# Semillas del cambio (II): suelos vivos, el reto silencioso que define el futuro de la agricultura > Medir, acompañar y aprender: la hoja de ruta para suelos vivos y explotaciones resilientes frente al cambio climático --- Consulta la previsión del tiempo en tu localización exactaSuscríbete a nuestra Newsletter semanal [Home](http://localhost:8080/)/[Actualidad](http://localhost:8080/actualidad) 21 November 2025 5 min # Semillas del cambio (II): suelos vivos, el reto silencioso que define el futuro de la agricultura Medir, acompañar y aprender: la hoja de ruta para suelos vivos y explotaciones resilientes frente al cambio climático Cambio Climático Suelo ![Podcast de EFE Agro: Punto de Encuentro.](https://static.plataformatierra.es/strapi-uploads/assets/web_efe_suelo_263bd89d27.jpg) Guardar Compartir --- **En tiempos de titulares veloces, el suelo casi nunca aparece en portada y, sin embargo, es la base de la alimentación, la biodiversidad y gran parte de la economía rural. Es una infraestructura silenciosa que amortigua sequías, almacena carbono y sostiene los cultivos y el ganado.** El suelo es un sistema donde interactúan dimensiones físicas, químicas y biológicas, de modo que ningún indicador por sí solo puede medir su salud. Aún así, el estado actual preocupa por la **pérdida de materia orgánica, la erosión, la compactación y el desequilibrio biológico**. La imagen de conjunto apunta a riesgos elevados, con diferencias que varían según clima, cultivo y manejo. El debate sobre prácticas de manejo aparece con frecuencia polarizado. Laboreo frente a siembra directa, cubiertas sí o no, orgánico frente a inorgánico. Esta confrontación bloquea acuerdos y bloquea soluciones.  Para avanzar conviene pasar de consignas a resultados verificables, adaptados a cada finca dentro de cada territorio. Con este objetivo desde la [**Cajamar**](https://www.cajamar.es/es/agroalimentario/), con apoyo de la [**European Climate Foundation**](https://europeanclimate.org/), lanzó el proyecto **'Semillas del Cambio'**, que nace para bajar el volumen del conflicto, crear confianza y construir soluciones compartidas. Sus objetivos buscan **conciliar ambición ambiental y viabilidad económica, conectando ciencia, experiencia agraria, administraciones y sociedad civil**.  ## Cómo se trabajó En ese marco, se organizó un taller sobre los suelos que sirviera como pieza clave para **ordenar el diagnóstico y priorizar medidas** junto a quienes trabajan el campo. El proceso reunió a **agricultores, técnicos de cooperativas, asesores independientes, personal de administraciones, perfiles de investigación y sociedad civil**. La mezcla permitió contrastar visiones y centrar el foco en decisiones reales de manejo. La metodología se organizó en tres tiempos. Primero, una **encuesta previa para captar percepciones iniciales y recoger prácticas y preocupaciones**. Después, un **taller con dinámicas participativas para identificar causas, efectos y palancas de cambio**, y para ordenar medidas según impacto y viabilidad. Por último, una **encuesta posterior para validar resultados y valorar el proceso**. En los resultados del taller, lo primero que emerge es una fotografía compartida del riesgo. Quienes trabajan el campo y quienes lo asesoran coinciden en que el suelo pierde funcionalidad y resiliencia, aunque el grado cambia según clima, cultivo y manejo. Un problema complejo donde la materia orgánica está disminuyendo y su estructura debilitándose, haciéndolo más vulnerable. Esa visión conduce a un acuerdo práctico muy claro. **Medir importa tanto como actuar**. Se propone combinar analíticas físicas, químicas y biológicas con observación en campo y, cuando tiene sentido, herramientas de teledetección. La idea es sencilla y potente a la vez. Sin diagnóstico no hay aprendizaje, y sin aprendizaje no hay cambio sostenido. A partir de ahí, el grupo se movió del qué al cómo. Las prácticas que reciben más apoyo comparten un rasgo común. **Protegen el suelo y devuelven vida al perfil**. Se habla de cubiertas ajustadas a cada parcela y a cada territorio, de rotaciones que introducen leguminosas para fijar nitrógeno, de incorporar materia orgánica de calidad y de reducir el laboreo cuando el contexto lo permite. No se debe hablar de recetas cerradas, sino menús adaptables a cada contexto. El diálogo también identificó muchas de las **barreras** que impiden su implantación. La mayoría no son técnicas, sino estructurales y externas a la explotación: **falta acompañamiento técnico independiente y estable, incentivos que a veces empujan en dirección contraria, riesgos financieros que conlleva el cambio y ausencia de los datos útiles a escala local**. También surgieron propuestas con vocación operativa como reforzar la extensión agraria y articular equipos cercanos que trabajen con cooperativas y grupos locales. Levantar fincas piloto donde ver y comparar resultados, y tejer redes de pares para que el aprendizaje circule. Asegurar financiación que permita transiciones por fases y orientar las ayudas hacia resultados medibles en suelo. Involucrar a la cadena de valor para que la sostenibilidad se refleje en las políticas de compra. [![Newsletter Cajamar AND Agro ](https://static.plataformatierra.es/strapi-uploads/assets/banner_newsletter_2023_9107d200f3.png)](https://hola.plataformatierra.es/suscripcion-newsletter?utm_source=banner&utm_medium=actualidad&utm_campaign=nl1) Uno de los debates más cargados se aborda con calma. Los **créditos de carbono** aparecen como posible complemento, nunca como palanca principal. El grupo reconoce su potencial, pero pide garantías sobre medición, verificación, permanencia y acceso. Quizá el avance más valioso del taller no es técnico, sino cultural. El taller desactiva la lógica de bandos. Deja de preguntarse si la siembra directa es buena o mala en abstracto y empieza a preguntar en qué condiciones funciona, cómo se mide su efecto y qué se hace cuando no encaja. En lugar de absolutos, quedan principios y un método. Proteger la superficie, alimentar el suelo, diversificar, medir y ajustar. Con ese enfoque, el conflicto se reduce y aparecen soluciones que cada cual puede llevarse a su finca con menos riesgo y más confianza. El taller confirma una vía efectiva que combina tres verbos: **medir, acompañar y aprender**. Medir con indicadores relevantes y comparables para cada explotación. Acompañar con servicios técnicos neutrales, estables y próximos que reduzcan el riesgo de la transición. Aprender en redes de pares y en espacios demostrativos que conecten prácticas con resultados productivos, económicos y ambientales. Para las políticas públicas se recomiendan cuatro prioridades: fortalecer la extensión agraria, orientar incentivos a resultados, construir una infraestructura de datos de suelos útil y accesible, y tejer una red interconectada de fincas piloto y laboratorios vivos.  En resumen, más evidencia, menos soledad y más cooperación, menos receta y más contexto. Con este enfoque se reduce la polarización y se abre un camino práctico hacia suelos vivos y explotaciones resilientes. Puedes escuchar el podcast de EFE Agro _Punto de Encuentro_: 'La salud de los suelos': [License![Licencia Creative Commons Atribución 4.0 Internacional. Se permite la reproducción total o parcial del contenido siempre que se cite la fuente original.](https://i.creativecommons.org/l/by/4.0/88x31.png)](https://creativecommons.org/licenses/by/4.0/) Esta obra está bajo una [Licencia Creative Commons Atribución 4.0 Internacional. 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