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La polinización manual de la pitaya: clave para su expansión

Como cultivo de reciente introducción en España, la correcta polinización artificial de la pitaya requiere de una experimentación previa
Cultivo con árboles de la pitaya


Uno de los factores limitantes más importantes para la expansión del cultivo de la pitaya en España es la necesidad de polinización artificial. La pitaya, también conocida como pitahaya o fruta del dragón, es un cactus tropical trepador originario del sur de México y Centro América, que se cultiva ampliamente en el sureste asiático y está empezando a entrar en Europa.

Esta fruta exótica está empezando a cultivarse en España con unas expectativas muy altas. Los precios percibidos por los incipientes agricultores de pitaya son muy atractivos lo que está generando un gran interés. La pitaya es un cultivo plurianual que requiere de un sistema de conducción y protección frente al exceso de radiación durante el verano por lo que se cultiva generalmente bajo malla o bajo plástico. No es exigente en agua y la incidencia de plagas y enfermedades es por ahora muy baja.

La pitaya o fruta del dragón empieza a cultivarse en España, siendo la Estación Experimental Cajamar en Almería uno de los centros en los que se está experimentando

Floración de la pitaya

Las pitayas florecen cuando la longitud del día (fotoperiodo) es mayor que la de la noche, en nuestras condiciones de abril a octubre. Durante este periodo se pueden observar varias oleadas o flujos de flores que parecen además sincronizarse con las fases lunares.

Sus grandes flores blancas hermafroditas se abren tras la puesta de sol y se mantienen viables hasta las primeras horas de la mañana (menos de un día). En estas flores nocturnas, la polinización se realiza principalmente por murciélagos o esfíngidos (mariposas nocturnas) que no están en nuestras condiciones.

 En los invernaderos se pueden ver abejas y abejorros durante las primeras horas de la mañana visitando flores, pero estas no están diseñadas para recibirlos y su efectividad es dudosa. Esto obliga a realizar la polinización de forma manual.

Además, muchas de las variedades con las que estamos trabajando, pitayas rojas del género Hylocereus, no son totalmente autocompatibles. Esto significa que el tamaño de los frutos depende del origen del polen y estos van a ser más grandes cuando el polen procede de otra variedad, es decir que prefieren la polinización cruzada.

Para producir frutos de 400-600 g, comercialmente los más valorados, necesitamos combinar variedades en nuestra explotación, en la proporción adecuada para que las floraciones se solapen y sea posible la polinización cruzada. Las flores no polinizadas normalmente no producen frutos, mientras que las flores polinizadas manualmente cuajan frutos pequeños cuando no hay posibilidad de polinización cruzada.
 


Las frutas tropicales se presentan como una alternativa interesante para ampliar la oferta de nuestros productos hortofrutícolas en áreas de Andalucía, el Levante español y las Islas Canarias, que han centrado su actividad en unas pocas especies con una rentabilidad en descenso (tomate, fresa, etc.).

Polinización de la pitaya, tarea compleja

Cuando se produce una oleada de flores, que se puede prolongar 6-7 días, es preciso polinizar el mayor número de flores para maximizar los rendimientos. Por tanto, las flores que abren en una noche deben polinizarse antes del mediodía del día siguiente, si no se pierden. Esto implica que debemos disponer de personal cualificado suficiente para polinizar en un tiempo limitado y disponible cualquier día de la semana, en el periodo estival y durante la noche. 

La dimensión de la explotación por tanto puede ser un hándicap, ya que una noche podemos tener miles de flores abiertas en nuestra explotación. En las mejores condiciones durante una oleada intensa una persona puede polinizar unas 300-350 flores por hora.
 

Imagen de flores de pitaya abiertas
Las flores de pitaya que se abren por la noche deben polinizarse al día siguiente.

Rendimientos medios de la pitaya

En cuanto a los rendimientos de la pitaya, no hay aún información contrastada en las condiciones del sur de España. En Canarias e Israel los datos publicados indican que en plena producción (a partir del tercer año) se pueden alcanzar las 40-50 t/ha. Los primeros resultados en nuestra Estación Experimental en El Ejido apuntan a rendimientos incluso superiores. No obstante, algunas noticias en prensa nos hablan de rendimientos y precios que deben tomarse con cautela. 

La pitaya es una fruta exótica con gran potencial, muy vistosa que además destaca por sus propiedades beneficiosas para la salud. Como con cualquier nuevo producto la comercialización es clave para el éxito de este cultivo. Todavía hay muchas cuestiones que abordar y retos que resolver con este cultivo:

  1. Variedades
  2. Plástico-malla-aire libre
  3. Clima,
  4. Sistemas de conducción
  5. Poda
  6. Polinización
  7. Fertirriego
  8. Luz artificial, etc.

En Cajamar, plantamos las primeras pitayas en 2012 y actualmente estamos colaborando con distintas instituciones y empresas (Universidad de Almería, IFAPA, Anecoop, ICIA y el Cabildo de Tenerife) para intentar dar respuesta a estas incógnitas, poniendo en común nuestros conocimientos y buscando como objetivo último que la pitaya pueda ser una referencia más que ayude a diversificar nuestra producción. 

Otras especies como el maracuyá o fruta de la pasión también están en el punto de mira. Estos trabajos se enmarcan en la línea sobre cultivo protegido de especies frutales que se vienen desarrollando en la Estación Experimental de Cajamar.

 

La pitaya es un cultivo en el que hay que resolver mucho retos como el de la luz artificial, como está experimentando Cajamar.
La pitaya es un cultivo en el que hay que resolver mucho retos como el de la luz artificial, como está experimentando Cajamar.

Si re interesa el cultivo de la pitaya en este artículo hablamos del cultivo de la pitaya en hidropónico


21 junio 2021
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