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Europa en alerta roja por sequía extrema: el problema de la escasez de agua

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El cambio climático está secando el planeta a un ritmo vertiginoso y cada vez nos acercamos más a un punto de no retorno
Superficie en claro deterioro por la extrema sequía.


La tensión hídrica y la escasez del agua están aumentando en Europa, bajo un mayor riesgo de sequía. Tal es así, que el informe de julio de 2022 del European Drought Observatory muestra que un 46% del territorio, incluyendo al Reino Unido, está en alerta naranja y un 11% por ciento en alerta roja por sequía.

En este enlace puedes ver ‘La peor sequía de Europa en imágenes’, el reciente reportaje fotográfico de ‘The Guardian’ que ilustra las consecuencias ambientales, económicas y sociales de la falta de lluvias en el continente

Los efectos del cambio climático se dejan notar en todo el continente, que se encuentra en riesgo de sequía severa debido a la falta prolongada de precipitaciones y a las últimas olas de calor sufridas en todo el territorio.

En torno al 80% del agua dulce, para consumo humano y otros usos en Europa, procede de ríos y aguas subterráneas. Esto hace que estas fuentes sean extremadamente vulnerables frente a las amenazas que suponen la sobreexplotación, la contaminación y el cambio climático.

Hace poco, un trabajo publicado en la revistaGlobal and Planetary Change, dónde se analizaba la evolución de la humedad del suelo en Europa en los últimos 30 años, dejaba claro que cada vez nuestro suelo tiene menos agua.

Estas situaciones pueden requerir la adopción de medidas extraordinarias para la gestión hídrica y la energía en los países afectados.

¿Cuáles son las causas de la sequía en Europa?

Las sequías han existido siempre, sin embargo, en los últimos años se están volviendo cada vez más frecuentes y severas. Esto se debe a diferentes causas, la mayoría, relacionadas con el cambio climático, que en su conjunto nos han llevado a estar en una situación crítica respecto al agua. 

Algunas de las principales causas son:

  1. Escasez de lluvias: la causa primera siempre es un período prolongado de precipitaciones por debajo de lo habitual, como el que actualmente estamos viviendo (este año se han registrado un 35% menos de lluvias de lo normal).
  2. Olas de calor: las recientes olas de calor extremas que han asolado a Europa este verano han aumentado los efectos de la sequía. En algunos países se han llegado a alcanzar temperaturas de hasta 47ª. En Reino Unido se ha alcanzado los 40 º por primera vez en la historia.
  3. Baja humedad del suelo: después de tres años de sequía extrema y veranos calurosos, el suelo en muchas regiones de Europa se ha secado a una profundidad de varios metros, como se indica en el trabajo publicado en la revista Global and Planetary Change, indicado anteriormente. 
  4. Incendios: son causa y consecuencia de la propia sequía. Los incendios forestales y el cambio climático conforman un círculo vicioso. Las sequías aumentan el riesgo de incendios y a medida que aumenta el número de incendios también lo hacen las emisiones de gases de efecto invernadero, se incrementa la temperatura general del planeta, además de la sucesión de eventos climáticos extremos como: olas de calor, sequías…
  5. Población: cada vez somos más. La sobrepoblación, la sobreexplotación y la ineficiente gestión del agua por la carencia de una conciencia hídrica para evitar el despilfarro agravan el problema. 

¿Qué problemas conlleva la escasez de agua en Europa?

La sequía se puede definir como un período prolongado de escasez de agua, que puede provocar efectos negativos en los ecosistemas, en la sociedad y en los sistemas productivos. Algunos de los problemas derivados de la sequía en Europa se puede apreciar en:

  • Aumento del riesgo de incendios

Las condiciones climáticas extremas de este verano, unidas a las sequías, han desatado una ola de incendios, sobre todo en Portugal, España y Francia, donde el fuego de los incendios forestales abarcan cada vez más hectáreas y amenaza a viviendas de varias poblaciones.

  • Crisis energética y alimentaria

Muchos países como Noruega, Islandia, Suiza y Austria dependen en gran medida de la energía hidroeléctrica. La escasez de agua provocará que aumente el precio de la energía o que sus exportaciones se vean limitadas. Esto ya se está apreciando en los precios de la energía en los países nórdicos, que han sido cinco veces más altos que hace un año.

Por otro lado, justo cuando los alimentos están en precios récord, la alerta de sequía en Europa podría agravar los efectos de la crisis alimentaria derivada de la invasión de Ucrania. La fragilidad de los sistemas de abastecimiento del continente se agravarán al reducirse los cultivos y niveles de producción por la escasez de agua.

  • Reducción de la producción

Francia, Rumania, España, Portugal e Italia probablemente tendrán que hacer frente a una caída de la productividad de los cultivos, según indicó el Centro Común de Investigación (JRC) y la Comisión Europea. Alemania, Polonia, Hungría, Eslovenia y Croacia también se verán afectados.

Por ejemplo, según las perspectivas agrícolas de la Unión Europea, la escasez de agua para regadíos en los principales países productores de aceituna puede reducir la producción final de aceite de oliva en la campaña 2022/2023.

¿Cómo afecta la escasez de agua a la agricultura en Europa? 

Existen diferentes tipos de sequía según el proceso hidrológico de referencia y el ámbito al que más afecte. Hablamos de sequía agrícola cuando la disponibilidad del agua en el suelo afecta de forma negativa a los cultivos y a la producción agrícola.

Los resultados de los estudios citados anteriormente plantean un escenario preocupante para la agricultura europea

En Europa, solo el 9 % del consumo del agua es privado. De ahí entre el 40-60 % del consumo del agua lo absorbe la agricultura. Por ello, las graves sequías y la escasez de lluvias van a afectar principalmente a los cultivos y la vegetación del continente. 

No solo se verá afectada la agricultura de regadío, que ya está viendo como están aumentando sus necesidades hídricas por las condiciones ambientales, sino también la agricultura de secano, por la sequedad creciente del suelo.

Muchos países del sur de Europa ya se han visto obligados a restringir el uso del agua en granjas y cultivos.

  • En Francia el Rin está en su punto más bajo desde 2007. Hay restricciones en regadíos de cultivos y otros usos en al menos 19 de los 100 departamentos franceses.
  • Por su parte, Alemania, Polonia, Hungría, Eslovenia y Croacia también se han visto afectadas adentrándose en el verano con una situación crítica en el campo por la sequía y un incremento del riesgo de grandes incendios forestales.
  • También está afectando a países nórdicos como Noruega, donde los niveles de los embalses son los más bajos en más de una década.
  • En Italia la cuenca del río Po enfrenta el nivel más alto de sequía, encontrándose 8 veces más bajo de lo normal. En el norte, donde se sufre la peor sequía de los últimos 70 años, más de 100 ciudades han visto limitado el consumo de agua. Todo esto amenaza el 30 % de la producción agrícola.
  • En Rumanía la sequía ha afectado fuertemente a la producción de alimentos de este año. La carne de cerdo, los cereales y la miel podrían encarecerse, llegando a subir su precio en un 30-40 %.
  • En Portugal la energía hidroeléctrica almacenada en embalses se encuentra en la mitad del promedio de los siete años anteriores. Tanto es así, que varias regiones están experimentando la peor sequía en mil años. En el sur de Portugal ha sido necesario activar un plan de emergencia por el que 1.800 granjas tienen que reducir a la mitad el riego de algunos cultivos.

La sequía en España: ¿cómo afecta a nuestra agricultura?

Hace décadas que España sufre escasez de agua. Según el informe de julio de 2022 del European Drought Observatory: “En España, los volúmenes de agua almacenados en los embalses están en la actualidad en un 31  % por debajo de la media de la última década”.

Nuestras reservas de agua se encuentran entorno al 48 % de su capacidad según el Boletín Hidrológico Nacional

Dos tercios de la superficie total del país están en riesgo de desertificación. Andalucía y Cataluña son las comunidades donde este proceso avanza con mayor velocidad. Los suelos están dejando de ser fértiles, sobre todo después del segundo invierno más seco desde 1961, según la oficina de meteorología española. 

Mapa actualizado que registra los embalses españoles con capacidad superior a 5 hm3. Fuente: Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico.

 

En el norte, unas 17 localidades se han visto obligadas a tomar medidas drásticas. Ciudades como Campelles o Vacarisses, en Cataluña, limitaron su consumo de agua corriente a unas pocas horas al día. 

Evolución del año hidrológico en España (septiembre 2021-julio 2022). Fuente: AEMET. 

 

España es el tercer mayor productor agrícola de la Unión Europea y al menos el 70 % del agua potable se destina a la agricultura. Esta situación afecta de formas diferentes a nuestra agricultura: 

  • Problemas con cultivos de regadío: sin el agua suficiente, no se pueden mantener.
  • Problemas en las siembras: algunas siembras otoñales no se han podido realizar por la sequedad de los campos o esa sequedad ha originado problemas en su crecimiento
  • Afectación directa a la producción: la falta de agua afecta directamente a los resultados productivos y al rendimiento económico, provocando mayores pérdidas, como es el caso del girasol, olivar, cereales, almendros y viñedos.

 

En este enlace puedes consultar ‘Los mapas de la sequía’ en España, un interesante análisis infográfico de ‘Newtral’

 

El futuro del agua en Europa

La escasez de agua es uno de los problemas fundamentales que afecta a Europa y pone es riesgo toda la cadena de valor de la industria agroalimentaria.

Desde el año 2000 las sequías han aumentado en intensidad y duración un 30 % 

El extremo calor, escasez de agua, sequías, incendios forestales, inundaciones, el deshielo de los polos, tormentas y pérdida de biodiversidad  se relacionan directamente con el calentamiento global y el cambio climático. Este a su vez se atribuye a la actividad humana, lo que genera una gran preocupación por el futuro del planeta.

Según ha advertido la Organización Meteorológica Mundial (OMM), olas de calor como la Europa está viviendo actualmente  y otros aspectos extremos del clima como inundaciones o tormentas,  serán cada vez más frecuentes y continuarán al menos "hasta 2060".

Se calcula que alrededor del 35 % del área de la Unión Europea estará bajo un alto estrés hídrico para la década de 2070. En este momento, la cantidad de personas afectadas habrá pasado de 16 millones (en 2007) a 44 millones. 

A escala mundial, se prevé que cada 1 °C de aumento de la temperatura por el calentamiento global, provocará una reducción del 20 % del agua y afectará a un 7 % más de la población

Si queremos frenar la llegada de los peores escenarios posibles y evitar poner en riesgo la vida de millones de personas debemos actuar de manera inmediata.

La sequía y el ODS 6: ‘Agua limpia y saneamiento’

El Objetivo de Desarrollo Sostenible número 6 “pretende lograr un acceso universal y equitativo al agua potable y a servicios de saneamiento e higiene adecuados, así como mejorar la calidad del agua a nivel global”.

En el último control de seguimiento de ODS de Europa, la evolución del ODS 6 aparecía como neutra, es decir que no hemos mejorado, probablemente porque ha habido alrededor del mismo número de desarrollos sostenibles que insostenibles.

Los impactos climáticos en los servicios de agua y saneamiento aumentarán aún más los desafíos de defender los derechos humanos al agua potable y al saneamiento

La escasez de agua y pérdida de servicios provocará que las personas utilicen fuentes de agua no seguras o que no puedan mantener buenas prácticas de higiene. Esto solo nos alejará más de la consecución del ODS 6 en Europa.

'Start-ups' con soluciones para la escasez de agua en Europa

El Instituto Europeo de Innovación y tecnología (EIT) ha seleccionado a 40 pymes y startups, las cuales plantean soluciones innovadoras para la optimización del agua, para participar en la iniciativa EIT Community Water Scarcity y facilitar la transición hacia una economía que optimice el uso del agua y ahorre en recursos.

Hay startups de todos los países de Europa que se pueden clasificar en diferentes categorías. Entre ellas podemos encontrar algunas compañías españolas como:

  • Genaq, que ha desarrollado un generador atmosférico de agua capaz de replicar el proceso natural de la lluvia.
  • AeroH2O, la cual ha desarrollado una tecnología que extrae el agua de la humedad del aire para beber o cocinar gracias a un tornado de arena fluida. 
  • Innosuns separa el agua de metales, compuestos orgánicos y otros contaminantes mediante un proceso eléctrico (electrocoagualción) sin usar químicos.
  • The Blue Future, trabaja en la regeneración de los suelos y en ahorrar agua con un sistema patentado de riego con microalgas.
  • Cartometrics ha desarrollado una plataforma basada que monitoriza el uso del agua con datos estadísticos y aprendizaje automático para detectar posibles fraudes o consumos irregulares.
  • Aquaradar monitoriza la calidad del agua con datos en la nube generando un sistema de alerta temprana para una gestión sostenible del agua.
  • Graniot consiste en una plataforma web para la gestión del riego, basada en datos por satélite, climáticos y de los agricultores. Permite programar el riego y gestionar las redes de regadío a través del monitoreo de la humedad del suelo.

¿Cómo solucionar la escasez de agua en Europa?

La demanda de agua se sigue intensificando en toda Europa. Se calcula que entre un 20 y un 40 % del agua disponible en Europa se está malgastando (fugas en la distribución, insuficiente tecnología de ahorro de agua, exceso de actividades de riego, goteo de grifos, etc.)

Es de máxima urgencia adaptarse a la realidad del cambio climático y a la posibilidad de que estas sequías sean más frecuentes en las próximas décadas

Debemos tratar de prepararnos antes en este tipo de situaciones, con políticas orientadas a mejorar la optimización en el uso del agua y aumentar la resistencia de los territorios y personas que los habitan. 

Según los expertos, la planificación del agua debe dejar de basarse en la oferta, porque las lluvias van a escasear, y debe realizarse desde la correcta gestión de la demanda, con ahorro y uso racional (optimización del uso del agua, aprovechamiento de las aguas pluviales, disminución de pérdidas en las redes de distribución, contención y optimización del regadío, producción y usos innecesarios, goteo de los grifos, etc.).

En resumen, el cambio climático está secando el planeta a un ritmo vertiginoso y cada vez nos acercamos más a un punto de no retorno. Está en manos de todos tomar conciencia de ello y poner en práctica todas las soluciones que estén a nuestro alcance. 


09 agosto 2022
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