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Grupo Operativo VITICAST: soluciones innovadoras para la predicción de enfermedades fúngicas en vid

El sector vitivinícola se enfrenta año tras año a las enfermedades fúngicas que pueden llegar a provocar pérdidas de entre el 20 y el 80% de la cosecha.
Viñedo del proyecto Viticast


El sector vitivinícola juega un papel fundamental dentro del sistema agrario español, no solo por el valor económico que genera, sino también por la población que ocupa y el papel que desempeña en la conservación del medio ambiente.

Sin embargo, el sector se enfrenta año tras año a las enfermedades fúngicas que, pese al uso de fitosanitarios, pueden llegar a provocar pérdidas de entre el 20 y el 80% de la cosecha, como sucedió en 2016 en la Denominación de Origen (D.O.) Jerez tras un ataque de mildiu, que provocó pérdidas superiores al 70%.

Un uso excesivo de productos fitosanitarios para combatir estas y otras enfermedades puede provocar la aparición de resistencias genéticas y por tanto un mayor riesgo de aparición en el futuro, además de alteraciones en el ecosistema, acumulación en la cadena trófica y riesgos para la salud. La lucha fitosanitaria en el viñedo alcanza niveles de complejidad importantes para los viticultores del pasado, debido a los efectos del cambio climático y a los actuales sistemas de producción.

En 2016 en la Denominación de Origen (D.O.) Jerez tras un ataque de mildiu, que provocó pérdidas superiores al 70%

Objetivos: Prevenir enfermedades fúngicas en el viñedo

En este contexto nace VITICAST, un proyecto que pretende introducir el uso de las nuevas tecnologías en el sector vitivinícola para desarrollar modelos de predicción de las principales enfermedades fúngicas en el viñedo (mildiu, oídio y botritis) con el fin de aumentar la productividad y la sostenibilidad del sector.

Para lograr estos objetivos se recurre a la inteligencia artificial, con la que se desarrollarán modelos informáticos que tengan en cuenta parámetros meteorológicos, fenológicos y de concentración de esporas medidos a pie de parcela que, sumados a las observaciones sobre el terreno de síntomas en las vides, permitirán emitir avisos de riesgo de infección. Con esta herramienta se pretende conseguir un uso más eficiente de los productos fitosanitarios al emplear la cantidad necesaria en el momento adecuado, logrando una viticultura más sostenible y un producto de mayor calidad.

El proyecto, que se lleva a cabo en parcelas dentro de las DDOO Rías Baixas, Ribeiro, Valdeorras y Ribera del Duero, también servirá para valorar el impacto que tendrá en diversos escenarios el cambio climático sobre el cultivo de la vid, que es un excelente indicador de los cambios asociados a este fenómeno, al ser muy sensible a las fluctuaciones climáticas.

El hecho de que en el noroeste de España confluyan los límites de las regiones biogeográficas Mediterránea y Eurosiberiana, hace que estos estudios tengan un valor añadido al poder apreciarse las evidencias del cambio climático, que son mucho más visibles en zonas que constituyen una frontera entre regiones biogeográficas.

Resultados

En el marco del proyecto, que inició su andadura en 2019, ya se ha llevado a cabo hasta la fecha la identificación de momentos propicios de infección basado en condiciones meteorológicas, como a continuación se explica.

El mildiu tiene un ciclo de vida que se repite constantemente a lo largo de la campaña (Figura 1). El objetivo en este caso es conocer qué condiciones meteorológicas inducen el cambio de fase para así poder estar prevenido en los momentos de mayor riesgo de infección.

Ciclo de vida del mildiu en el sector vitivinícola
Figura 1. Ciclo de vida del mildiu repetido a lo largo de la campaña

Se inició la campaña calculando las condiciones para la maduración de la oospora de invierno, tanto de forma teórica, a partir de la acumulación de temperaturas, como por métodos físicos, comprobando la germinación de la oospora en laboratorio.

Una vez que la oospora de invierno ha madurado se empiezan a calcular las condiciones meteorológicas para que se produzca la primera infección primaria (Figura 2).

En el caso donde se produjo la maduración de oospora más temprana, el 1 de marzo en Rías Baixas – Salnés, la primera infección primaria se completó el día 5 de marzo (etiquetado con un 1). El proceso de incubación asociado se completó el día 18 de marzo (etiquetado con un 2), y se informó de las primeras manchas en la zona el 20 de marzo.

Infecciones e incubaciones primarias de mildiu en Rías Baixas
Figura 2. Infecciones e incubaciones primarias de mildiu en Rías Baixas

Una vez que la primera incubación primaria llega al 100%, se empiezan a calcular las condiciones para que se produzcan las esporulaciones (Figura 3).

El primer proceso de esporulación según los modelos terminó el 20 de marzo (etiquetado con un 3). Una vez que la primera esporulación llega a término (100%) se empiezan a calcular las condiciones para que se produzcan las infecciones secundarias (etiquetadas con un 4) y sus incubaciones asociadas. Este proceso cíclico se repite a lo largo de toda la campaña.

Esporulación, infecciones e incubaciones secundarias de mildiu
Figura 3. Esporulación, infecciones e incubaciones secundarias de mildiu

En el caso del oídio se han establecido dos modelos. El primero de ellos calcula la presión de oídio en función de las condiciones meteorológicas, y el segundo modelo tiene en cuenta, además de las condiciones meteorológicas, el estado fenológico en el que se encuentra la planta.

El objetivo de este segundo modelo es ponderar el riesgo de oídio en función de los momentos en los que el racimo es más susceptible a la infección, de forma que se centra en la protección del racimo, no de la planta completa.

Por ejemplo, en la siguiente gráfica (Figura 4), el día 29/06/2020, puesto que las condiciones meteorológicas son propicias a incrementar la presión de oídio, el primer modelo proporciona un riesgo alto (100%). Sin embargo, el segundo modelo, que tiene también en cuenta la fenología, proporciona un riesgo bajo (18,27%) porque debido al estado fenológico en el que se encuentra la planta en esa fecha, el racimo ya no es susceptible de infección por oídio.

Comparativa de modelos de oídio
Figura 4. Comparativa de modelos de oídio

Participantes

En el grupo operativo VITICAST participan como socios la empresa gallega Monet Tecnología e Innovación S.L., la bodega gallega Viña Costeira S.C.G., de la D.O. Ribeiro; las bodegas de Castilla y León Hacienda Monasterio y Matarromera, D.O. Ribera del Duero; la Fundación Empresa Universidad Gallega (FEUGA) , la Estación Fitopatolóxica Areeiro (Diputación de Pontevedra), la Universidad de Vigo a través del grupo de investigación de planta, suelo y aprovechamiento de subproductos); y como entidad subcontratada la Universidad de Santiago de Compostela (grupo de Cromatografía y Quimiometría).

Asimismo, el proyecto cuenta con la colaboración de la Plataforma Tecnológica del Vino (PTV), la Asociación Gallega de Viticultura (AGV) y la Asociación de Cosecheros Embotelladores del Ribeiro (ACER).

La iniciativa cuenta con un presupuesto de 615.249,11 euros y una subvención de 599.957,11 euro cofinanciados en un 80% por el Fondo Europeo Agrícola de Desarrollo Rural (FEADER) de la Unión Europea y en un 20% por el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación, en el marco de las ayudas para la ejecución de proyectos de innovación de interés general por Grupos Operativos de la Asociación Europea para la Innovación en materia de productividad y sostenibilidad agrícolas (AEI-Agri).


23 abril 2021
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