar un 4,1 % menos en toneladas, lo que supone un incremento del precio medio exportado del 12,5 %. Para España en estos primeros meses el mercado de la UE representó el 78,4 % (2.072,2 M€) del total exportado. El saldo alcanzó los 2.156,7 M€, el mayor de todos los grupos y un 11,8 % superior al del mismo periodo de 2025. En las importaciones, el valor cayó un 6,5 % mientras el volumen creció un 3,2 %, con un abaratamiento del precio medio de compra del 9,4 %.

Frutas y frutos secos. Las exportaciones apenas bajaron un 0,3 % en valor (1.831 M€) y un 5,8 % en volumen, con el precio medio exportado subiendo un 5,8 %. Al igual que en hortalizas, la mezcla de producto y las condiciones de mercado permitieron defender el valor unitario de forma notable. Las importaciones crecieron ligeramente en valor (+2,6 %) y en volumen (+0,5 %). El 84,5 % de las exportaciones se dirigió a la UE (1.546,7 M€), proporción que se mantuvo estable respecto a 2025. El saldo se situó en 968,9 M€, con una contracción contenida del 2,8 %.
 

Café, té, azúcar, cacao y especias. El grupo presenta la anomalía precio-volumen más pronunciada del bimestre en las importaciones, ya que el valor cayó un 11 % pero el volumen creció un 15 %, con el precio medio de compra desplomándose un 22,6 %. El origen está en la corrección de las cotizaciones del grupo “café, té, yerba mate y especia” cuyo precio medio de importación ha caído un 5%, al contrario que el cacao o los azúcares y productos de confitería, por los que España ha pagado un 2% y 12% más respectivamente. En exportaciones, la dinámica fue la opuesta, con menos volumen (−8,1 %) pero precio más alto (+6,2 %), señal de una especialización creciente en elaborados de mayor valor añadido. El déficit se redujo de −490 a −381,9 M€.

Granos: cereales, oleaginosas y molinería. Mayor caída exportadora del bimestre (−25,4 % en valor, −28,1 % en volumen), con el precio medio más o menos estable (+3,8 %), siendo el descenso de cantidades, no de precios. Las importaciones bajaron un 11,7 % en valor, pero solo un 6,3 % en volumen, con el precio de compra cayendo un 5,8 %, en línea con una campaña mundial 2025/26 excepcionalmente abundante en cereales. El cambio geográfico se mantiene, ya que la cuota extra-UE en importaciones se sitúa en el 57 %, mientras la intracomunitaria sube al 43 %, consolidando la reorientación del aprovisionamiento hacia socios europeos que ya se apuntaba en enero, en un contexto de pérdida de cuota de Ucrania en trigo blando y maíz. El déficit del grupo se redujo de −929 a −866,6 M€.

Aceites y grasas. Es el grupo que más empeoró su saldo en términos relativos, de 479 a 195,7 M€, una contracción del 59,2 %. Las exportaciones cayeron un 8,5 % en valor y un 1,8 % en volumen, con el precio medio bajando un 6,8 %, en el contexto de una normalización tras los máximos históricos de 2023–2024. El AOVE cotiza en origen en 2025/26 en un nivel similar al de hace un año, pero muy inferior a los máximos de más de 8 €/kg de 2024. En las importaciones, el valor creció un 20,5 % y el volumen un 24,7 %, respondiendo al aumento de compras de semilla de girasol y colza, pero también de aceite de oliva, en un contexto donde la producción nacional 2025/26 arranca con cierto retraso y con las previsiones iniciales revisándose a la baja respecto a la campaña precedente. La cuota exportadora extra-UE se situó en el 39,5 %, y la intracomunitaria en el 60,5 %.

Bebidas. El retroceso fue moderado, siendo de un −6,6 % en valor (801,1 M€) y un −9,6 % en volumen, con el precio medio subiendo un 3,3 %. Con casi el 48,1 % de las exportaciones dirigidas fuera de la UE, las bebidas son el grupo con mayor diversificación geográfica. Las importaciones bajaron un 5,5 % en valor y un 4,3 % en volumen. El saldo se situó en 449,3 M€ (−7,5 %).

Transformados. Retroceso moderado y equilibrado, con una caída del 5,7 % en valor (1.746,6 M€), −6,3 % en volumen y con el precio medio implícito subiendo ligeramente (+0,7 %). El saldo se mantiene sólido en 797,8 M€, pese a una contracción del 7,9 % respecto al mismo periodo de 2025. La proporción entre destinos es de un 60,7 % para la UE, y de un 39,3 % para los países extracomunitarios.

Residuos de industria alimentaria. Las exportaciones se mantuvieron prácticamente estables en valor (−1,4 %) pero crecieron un 9,9 % en volumen, lo que implica un abaratamiento del precio medio exportado del 10,3 %. Las importaciones registraron una caída intensa tanto en valor (−16,2 %) como en volumen (−20,8 %), mejorando sustancialmente el saldo del grupo de −106 a −44,2 M€.

Tabaco y materias primas vegetales. Las exportaciones bajaron un 1,4 % en valor, pero un 16,5 % en volumen, con el precio medio subiendo un 18,1 %, lo que indica una recomposición hacia producto de mayor valor unitario. Las importaciones se contrajeron tanto en valor (−3,7 %) como en volumen (−11,9 %). El saldo negativo mejoró ligeramente, pasando de −180 a −169,8 M€.

 

 

Distribución geográfica: UE vs. extra-UE

La UE consolidó su posición como destino mayoritario de las exportaciones agroalimentarias, con el 69,1 % del total. En importaciones, el peso comunitario se situó en el 51,9 %. La pauta del bimestre confirma como los flujos intracomunitarios mostraron mayor resiliencia que los dirigidos a o procedentes de terceros países, donde la combinación de incertidumbre sanitaria (PPA), la moderación de los precios internacionales y la desaceleración de la demanda asiática ha pesado con más intensidad.